El pasado viernes 18 de agosto se estrenó The Defenders, la serie que reúne a los héroes que previamente tuvieron serie individual Marvel / Netflix (Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist), situación que recuerda a cómo se construyó el Universo Cinematográfico de los Vengadores – ¿es justa la comparación? ¿logró su cometido? Jorge Gonzáles nos da su opinión.

EL DESTINO

¿El resultado de The Defenders es excelente? No lo sé. Si bien la serie se construyó de forma similar a The Avengers, tiene una curiosa ventaja en su contra (sí, como lo leen): las piezas que llevan a ella no son mediocres.

The Defenders está conformada por cuatro héroes y cinco piezas, igual que The Avengers con cinco películas y 4 héroes (Colleen Wing funciona cual Black Widow).

Los Vengadores pagó con acción absoluta porque todo lo previo, salvo la primera cinta de Iron Man, es bastante mediano (en el mejor de los casos Thor es el pequeño milagro que en sus carencias no fracasó); los personajes funcionaron con un guión simple y ya.

Por su parte Los Defensores tienen tres temporadas exitosas de dos personajes muy queridos, Daredevil y Jessica Jones, y otras dos, Luke Cage y Iron Fist, que por un motivo u otro no saltaron o son odiadas (por motivos incorrectos a veces), y el enfrentamiento contra La Mano se construye desde dos de ellas – la segunda temporada del diablo de Hell’s Kitchen y la primera del inmortal Puño de Hierro.

Los consentidos del profesor.

LA HERENCIA

Aunque The Defenders funciona de buen modo para anunciar los cambios que vienen en las series, sus villanos quedan medianos en un mundo con Killgrave y Wilson Fisk por decir lo más; Danny se lleva el mejor villano pues regresa Bakuto, y construye desde donde se quedó en su serie individual.

Los demás miembros de La Mano quedan un poco desperdiciados. Quizá un episodio extra hubiera ayudado a aumentar el riesgo y llevar la trama con un mejor paso.

Queda claro que Los Defensores no son el equivalente de espectáculo para series que fue Los Vengadores para el cine, el presupuesto no se lo permite. Vemos a Matt Murdock (Daredevil) practicando mucho parkour pero no se arroja desde azoteas ni se columpia con su bastón a la acción.

Todo esto no hace que sea una mala serie, ya que construye personajes y situaciones, dejándolos en un buen punto para las siguientes temporadas. Atrae nuevos jugadores a su tablero.

Rápido, una foto así como que somos muy rudos.

LA DIFERENCIA

Quizá el problema es que:

A) Una serie de televisión no puede tener el impacto de crossover estilo Vengadores pues, además de que ya existe el equipo de superhéroes en la pantalla grande, desde los ’90 es común ver a personajes de dos series interactuar en episodios aleatorios. Lo vimos en Buffy & Angel, Xena & Hércules ¡hasta Ally McBeal y los Practicantes!

B) La carta del Universo Cinematográfico Marvel juega en su contra. Allí donde era correcto escuchar el nombre de Tony Stark (no en Spidey), la mención brilla por su ausencia, o allí donde un momentillo del Cap al estilo Born Again pudo haber consagrado el esfuerzo, no hay tal.

Cuando los fans del UMC hablan de la perfecta integración de sus héroes, parecen olvidar que dicho universo está constituido por tres entidades unidas del modo más artificial, en ello apenas distinto a los esfuerzos de Fox y su canon mutante perdido previo a su enamoramiento con Jennifer Lawrence.

Claro, todos prefieren ver a Stick en lugar de al Capitán América.

PERO QUÉ NECESIDAD

El problema de los villanos Marvel aparece de nuevo. Su mejor virtud es lo que plantea a futuro y no su propio momentum.

A pesar de algunas cosas negativas, The Defenders es disfrutable para quienes conocen a los personajes, pero sobre todo es pay off y no construcción narrativa hacia sí misma – algo que el UCM en cine ha experimentado en Iron Man 2, por ejemplo.

La serie tiene tanta acción que haría ruborizar a Brian Bendis.


 

Acerca del autor

Jorge G.R.

Covacho fundador, cuyo corazón fue atravesado por la decadencia de Arrow. http://www.lacovacha.mx
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