Comparte esta nota:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on TumblrEmail this to someone

Seamos sinceros, “Mad Max: Furia En El Camino” (“Mad Max: Fury Road”) tenía todos los ingredientes para ser otra película de acción contemporánea fallida: Tuvo un retraso de 30 años; reemplazaron a Mel Gibson, estrella de la saga original; seguramente George Miller no tiene la frescura que tuvo en su juventud; últimamente los proyectos de acción dejan mucho qué desear… en fin, ¿qué se puede esperar?

Mad Max Furia en el camino
Acaparadores durante el Día del Cómic Gratis

Pues el también director de “Babe, El Puerquito Valiente” viene a callarle la boca a golpes a los escépticos (literalmente): El apantallante espectáculo de persecución y explosiones de la escena inicial es suficiente para quitar el aliento. De ahí, el filme no se detiene en su vaivén de emociones, con un manejo tan grande de los efectos visuales que sería una ofensa no verla en tercera dimensión.

Por supuesto al inicio se presenta al guerrero implacable Max, ahora representado por el británico Tom Hardy, que sorprende por no imitar o buscar acercarse al estilo de Gibson, al contrario, hace suyo el papel y nos presenta a un nuevo héroe que encaja perfectamente en el universe de Miller.

Así, después de una apabullante lucha llegamos a los dominios de Immortan Joe (que es interpretado por Hugh Keays-Byrne, el mismo actor que encarnó al villano principal en la primera entrega de la saga), un despiadado líder que funge como semi-dios de su sociedad, aunque parece más el hermano en esteroides de “Eddie The Head” (¿se acuerdan de Iron Maiden?).

Mad Max Furia en el camino
Un bozal así para más de uno de los covachos

George Miller nos demuestra que no descuidó su historia ni por un momento, el avance del apocalípsis ha seguido su curso natural al punto de reducir a los humanos a sus instintos más bajos, acostumbrados a vivir al día en un mundo desértico. Además, la gasolina ya no es el único problema que enfrenta el mundo: la población decrece y tampoco hay agua. De ahí que las mujeres jueguen un papel primordial en el filme.

Y es que en realidad la historia no es sobre Max y su turbio pasado, la historia es sobre Furiosa (interpretada por una imparable Charlize Theron) y sus esfuerzos por rescatar a las cinco esposas de las manos de Eddie y llevarlas a la “tierra prometida” (¿de verdad puede existir algo así en este punto de la historia?). Max termina como siempre en medio de las bombas y las carreras motorizadas, y por eso decide ayudar al grupo de chicas con su misión. El personaje de Theron es conmovedor y duro.

Como siempre, no se necesitan largos discursos ni retrospectivas para que los protgonistas de Mad Max se vuelvan entrañables. Cada una de las cinco esposas (donde destaca Zoe Kravitz) tienen personalidad, reaccionan de manera diferente y, como bien dijo una de ellas, “no son cosas”. Está película marca la pauta para que comiencen las verdaderas heroinas de acción, y si es lista, Theron encabezará la moda.

Mad Max Furia en el camino
Bane sigue en la friendzone, no importa cuando leas esto

La vulnerabilidad de los personajes es impecable, no recuren a giros dramáticos en la historia ni rescates sacados de la manga, quien tiene que morir muere y si le toca lo hace de manera “histórica”. La violencia está presente, claro, pero es manejada con elegancia y está bien argumentada. Otro de los toques que Miller no perdió.

Quizá el único error que tuvo la película es que no es amigabe con nuevas generaciones o personas que no están familiarizadas con el quehacer de Miller y su franquicia, pues no se detiene ni un poco a explicar el trasfondo de la historia; aún así sigue siendo una película muy divertida y disfrutable.

Esta es la película que Miller soñó en los 80 pero no realizó por las limitaciones de la tecnología. Definitivamente pasará a la historia como una de las mejores películas de acción jamás hechas. Gente, están presenciando la mejor película de acción de la década.

El cine, así sea una película de bajo presupuesto que quiera retratar conflictos personales o una gigantesca producción de superheroes golpeándose por dos horas, no debe ser sólo un video con actuaciones ni un desfile de efectos especiales, no debe ser un simple despliegue de lecciones y críticas, debe ser una experiencia. George Miller tiene muy claro esto.

No se pierdan la experiencia que les está brindando. Aquí les dejamos el avance:

Comparte esta nota:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on TumblrEmail this to someone
Acerca del autor

Rebeca Salas

Heroína cinéfila de noche, caza-tiburones de día. Reportera y crítica de cine para EnLaButaca.com, escúchala en el programa La Covacha todos los viernes a las 9 de la noche por Radio Trece. Puedes seguirla en Twiiter como @SalasRaven http://www.lacovacha.mx
Comentarios