Star Wars: Visions, “que la fuerza (del anime) te acompañe”

Amigos Covachos, debo confesar algo desde el fondo de mi kokoro, hace mucho tiempo, antes de desviarme a los rumbos del manga y la animación japonesa, en una galaxia muy muy lejana, yo era un mega fanático de Star Wars.

Crecí viendo la trilogía original, arrastré a mi familia a ver las precuelas al estrenarse y como (disque) adulto observé con terror el aparatoso accidente que fue la trilogía de secuelas.

Han pasado casi dos años desde aquel fatídico día en que se estrenó Star Wars: The Rise of Skywalker, y desde entonces ha sido difícil decir que hay un futuro para esa galaxia muy muy lejana cuya existencia parece depender siempre de las poderosas familias de jedi y sith: los Skywalker, introducidos con la sutileza de un pedo en un elevador, los Palpatine.

“Quiero que Rey se vea bien malota, con traje negro y colmillos, anda, como el Conde Contar” – Abrams… probablemente

Favreau, eras el elegido para traer balance

Un futuro sin estos dos clanes parece imposible, al menos en lo que a películas se refiere, ya que si hablamos de series, oh vaya que hay más variedad, tan sólo la primera temporada de The Mandalorian explora todo ese lado western de Star Wars y busca expandir los horizontes de la galaxia más allá de los Skywalker, los Jedi, Tatooine, los personajes de la trilogía original y todo eso que ha vuelto a Star Wars una copia de la copia de la copia de lo que alguna vez fue en su inicio.

Esta fue una de las cosas más irritantes sobre Star Wars bajo el control de George Lucas, gran creador y todo, pero desde Return of the Jedi se esforzó de sobremanera para ser él, el amo y señor de todo en la galaxia, como si sólo supiera lidiar en absolutos: en el apogeo de su poder decidió dirigir y escribir la trilogía de precuelas entera por sí sólo, prefirió enfocarse en los efectos especiales y en vender juguetes antes que en tratar de explorar la galaxia más allá de los Skywalker, Tatooine y los jedi ya conocidos. Y por todo esto el mismo fandom que creó se rebelaría contra él, cuán irónico, entre más fuerte apretaba el puño para controlar la galaxia, más sistemas se le salían de las manos.

Decepcionantemente, para el final de la segunda temporada de The Mandalorian, la trama de Din Djarin, el mandaloriano titular, toma un rol secundario para poder traer de vuelta a Skywalker, hablar sobre lo cool que eran los Jedi, visitar Tatooine y traer de vuelta a viejos favoritos como Ahsoka, Boba Fett y Skywalker, y todo vuelve a girar en torno de la trilogía original, atrapando a todos sus personajes en roles secundarios a los Skywalker y los Palpatine para siempre.

“Mando, me llevaré a tu hijo y le recordaré al público lo buena que era la trilogía original, ahora eres personaje secundario”

Era nuestra última esperanza… no, hay otra

No me malentiendan, Star Wars sigue siendo entretenido, pero sólo eso, entretenimiento sin emoción, sin ideas frescas o que busquen dar un giro súbito y excitante a la galaxia, al menos no desde The Last Jedi, la única película que se ha atrevido a preguntar: ¿qué tal si dejamos a los Skywalker y sus pleitos familiares en el pasado, matarlos de ser necesario, y dejamos que Star Wars sea sobre, no lo sé, guerras en las galaxias?

Y por esta herejía fue repudiada por el fandom y quirúrgicamente desmantelada por su secuela, The Rise of Skywalker, para recordarles a todos los niños que juegan a ser Jedis y tienen sueños de salvar la galaxia que jamás lo lograrán, que no son especiales y jamás lo serán porque no nacieron dentro de la familia Skywalker o Palpatine, la galaxia no acepta el cambio.

Visions responde la pregunta ¿qué tal si Star Wars pero sin los Skywalker?

Por otro lado, lo que sí acepta la galaxia y su canciller con poderes supremos es dinero de suscripciones a Disney+, y para mantenerlas hará lo necesario, lo imposible y hasta lo impensable para atraer a más y más suscriptores, así que para llenar el hueco entre The Bad Batch y la serie de Boba Fett recurrió a habilidades que varios consideran nada natural, y utilizando el poder oculto del anime estrenó Star Wars: Visions.

