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EL PROBLEMA DE SER ÑOÑO EN UN MUNDO DE ÑOÑOS | Por Elizabeth Ugalde

Dicen que ser ñoño está de moda pero ¿realmente es así? Diría que es sólo parcialmente cierto.

Para hablar del tema hay que definir qué es ser ñoño, pero eso no es tan simple. Lo que he de decir es que habemos personas que no nos ajustamos cien por ciento a una definición y es ahí donde empiezan los problemas.

El ñoño de moda es alguien que por lo regular se ve más bien como un hipster (lentes de pasta, camisas de franela o playeras de superhéroes, indumentaria simple y aparentemente al aventón pero muy combinada), hace las veces lo mismo de sabelotodo que de profundo. Un ente que comúnmente despide aires de superioridad, el típico “nadie me merece”…

¿En serio? ¿Somos?
¿En serio? ¿Somos?

O sea, ¿cómo? En los’ 80, por no ir taan lejos, decir que eras ñoño te acarreaba burlas, malas miradas, críticas, incluso golpes. Ser visto como bicho raro por todos los que estaban a tu alrededor. A quienes mejor nos iba sólo nos decían “el cerebrito, que vive en su propio mundo” y te dejaban aislarte (salvo cuando querían que les ayudaras con la tarea).

Ser ñoño no era símbolo de poder, status, ni ser cool, chido o genial, por el contrario, casi siempre SE PADECÍA. Entonces ¿qué pasó? Los ñoños crecieron (en edad, no en cantidad) y lograron grandes puestos y reconocimiento; porque estar tanto tiempo aislado “en tu propio mundo” también te daba la oportunidad de leer mucho, experimentar, hacer juegos mentales, divagar en tus pensamientos, etc, es decir, te vuelve más ñoño.

Y es así que gracias a esos ñoños famosos, líderes de empresas, sobre todo tecnológicas, importantes, ¡todo el mundo quiere ser ñoño hoy día! la gente empieza a googlear las biografías de esos personajes y encuentran que a muchos les gustan las ciencias, los cómics, la soledad y otros puntos de convergencia que todos los ñoños compartimos, entonces se da el fenómeno “autodiagnóstico”  que consiste en concluir que: si “comparto” algunas de esas características ¡soy ñoño!

¡Claro! (sarcasmo) y por eso ahora estamos superpoblados de ñoños, que entre estos y aquéllos que siempre se supieron ñoños pero que al crecer juraron que se vengarían de los que los hicieron sufrir y ahora sobajan al que se deje, esto es un desastre.

Al menos tenemos más opciones para nuestras playeras
Al menos tenemos más opciones para nuestras playeras

Desastre en el que los que siempre fuimos más bien “ñoños promedio”, o “ñoños tradicionales” seguimos en la lona, porque ahora resulta que entre ñoños te atacan ¿cómo, si somos del mismo gremio? Pues sí, te atacan así:

  • No eres suficientemente ñoño porque no te sabes todos los datos de todos los cómics que han sido escritos de tu superhéroe favorito ¡¿Y te dices fan?!” – Bueno, perdón, yo soy fan del personaje, no pretendo ser su cronista ni crear su wiki.
  • ”No eres ñoño real porque te vistes como (inserte aquí la tribu urbano que más odie)” – Neta, creo que lo que menos tendría que discutir un ñoño es sobre como se viste otro ñoño.
  • ”No eres ñoño porque te gusta la película de moda que a todo el mundo le gustó, si lo fueras, te darías cuenta que estuvo mal hecha, no tenía nada que ver con los orígenes/ psicología/argumento real del personaje original, pero seguro ni has leído los cómics/ libros” – Una cosa no excluye la otra, pude haber leído la fuente principal y aún así gustarme la ADAPTACIÓN, también puede que la odie, pero eso no implica que sea ñoño o no.
  • ”No eres ñoño porque eres un pendejo poco inteligente” – Generalmente aquí aplica la socorrida frase ochentera soy espejo me reflejo.

  • ”No eres ñoño porque eres mujer” – Sí, aunque usted no lo crea hay bastante misoginia aquí también, y si eres mujer sólo te tratan con respeto si no te ven como amenaza, pero si te empiezas a ver chida entonces las descalificaciones sexistas son las primeras que salen a relucir.
Luchas entre el gremio
Luchas entre el gremio

Al final, diría que quien es ñoño lo es sin necesidad de que alguien lo apruebe o le de su Vo. Bo. Lo es porque vive en su mundo, tiene un montón de broncas para adaptarse socialmente porque después de una vida de crecer aislado es difícil que de repente le encuentre el gusto (o la utilidad, en mi caso) a relacionarse con los demás.

Yo soy ñoña y me gustan los cómics, los superhéroes, la ciencia y todos esos clichés, pero no soy buena memorizando datos y eso no me hace menos ñoña. De hecho, decir que alguien es ñoño no resume exactamente lo que es, porque ponerle una etiqueta a un ñoño es meterlo en una bolsa, hacerlo pertenecer a algo y por más que un ñoño de cepa quiera, raramente logra encajar. “Pertenecer” y “ñoño” son casi antónimos.

Sigue padeciéndose ser como se es ante la sociedad, pero a estas alturas, cuando aprendes a crecer siendo ñoño, te das cuenta que ese mundo interior que tienes es tan grande y maravilloso, que llegas a extrañar o lamentar poco el que te rechacen en el mundo convencional y sí, en el fondo también te sientes bien orgulloso de haber terminado siendo tan ñoño.


 

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Acerca del autor

Elizabeth Ugalde

| Gamer, deceíta pero sobre todo fan de Batman. Síguela en Twitch como Vertandhi. http://www.twitter.com/ElizabethUgalde
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