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Lo acepto. No soy para nada fan de Alan Moore. Me parece un autor repetitivo, pretencioso y a lo mucho chistoso en la mayoría de sus obras. Pienso que vive de la fama de viejos trabajos y que nunca ha podido superar el éxito de Watchmen, a mi juicio su mejor cómic (¿’Tonces pa’ qué lo lees?); Sin embargo, soy fan de Howard Phillips Lovecraft, y sabía que de una forma o de otra iba a tener que leer sus homenajes a él. The Courtyard, Neonomicon y Providence, que comparten historia de Alan Moore y dibujos de Jacen Burrows. Aquí está mi opinión acerca de la primera entrega.

“Maldito Alan Moore, allí arriba en Northampton con su gracioso acento y sus impronunciables Dioses Primigenios… ¿quién diablos se cree que es?”

–Garth Ennis, Introducción a The Courtyard, Moore-Burrows, Avatar Press

En el momento en que supe que Alan Moore escribió una serie de cómics basados en la mitología Lovecraftiana estaba por concluir su segunda de tres partes, por lo que leí The Courtyard y Neonomicon casi seguidas. No me encantaron, les explico por qué.

Para empezar The Courtyard no tiene guión de Alan Moore. Está basado en un cuento corto y nos relata (como muchas historias de H.P.L.) la historia de alguien que es llevado a la locura. La adaptación y guión para el cómic corre a cargo de Antony Johnson con Moore mirando en su hombro durante la realización. Nunca nos quedará muy claro exactamente qué aportó al adaptar el guión.

El argumento se centra en un detective que investiga más de 15 asesinatos con rasgos parecidos (que incluyen corte de las manos y rituales lovecraftianos) pero que parecen haber sido realizados por personas diferentes. Su búsqueda lo llevará a adentrarse a una subcultura underground que venera y se relaciona con los textos de Lovecraft (incluyendo un grupo de rock llamado Ulthar Cats, fotos de Pickman y una droga llamada Aklo).

Personalmente, creo que su narrativa es torpe y los “guiños” que Moore trata de impregnar en la historia, si bien demuestran su conocimiento del mundo lovecraftiano, no aportan más que un “copy/paste” en tal vez demasiadas escenas. Interpretaciones de personajes como Nyarlathotep no me dejan del todo satisfecho comparada con la visión que se tiene de él dentro de los libros de Howard, pero creo que esto puede variar de gusto a gusto.

Lo más interesante (aunque no necesariamente bueno) en el cómic es que es contado en dos viñetas verticales por página y en matices de grises (la reedición tiene color, lo cual creo que es mejor). El dibujo de Burrows cumple pero no es para nada extraordinario y creo que “estilo noventero que no sorprende” sería más que suficiente para describirlo.

Con todo, creo que es divertido y al ser una historia muy corta (unas 50 páginas) valdrá su precio si eres fan de Lovecraft, Moore o Burrows.



 

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Acerca del autor

Luis Soto

alias Gaider Abdul Al-Hazred, es co-creador de los RobOts y la Colecta Monstruo. Orgulloso miembro no-fundador de La Covacha, puedes seguir su odio en su Twitter @GaiderAbdul http://www.lacovacha.mx
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