Esta semana Lucasfilm anunció que J.J. Abrams será el director y escritor del Episodio IX de Star Wars, tomando el timón del final de esta nueva trilogía tras la sonada salida de Colin Trevorrow. Pero ¿Es realmente la decisión correcta para terminar la historia de los Skywalker?

Cuando Trevorrow partió del proyecto, muchos fans suspiraron de alivio ya que se temía que la calidad del noveno episodio fuera equiparable con las últimas películas del director, Jurassic World y The Book of Henry.

Entre Abrams o Trevorrow, sin duda el primero suena como una mejor opción, pero también parece una decisión poco inspirada y demasiado segura. Comercialmente tiene mucho sentido, pero creativamente asoma un estancamiento de ideas y un palpable temor a tomar riesgos por parte de Lucasfilm/Disney.

JJ Abrams con Stormtroopers

No es que esté mal…

No cabe duda que con El Despertar de la Fuerza, Abrams entregó un sólido relanzamiento de Star Wars, muy acorde tonalmente con las anteriores entregas de la franquicia y reminiscente a la trilogía original.

SIN EMBARGO, y va en mayúsculas, el Episodio VII funciona bien como un reboot “a la segura” por parte de Lucasfilm. El relanzamiento de la franquicia fue una apuesta con mucho riesgo para Disney, sofocada por la presión de los fans, con un mal sabor de boca de las precuelas, para entregar una película que lograra revitalizar la entrañabale ópera galáctica sin perder su esencia en el camino.

En ese aspecto la película sin duda cumple: sabe, huele y se siente como una película de Star Wars, pero a ratos parece estar siguiendo una receta tan bien dosificada que carece de sorpresas y atrevimiento. Pocos elementos se sienten frescos y en ocasiones apela demasiado a la nostalgia, pero termina siendo una buena entrega con una buena historia y personajes interesantes, como son Rey, Finn y los Caballeros de Ren.

Por ahora lo mejor es darle el beneficio de la duda a Abrams, esperando que para el cierre de esta historia deseche la nostalgia, elija un camino menos conservador y nos sorprenda con una película de Star Wars que nunca hayamos visto. Más bien, a donde debemos enfocar nuestras preocupaciones es hacia Lucasfilm/Dinsey y su decisión de ir por el camino seguro.

Han Solo Never Tell me the Odds

Never tell me the odds

Sin la presión de rebootear una franquicia de cuatro mil millones de dólares y con la confianza del público general, le toca al estudio sorprender, inspirar, tomar riesgos y entregar algo que sorprenda a las nuevas generaciones tanto como lo hizo George Lucas hace 40 años, de lo contrario corremos el riesgo de ir cada diciembre a ver la misma película, una y otra vez.

Recordemos que la primera trilogía comenzó como una producción independiente por un director desconocido, y para bien o para mal las seis películas fueron desarrolladas exclusivamente bajo la visión de Lucas, sin comités creativos ni casting de directores. Pero ahora que Star Wars es una propiedad intelectual más del Imperio del ratón, incrementa considerablemente el riesgo de caer en películas formuláicas que resulten en un blockbuster seguro y rentable.

Estamos a escasos meses de conocer la misteriosa ascendencia de Rey y su futuro como Jedi, saber los detalles de la desaparición de Luke, descubrir los planes de Ren/Snoke y de presenciar el desafortunado demiso de Leia, por lo que es difícil especular sobre el futuro de la saga sin siquiera haber visto la segunda parte. Pero dentro de este nuevo universo también se están contando otras historias que dan claros indicios de la dirección que se está tomando Disney: Las antologías o spinoff que llevan el subtítulo de A Star Wars Story.

En estas películas es donde Dinsey tiene el poder y espacio creativo para crear historias realmente originales, que sigan siendo parte del universo Star Wars pero tengan individualidad y personalidad propia… Pero ¿Qué tenemos hasta ahora?

Rogue One

Rogue One se siente apenas un poco distinta a los episodios principales, pero más por formato que por carisma propio. Gareth Edwards supo adentrarnos a las trincheras junto con los protagonistas en su estilo guerrillero de dirección, como lo hizo con Godzilla. Pero al igual que con esta última, la acción y la trama eclispan a los personajes, que usualmente son el fuerte de Star Wars.

