Comparte esta nota:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on TumblrEmail this to someone

Empress es lo que pasa cuando quieres copiar a Mad Max: Furia del Camino pero esperas que la gente piense que estás dándole un nuevo giro a Flash Gordon.

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy cercana

Hace 65 millones de años la Tierra era el centro de un imperio intergaláctico gobernado por el tiránico rey Morax. Un día, su esposa Emporia decide huir con sus hijos y su guardaespaldas Dane, intentando escapar de la barbarie y brutalidad de su esposo.

Cuando digo que Empress copia a Fury Road no me refiero sólo a la historia básica, sino a la estructura general, ya que la historia está diseñada como una secuencia de persecución en siete capítulos. La acción literalmente comienza en la página 5 y no para hasta el final.

El problema con este tipo de estructura es que cosas como el desarrollo de personajes, establecimiento de motivación y definición del mundo o mitología debe de hacerse en medio de la acción. Es algo posible y cuando se hace bien es genial, pero no es fácil, y temo decir que Mark Millar se queda muy cortó como autor.

La historia no es nada del otro mundo, básicamente Emporia y sus amigos saltan de un problema a otro hasta que termina el tomo. Da como resultado una lectura divertida y frenética pero poco sustanciosa, principalmente porque nuestros personajes son absurda y ridículamente chingones, especialmente Dane, quien supongo interpreta al Master Chief en su tiempo libre considerando lo bueno que es como soldado, y no es sólo eso, es que todo le resulta sencillo, en ningún momento muestra duda o sufre por alguna de sus hazañas.

Esto hace que las situaciones se vuelven un poco estériles conforme avanza la serie, la propia historia hace una broma respecto a las capacidades del guardaespaldas cerca del final, pero señalarlo no es lo mismo que solucionarlo.

Acción jurásica desde las primeras páginas

Estos no son los personajes que estás buscando

Comparar a los protagonistas de Empress con recortes de cartón sería un insulto para todos los recortes de cartón del mundo. Es fácil encasillarlos: los niños son el listo, la berrinchuda y él bebe, Dane es Flash Gordon, y el compañero de baja estatura, Tor, trae puesta una playera que dice tengo una habilidad que será útil más adelante.

Emporia es la más desarrollada del grupo, que si bien no posee una gran personalidad, al menos tiene una motivación: preocuparse por la seguridad de sus hijos es su principal motor. De ahí en más, realmente nadie tiene una buena razón para andar corriendo por la galaxia, y considerando lo arriesgado que es todo esto, creo que un poco de trasfondo hubiera sido agradable. Tal vez alguno de ellos está harto de servir a un tirano o alguien tiene un trauma por haber estado en la guerra y ocupa redimirse ¡ALGO! La verdad es que hasta un cliché habría estado bien, pero ni eso.

En el lado de los malos tenemos a Morax, supremo emperador de la galaxia y una decepción para todos los dictadores tiránicos. La historia nunca establece cómo o por qué llegó a ser el líder de todo. El tipo no parece ser un gran político ni alguna clase genio militar, no hace más que ir por ahí matando a todo lo que se encuentra aún cuando esto implica debilitar a su propio imperio. Al parecer es bueno peleando, pero nada extraordinario en este universo.

Tampoco ayuda que la historia lo mantiene muy alejado de nuestros héroes, a pesar de que se encuentra en persecución constante se mantiene siempre varios pasos atrás de los protagonistas, nunca entra en conflicto directo con ellos hasta el climax de la serie, donde logra decepcionarnos a todos… aún más.

 

Este universo creado por Millar es de lo más genérico y aburrido, completamente intercambiable con el de cualquier otra franquicia, incluso ese detalle de que ocurre en la tierra pero hace 65 millones de años no aporta nada. Muy decepcionante.

Con ustedes: Los Cartones del Espacio

ZONA DE SPÓILERS

También debo notar que en más de una ocasión la historia recurre a situaciones muy convenientes para avanzar, como cuando los malos no decomisan el robot teletransportador a los héroes antes de encerrarlos, o el mismísimo climax de la serie, cuando el malvado Morax finalmente logra ubicar a nuestros héroes y decide ejecutarlos con sus propias manos mediante un combate a muerte.

