One Piece Levely: o cómo aprendí a amar el relleno

Seamos sinceros fans del anime: rara vez existe un anime longevo, divertido y trascendente que no contenga uno o dos arcos de relleno. Puede durar un capítulo o puede durar toda una temporada y en muchos casos es tolerable e inclusive se agradece que haya más tiempo para ver a nuestros personajes favoritos en situaciones distintas a las de la trama principal, digo, ¿cómo olvidar el viejo y confiable “capítulo de playa”?

Los rellenos nacen principalmente porque un manga ha sido adaptado a anime y la producción de este ha sido tan constante que ha adaptado la mayor parte del manga, acercándose tanto a éste que necesita darle espacio para alejarse, y para llenar ese vacío se usa el relleno, concepto expertamente explicado por Gintoki en Gintama, o bien, el anime puede ser cancelado hasta que vuelva a haber un arco que merezca aparecer en T.V., tal como sucedió con Gintama.

Claro, existen casos recurrentes de rellenos malos, aburridos e innecesarios, que logran terminar con la buena reputación del anime o simplemente aburrir a más no poder a sus espectadores. No apuntaré dedos listando capítulos de relleno sin sentido y soporíferos (Naruto y Naruto Shippuden saben lo que hicieron).

Tú intentando convencer a tus amigos de que lean One Piece.

Por todo esto, el término “relleno” en el anime produce inquietud, temor y ansiedad, debe ser tratado con delicadeza o puede tener consecuencias terribles para la serie, ya sea desviándose de manera incorregible de la trama original como Hellsing, siendo cancelado como Inuyasha, volviéndose demasiado aburrido como Naruto y su fea secuela que pone relleno en medio del arco final, o que se convierta en una serie de capítulos  memorables que hacen justicia a los personajes y a la trama original… Su siguiente pensamiento querido lector será:

ESPERA, ¿QUÉ? ¿RELLENO MEMORABLE?

Como sabrán, en buena medida porque es la tercera semana al hilo que escribo al respecto, este año se celebra el 20 aniversario del anime de One Piece, el cual ha mantenido una transmisión semanal constante, tarea titánica que responde a la demanda del público japonés de ver a Monkey D. Luffy cada siete días en la pantalla chica. Esto sólo ha podido realizarse integrando varios capítulos de relleno en la transmisión, una decisión casi obvia para el estudio Toei, el cuál aprendió a perfeccionar la técnica rellenística con el “padrino” de One Piece, Dragon Ball.

Volviendo a los viejos y buenos tiempos del anime original de Dragon Ball, éste se enfrentaba al problema de haber cubierto una gran parte de la trama en pocos capítulos y se vió en la penosa necesidad de rellenar extendiendo peleas. Todos recordamos con cariño la célebre frase de Freezer: “Este planeta explotará en 5 minutos”, y sabemos que esos “5 minutos” duraron otros ocho capítulos legendarios y, por supuesto, nada tan divertido como el episodio en que Gokú y Piccolo aprenden a conducir. Todo este relleno -bien hecho- sólo daba a los fans más de lo que querían sin arruinar la experiencia original.

Pues bien, con 889 capítulos producidos por Toei, One Piece no es ajeno al relleno. Han extendido batallas a más no poder (Luffy vs. Doflamingo); dado capítulos extra a los personajes secundarios como Zoro o Brook; creado tramas originales para el anime (cabe destacar la saga de G-8 Navarone que es considerada por los fans como el mejor relleno en la historia del anime), y usado el recurso más infame de todos: flashbacks.

Estos meses, los fanáticos de One Piece tienen opiniones encontradas sobre el arco de Levely, el último antes de Wano Kuni. En el manga son siete cortos capítulos que en el anime se han extendido a diez por medio de flashbacks constantes que cubren la mitad -o más- de cada episodio. Los usaron para recapitular los momentos más importantes de esta larga historia y que nos recuerdan cómo hemos llegado hasta aquí.

Para algunos fans es un recuento innecesario de algo ya visto y repetido en muchas ocasiones, para otros es un momento nostálgico ver el trayecto de sus personajes favoritos y los conflictos que han superado. Pero para Toei es tiempo extra para preparar la siguiente temporada que además conlleva un cambio de director y de estilo visual, cosas que toman tiempo preparar.

Y entonces llega la pregunta: “¿Levely es un relleno pésimo que nadie debe ver?” A lo que respondo: No, Levely no es del todo relleno. Tiene un propósito mayor, poner al corriente a los nuevos fans a este largo, largo, laaaaaargo anime que es One Piece, pues resulta que nadie quiere ver 889 capítulos para poder entender los sucesos de Wano, y este arco -con todo y su relleno- resulta perfecto para quienes quieren empezar a ver el anime, ya fuera porque son muy jóvenes, por no conocerlo antes o simple falta de interés en querer ver tal cantidad de capítulos en menos de un mes.

Por fortuna para los fanáticos menos pacientes, estas son las semanas finales del relleno, y si quieren introducir a un conocido al mundo de One Piece sin que se pierda en Wano, la lista de episodios del Levely va desde el 878 hasta el 886, con lo cual cubren el conocimiento básico necesario para entender la fabulosa historia que se viene este 6 de julio.

El arco de Levely es, queramos o no, nuestro Caballero Nocturno: no es el relleno de anime que merecemos pero es el relleno de anime que necesitamos.

Cuando atrapas a tu hermano entrándole al Gansito que dejaste en el congelador.