Se sabe que la película sufrió de muchos cambios por parte del estudio en su versión final antes de ser lanzada a cines, lo que provocó múltiples reshoots y la reescritura de historias como las de Ando (Diego Luna) para hacerlos más empáticos hacia la audiencia. También sabemos que se modificó fuertemente el final de la película, eliminando secuencias que se enfocaban en el crecimiento de los protagonistas para favorecer escenas como la masacre de Darth Vader (de la cual, difícilmente alguien se podrá quejar).

Han Solo de Lord-Miller

Han Solo

Por otro lado tenemos la aún sin nombrar antología de Han Solo, que provocó titulares tras la expulsión de sus directores Phil Lord y Chris Miller (21 Jump Street, The Lego Movie). Según se cuenta, el dúo de directores tenía una visión menos seria y más divertida para la película del legendario contrabandista, lo cual chocaba fuertemente con la visión del estudio.

En su lugar, la película será dirigida por una opción mucho más conservadora: Ron Howard, director de A Beautiful Mind y Cocoon. Nuevamente la sustitución no es necesariamente mala, pero encamina la película en un rumbo más predecible.

Será imposible determinar si la versión de Lord/Miller hubiera sido la mejor opción para encarnar la historia de Solo, pero sin duda hubiera sido una película muy original que valdría la pena haber visto.

Han Solo es uno de los personajes más populares de la franquicia, en parte por que todos amamos a un outlaw de buen corazón y por otra parte no hay como el carisma de Harrison Ford para darle vida a un rebelde. Esta entrega puede ser un parteaguas para el futuro de Star Wars o puede quedarse en el desesperado cash-grab con el que fue concebido el proyecto, pero esto sólo lo sabremos llegado su lanzamiento en el 2018.

Obi-Wan

¿Quien diría que llegaría el día en que el anuncio de una nueva película de Star Wars ocasionara una reacción tan indiferente como cuando se anuncio la película de Obi-Wan?

Teniendo un catálogo tan grande de personajes interesantes sin explotar como Boba Fett, Darth Maul o Jabba the Hut, elegir a Kenobi como tu siguiente protagonista es una decisión segura por el peso de su nombre, pero aburrida y triste sin duda alguna.

Disney: Voltea a ver los errores y aciertos de Marvel

Si tenemos un referente sobre un universo cinematográfico revitalizado exitosamente, no tenemos que salir de Disney para encontrarlo: El monopolio que tiene Marvel en el cine de superhéroes se debe en gran parte a que cada una de las películas de su universo fue construida bajo la visión de un director distinto, impregnándole a cada entrega un alma a cada personaje y contando cada historia como si fuera única.

Pero conforme avanzó el MCU, la tentación de meter su cuchara por parte estudio fue más grande, hasta que nos topamos con la primera víctima, Ant-Man. Edgar Wright llevaba 8 años trabajando en el proyecto y quería hacer una película sorprendente sobre el Hombre Hormiga. Sin embargo, las constantes diferencias creativas con el estudio ocasionaron un cambio total y de último momento en su producción, que terminó resultando en una película buena pero genérica, divertida pero poco memorable.

En cambio, cuando Marvel dio rienda suelta a James Gunn con Guardianes de la Galaxia, fuimos sorprendidos con una película realmente única, diferente a lo que nos había entregado Marvel hasta el momento y disfrutable no sólo por la mera sorpresa si no por la energía de la historia y sus personajes.

Dicho todo esto, no nos queda más que esperar a ver el resultado de las películas por venir. Por mi parte estoy emocionado por el Episodio XIII, ya que hasta ahora todo lo que se sabe sobre la próxima película indica que su director, Ryan Johnson, que es un verdadero fan de Star Wars, creó una película interesante, entretenida y fiel a la esencia de la saga.

Que la fuerza nos acompañe.



 

Acerca del autor

Marco Aguilar

Derramador profesional de bebidas. Campeón de la Liga Kanto. Subsiste de sarcasmo y comida chatarra. Síguelo como @Nepol alfin que ni tuitea.
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