La historia establece previamente que en esta cultura eso es algo común y que de hecho es posible retar al mismo rey, también nos deja en claro que este monarca es un hombre muy fuerte y peligroso, y que la gente prefiere pelear contra un dinosaurio que contra él.

Así que ¿cómo logran sobrevivir nuestros protagonistas? Pues resulta que todo este tiempo Emporia fue una ex gladiadora, la campeona de la arena y ganadora invicta de 400 peleas, y pues procede a trapear el piso con el malvado emperador en una pelea ridículamente unilateral.

Sí, la historia da una razón para que nadie supiera esto de ella, pero eso no quita lo anticlimático que resulta que el villano sea derrotado con tanta facilidad.

Además de que crea demasiadas interrogantes, específicamente ¿Cómo es que nadie ha derrotado antes al emperador? Emporia es la mejor de las gladiadoras y logro hacerlo llorar sin siquiera sudar, pero consideremos que hay todo un circuito de peladores que hacen ese tipo de cosas como su trabajo diario. Parece un ambiente muy riesgoso para tener juicios por combate donde participa directamente el moderadamente fuerte dictador de la galaxia.

La vida con el Emperador

Un arte elegante para tiempos más civilizados

Y después de toda esa negatividad ¿Empress tiene algo rescatable? Pues sí lo tiene: el arte de Stuart Immonen.

En los últimos años este artista se ha convertido en una de las estrellas Marvel y con justa razón, su trabajo es simplemente espectacular. Con un trazo detallado y fluido, logra darle una gran personalidad a una historia muy pobre.

Es gracias a él que las secuencias de acción, que ocupan gran parte de las páginas, resulten emocionantemente épicas. Desde el escape de unas bestias gigantes en una montaña congelada, a una nave volando dentro de otra nave causando destrucción, o incluso una escena de nuestros héroes caminando por una ciudad llena de gente. Cada viñeta recibe un especial cuidado.

Sus lápices elevan esta obra en todos los sentidos, incluso el universo tan genérico en el que transcurren los eventos resulta más interesante y vivo gracias a su trabajo en fondos y diseños. El único problema que le veo es que pueden ser difíciles de seguir algunos detalles en las secuencias de acción, especialmente las que implican combate cuerpo a cuerpo, dejando demasiada información entre las viñetas para ser inferida por el lector.

Pero si existe alguna razón para comprar este tomo es para disfrutar el trabajo de uno de los mejores artistas del medio actual.

Impresionante, muy impresionante

La edición mexicana de Empress, publicada por Panini México a finales de junio, es un tomo en pasta dura de tamaño 17.8 x 1.3 x 26.7 centímetros, es decir, las medidas de un comic estándar.

En general se trata de un tomo con muy buena manufactura, cubiertas de calidad, buen papel y un encuadernado apropiado.

Que Mark Millar te acompañe

Lo que más me molesta de Empress es que está escrita con flojera. Es mi queja recurrente con los trabajos más recientes de Mark Millar, porque se nota que no se esfuerza. Simplemente piensa en un concepto que se escuche bien, y lo demás se lo deja al estudio que compra los derechos para la película, que tras la noticia de esta semana será trabajo de Netflix.

Puedo disfrutar al Millar bruto de Wolverine, incluso puedo entender al Millar mal escritor de Wanted, no todas sus historias pueden ser un éxito, pero el Millar flojo de Chrononauts, Nemesis y Empress, ése ya me está molestando.

A nivel historia Empress es un comic de lo más básico, con personajes simplones, una trama sin chiste y un universo genérico y aburrido. Te puede fallar una de esas cosas, pero si quedas mal en las tres, tienes un problema. Pero que al menos cuenta con un dibujo de primera que eleva todo el asunto a un nuevo nivel y vuelve a la experiencia algo disfrutable y entretenido.

Si hay alguna razón para comprar este tomo, es el hermoso arte de Immonen y la buena edición de Panini, porque el guión de Millar es de lo más básico y olvidable.



COMPRA EMPRESS EN PASTA DURA POR $249



Comparte esta nota:Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on TumblrEmail this to someone
Acerca del autor

Issac de la Rocha

| Lector de todo tipo de cómics y articulista de ocasión para La Covacha. http://www.lacovacha.mx
Comentarios