“He visto las notas de Gerry y por supuesto que tiene razón.”

    Hace algunos días, Gerry Conway expresó su descontento con las políticas de derechos de autor y pago de regalías por parte de Warner y DC Entertainment. La nota recibió muchas muestras de solidaridad y apoyo por parte de otros autores.

    Neal Adams fue uno de los autores que opinaron al respecto, y esto fue lo que escribió:

    El problema es este: las compañías, DC y Marvel, ¡Nunca han creado algo! Al igual que los editores de libros “de verdad”, o novelas, son puro negocio. Un negocio no creativo. Sus trabajadores -los AUTORES- crean todo lo que publican… ¡Y lo saben! Pero QUISIERAN haber creado todo para poder POSEERLO, VENDERLO y licenciarlo ¡Y hacerse más ricos al hacerlo!

    ¡Pero ellos no crearon nada! SIN EMBARGO, como ellos lo imprimieron y CONTRATARON a trabajadores independientes para CREAR… “DICEN” y “piensan” que son sus dueños y lo “crearon”. (Los editores de libros “saben” que no es así. Porque ellos negociaron contratos por todo lo que publican con los autores y sus agentes). DC y Marvel están mal y siempre lo han estado.

    Podrían” haber creado y ser dueños de todo si hubieran contratado a sus creativos para ser EMPLEADOS… ¡Pero NUNCA LO HICIERON! Los empleados (para fines prácticos) “pertenecen” a sus empleadores por el tiempo de su empleo, porque trabajan en las instalaciones de los empleadores. Usan las herramientas provistas por el empleador, trabajan de acuerdo a sus horarios y completamente bajo su dirección, así que cualquier cosa que produzcan le pertenece al empleador.

    El empleador también recolecta los impuestos estatales y federales del “salario” de los empleados para enviarlo al gobierno, al igual que los pagos de seguro social y desempleo. PERO… muchos de estos empleadores NO quieren proveer estos incentivos y beneficios, y aun así, quizá increíblemente, quieren los derechos sobre LAS CREACIONES Y APORTES DE SUS TRABAJADORES INDEPENDIENTES…

    Estos empleadores convencieron al congreso de corromper la nueva ley de derechos de autor de 1978 para incluir una NUEVA CATEGORÍA. Una en la que el trabajador independiente puede ser tratado como empleado, a pesar del hecho de que él o ella no recibe absolutamente ninguno de los beneficios de SER un empleado real. En esta re-aplicación de la ley, bajo la cláusula de “trabajo por honorarios”, no tiene NINGUNO de los beneficios de ser EMPLEADO o TRABAJADOR INDEPENDIENTE… ¡y TODOS los aspectos negativos de AMBAS!

    No tienen beneficios de empleado y sigue sin TENER LOS DERECHOS que sacrificó para ser un “trabajador independiente”. Y ESTO, almas gentiles, es por lo que Marvel, supongo, se arregló con la familia Kirby por, según se especula, decenas de millones de dólares. El caso se dirigía a la Suprema Corte, quienes habían accedido a revisarlo (increíble ¿no?) y es posible que la Suprema Corte simplemente hubiera desechado “trabajo por honorarios”.

    ¿Se imaginan eso? ¿Tienen idea de lo que eso pudo significar para cada persona creativa en los Estados Unidos de América? “Trabajo por honorarios” es lo único que se interpone entre los editores y el verdadero significado de los “derechos del creador”.

    Compañeros creadores, un pequeño consejo para ustedes: Revisen sus contratos. Verán que son contratos de trabajo-por-honorarios, pero también verán que las compañías están tan preocupadas de que el “trabajo por honorarios”  sea eliminado por poco ético y contrario al propósito de la ley, que dicen que si el “trabajo por honorarios” es descartado de la ley… ¡estás entregando dichos derechos! Los abogados ESTÁN ESPERANDO que la corte descarte el “trabajo por honorarios” en cualquier momento, y no pueden creer que no lo hayan hecho aún. Sí, Gerry tiene razón… por montones.

    Mi considerado consejo para DC y Marvel: Aprendan a ser justos y traten a sus creadores con RESPETO. De esa forma se enriquecerán juntos, como editores y autores… de otro modo, sufran los decretos de la corte. ¡Los mejores deseos para todos!

    Según parece, el problema tiene una “sencilla” solución, aunque se antoja complicado que el tema sea zanjado próximamente. En el peor de los casos, esperemos que toda esta controversia ayude a crear conciencia en las editoriales y así se eviten penosos incidentes como los que sufrieron en los últimos años autores como Steve Gerber y Gary Friedrich.

    ¿Cuál es su opinión al respecto?