Spidey siempre ha sido un personaje amigable que se presta a todo tipo de situaciones, desde crossovers descabellados con otros personajes, hasta producciones extrañas fuera de los cómics. Con el lanzamiento de Spider-Man: De Regreso A Casa (ya disponible nuestra reseña), nos aventuramos a recordar algunos de sus proyectos pasados, con resultados que varían entre lo sumamente exitoso y lo ridículamente desastroso.

Probando suerte en todos lados.

Entre toda la locura tenemos pequeños tesoros: series animadas y divertidos encuentros que hacen que el personaje nunca deje de ser fresco. La primera incursión de Spidey en la pantalla chica y el mainstream media fue con la serie animada de Spider-Man en 1967, que tenía una pegajosa música de entrada y escenas que parecen ser una fuente interminable de memes.

La caricatura original de Spidey es sin duda la más icónica, sin embargo en 1994 tuvimos su mejor encarnación animada con Spider-Man: The Animated Series. La más exitosa y extensa caricatura del trepamuros compartía universo con la caricatura de X-Men. Existieron otras siete series animadas de Spider-Man, pero en mi opinión no fueron tan relevantes para el desarrollo del personaje.

Mucho menos exitosa y mil veces más ridícula es la serie live-action de 1977, titulada The Amazing Spider-Man. Fue cancelada por su productora CBS después de dos temporadas, argumentando que temían ser considerados “la cadena de los Super Héroes”. El hecho de que tuviera por disfraz un trapo y una producción irrisoria seguramente no tuvo nada que ver.

En Japón también contó con una serie live-action tokusatsu en 1978. En esta serie Spider-Man no era Peter Parker sino Takuya Yamashiro, quien manejaba un robot gigante (porque Japón).

Por último, no podemos dejar de mencionar que Spidey se columpió en los escenarios de Broadway en 2011 con la obra Spider-Man: Turn Off the Dark. Con muy malas críticas, problemas de presupuesto y constantes accidentes con los actores, la obra fue considerado un fracaso.

¡Este Spider-Verse no lo viste venir!

El Spidey que pudo ser.

Hay una eterna riña entre fans sobre quién ha hecho el mejor Hombre Araña cinematográfico: Tobey Maguire, Andrew Garfield o Tom Holland. Esa pelea parece carecer de sentido cuando consideramos que las películas pudieron ir en direcciones muy, muy diferentes a las que tuvimos.

En los ’80, James Cameron tuvo la oportunidad de desarrollar un guión para la primera película de Spider-Man. Escribió una película para adultos con un Peter Parker irreverente y muy malhablado. Incluso tenía una escena de sexo candente con Mary Jane sobre el puente de Brooklyn mientras Peter le contaba de los hábitos de apareamiento de las arañas. La película culminaría con una pelea en la cima del WTC contra el Doctor Octopus encarnado por Arnold Schwarzenegger. Todas estas grandiosas ideas no tuvieron fruto debido a problemas legales y financieros con el estudio.

Más adelante, durante la crisis financiera de Marvel en los ’90, un héroe improbable surgió al rescate: Michael Jackson, quien ofreció comprar La Casa de las Ideas para salvarla de la bancarrota. La verdadera razón por la que quería adueñarse de Marvel era sencilla: Quería interpretar a Spider-Man en una película. Tras varios intentos fallidos de convencer a Stan Lee para que Marvel le vendiera los derechos cinematográficos del Araña, el Rey del Pop decidió ir más arriba e intentó comprar la compañía. El acuerdo nunca se cerró debido al alto precio que solicitaba Marvel y nos quedamos sin un Spidey-Jackson que hiciera el moonwalk en los rascacielos de Nueva York.

Los derechos eventualmente fueron vendidos a Sony y comenzaron los planes para una película protagonizada por Leonardo DiCaprio. Al final el actor rechazó el papel, el cual terminó yendo para su amigo cercano Tobey Maguire, no sin antes pasar por negociaciones con Charlie Sheen, Jude Law y Freddie Prinze Jr.

Otros actores que han sido considerados para interpretar al trepamuros en distintas etapas han sido: Jake Gyllenhaal, Josh Hutcherson, Michael Cera, Robert Pattinson, Asa Butterfield, Nat Wolff y Chandler Riggs. ¿Quién te hubiera gustado?

El temible Doctor Sin Cuello

Amistades peligrosas.

Todos amamos cuando uno de nuestros personajes favoritos hace crossovers con otros héroes o franquicias, pero ¿Qué hay de un encuentro con el Presidente electo de Estados Unidos? ¿O una aventura con el elenco de Saturday Night Live? Ya ni digamos pelear contra Red & Stimpy.

Aquí un resumen sin spoilers de algunos de los crossovers de Spidey:

Spidey Meets the President! (2009). La historia comienza con Peter Parker como reportero de la inauguración presidencial, como cualquier otro reportero. Los problemas aparecen cuando un segundo Obama entra en escena y el Servicio Secreto no sabe qué hacer. 

Spider-Man and Batman: Disordered Minds (1995). Una improbable pero entretenida historia en donde Spider-Man y Batman despiertan de una pesadilla. Peter ve a su tío Ben siendo asesinado por el Joker, mientras que Batman ve a sus padres morir a las manos de Carnage.

Transformers #3 (1985). Cuando J. Jonah Jameson manda a Peter Parker a tomar fotografías de una batalla que tiene lugar en Oregón, el trepamuros se encuentra con los Decepticons luchando contra Autobots. Naturalmente, Spidey toma partido del lado de los Autobots.

Superman vs. The Amazing Spider-Man (1976). En esta historia los archienemigos de nuestros héroes, Lex Luthor y Doctor Octopus, unen fuerzas para conquistar el mundo y derrotar a quienes los pusieron tras las rejas. Ambos héroes conviven en un universo donde Metrópolis y Nueva York existen en conjunto, sin explicación alguna de por qué no se conocieron antes.

Dime con quién andas, Spidey

Y tú, ¿Sabes de alguna trivia o proyecto de Spider-Man que no hayamos tomado en cuenta? ¿Consideras la encarnación de Tom Holland fue un éxito o un fracaso? ¡Comenta con nosotros!

Acerca del autor

Marco Aguilar

Derramador profesional de bebidas. Campeón de la Liga Kanto. Subsiste de sarcasmo y comida chatarra. Síguelo como @Nepol alfin que ni tuitea. http://www.twitter.com/Nepol
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