¡El amigable vecino está de regreso!

Y Marvel lo recibe con nuevo tema musical, nueva escena de apertura y una totalmente nueva y diferente historia.

Los ojos del mundo entero estaban en Tom Holland, preguntándose si podría despegarse lo suficiente de sus antecesores para destacar por sí mismo y al mismo tiempo aguantar el ritmo de entrar a las grandes ligas del MCU. Decir que se gana su lugar con creces es poco. Están frente a un nuevo y mejorado Peter Parker, con el potencial de volverse el Spider-Man más querido (lo sentimos mucho, Tobey).

La historia, como bien lo dicen los tráilers, empieza con un esperanzado Peter después de la emocionante batalla que libró en Civil War. Sin embargo, pronto descubrimos que no deja de ser un héroe en pañales y un perdedor en la escuela (más Spidey no lo pudieron haber hecho), y este escenario le permitió al director Jon Watts experimentar con el estilo de una película de adolescentes y la acción superheroica, lo que resulta en una película divertida, entrañable y muy bien organizada.

Tom Holland nació para ser Peter Parker. De hecho, supo mezclar muy bien el carácter tímido y tierno de Tobey Maguire con el sentido bromista y desalineado de Garfield. No obstante, destaca principalmente porque es puesto en la encrucijada de no saber bien quién es, al punto en que piensa que actuar como Tony Stark es suficiente para llamarse héroe. Este nuevo aprendizaje le da una esencia especial al Spidey de Holland, pues no sólo está aprendiendo a ser un superhéroe, sino a conocerse a sí mismo.

También tiene qué ver que esta vez Peter no está completamente solo. Tony Stark es una presencia que, aunque no está tan presente en la cinta (gracias a Dios), es la fuerza motriz que le ayuda a construir su camino como héroe; Ned, que siempre será Ganke en los corazones de los nerds, es su fiel y molesto compañero; e incluso su traje le sirve como consejero amoroso y le ayuda a dilucidar las diferencias que tiene Parker con Stark y los Vengadores.

Su entrañable crecimiento viene acompañado de grandes escenas cómicas, referencias no solamente al universo cinematográfico de Marvel, sino también de los antiguos arácnidos, y hasta hacen varios homenajes a John Hughes (el que hizo famosa a Molly Ringwald con Breakfast Club y a Charlie Sheen con Ferris Bueller), el director espiritual de esta película. Zendaya como la misteriosa Michelle es increíblemente simpática y su tiempo en pantalla es brillante, quizá la única queja que puede tenerse de este personaje es que le metieron con calzador un manto que ni le va ni necesita.

Pero nada de esto hubiera cuajado bien sin Michael Keaton, quien crea a un perfecto Vulture y es la analogía perfecta de los tiempos modernos. No sólo es el representante de la situación económica actual de Estados Unidos (que ver el lugar donde vive Peter y sus alrededores es otra clara muestra de ello), sino que es quien nos permite ver con otro cristal las consecuencias que tienen en la ciudad las aventuras de los Vengadores. Además, su comentario sobre la lucha de clases es profundo, acertado y sirve para hacer de este villano un análogo perfecto de Spider-Man.

Y es que los dos son diferentes caras de la misma moneda: ambos representan al pueblo, ambos entienden lo que es la carencia, lo que es ver hacia los grandes líderes y ser ninguneado, lo que es preocuparse por sus seres queridos y buscar hacer de su mundo un lugar mejor. Las motivaciones de Vulture y de Spidey son perfectamente presentadas, y gracias a eso se crea una complicidad muy especial entre los personajes. Compararlo con el nivel de intimidad que tuvo Tobey Maguire con Willem Dafoe y James Franco es complicado, pero los matices se manejan a la perfección y Marvel nos presentó a su mejor villano a la fecha. (Sorry, Loki, los héroes proletarios les ganan a los guapos con delirios de grandeza siempre).

Lo único malo que se puede sentir de esta película (y esto siendo muy quisquillosos) es que escogieron un elenco un poco extraño en relación al aspecto físico de los actores y el rol que jugaron en la película. Además, el momento cumbre de Peter lo dejaron un poco incómodo, pero fuera de eso esta película es una joya.

Homecoming es entrañable, divertida, Tom Holland es perfecto para el papel y tiene una química increíble con cada una de sus coestrellas. Sus motivaciones son claras, la acción es genial y su villano está bien cimentado. Definitivamente, no pudo haber una bienvenida más cálida para nuestro querido Hombre Araña.

100/100 señales arácnidas. ¡Corran a verla YA!

Acerca del autor

Rebeca Salas

Heroína cinéfila de noche, caza-tiburones de día. Reportera y crítica de cine para EnLaButaca.com, escúchala en el programa La Covacha todos los viernes a las 9 de la noche por Radio Trece. Puedes seguirla en Twiiter como @SalasRaven http://www.lacovacha.mx
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