Visions es una serie de cortos animados por distintos estudios japoneses, inspirados por y ambientados en el universo de Star Wars, y para su beneficio no están conectados a “la saga Skywalker”, y existen en ese nivel de estatus no-canónico, lo cual les da un poder que nadie ha tenido en décadas en la galaxia tanto en animación como live action: el poder de crear nuevas historias con personajes nuevos, en lugares nuevos y con nuevas perspectivas sobre la galaxia, los Jedi y la Fuerza. En otras palabras: ¡Poder, ilimitado poder!

Esta es sólo una mínima fracción del poder del lado anime de la fuerza …y del poder de las waifus

May the anime be with you

El anime, nombre popular para la animación japonesa, tiene ciertas cualidades intrínsecas que lo hacen un medio muy interesante para contar historias sobre Star Wars, para empezar, la animación no está limitada a ser un espejo fiel de la realidad ni a depender de las reglas de este mundo físico, si un animador quiere crear una historia de aliens que tocan rock por el espacio, puede hacerlo, el límite está en la imaginación.

Otra parte interesante del anime es que tiene un lenguaje propio y lleno de clichés reconocibles: el protagonista es joven, con gran potencial y cree en el poder del amor y la amistad, los villanos son aterradores y atractivos en igual medida, pueden ser seres grotescos con habilidades temibles o hermosos con motivaciones complejas y nobles; la trama puede ser sobre el fin del universo o sobre plantar árboles pero en el mundo del anime todo es tratado por igual como un drama intenso para los involucrados y cuyo clímax debe ser igual de intenso, la intensidad del ataque final es tanta que sólo se puede gritar a todo pulmón, y mucho del lenguaje visual del anime trata con temáticas arraigadas a la cultura de Japón.

¡Duelo con katana laser!

Esta última cualidad, el hecho de que el anime sea japonés, es la más poderosa razón por la que Star Wars: Visions funciona tan bien. El anime podrá contar todo tipo de historias diversas pero al mismo tiempo tratará de incluir guiños a japón, desde armaduras samurai, katanas, referencias a las montañas y los océanos (los cuales fácilmente pueden compararse con el espacio exterior), el diseño tradicional japonés y la idea del ki como en Dragon Ball o un similar como el chakra en Naruto o el haki en One Piece, siempre es la misma fuerza misteriosa que conecta a todos en el universo, la fuente de su poder, o como la conocemos en Star Wars: la Fuerza.

Visions recupera ese ADN perdido de Star Wars: ese amor por las películas de samurais y chambara que inspiró el duelo de Kenobi contra Vader, la idea de una juventud sin límites y la filosofía del ki o fuerza que trasciende a nuestras formas de materia cruda; todo esto sin límites para lo que es posible y sin intervención de ejecutivos hollywoodenses. Es Star Wars siendo Star Wars a toda potencia, y por eso sólo pude decir que lo amo, y Visions respondió con un “lo sé”.

Sentí un disturbio en la fuerza… como si recordara la alegría de ser un niño que juega a ser un jedi…

Visiones compartidas

Star Wars: Visions es un respiro de aire fresco por parte de una franquicia que tiene décadas tratando de recuperar en vano la magia de la trilogía original y fácilmente recupera esa magia perdida y mucho más al dejarse llevar por historias distintas y con otros enfoques, al mismo tiempo que revisa las inspiraciones originales de Star Wars.

Desearía poder escribir más sobre cada capítulo y sus referencias pero me centraré en tres ejemplos rápidos por hoy:

El primer capítulo, “El Duelo”, sigue en estilo y trama a la película “Yojimbo” de Akira Kurosawa, una de las mayores influencias de Lucas al escribir duelos jedi.

El capítulo “La novia del pueblo” explora la relación de las personas comunes con la fuerza y sus similitudes con la religión sintoísta de Japón.

El más fascinante de todos es el capítulo final, “Akakiri”, que sigue una trama similar a “La fortaleza escondida”, también de Kurosawa, película que fue una inspiración enorme para el guión de Star Wars (1977).

En otras palabras, Visions termina en el origen.

“R2 prepara café, bébetelo, ahora prepara una olla de café, estaré despierto toda la noche viendo Star Wars: Visions”

Todo en Star Wars: Visions me da una nueva esperanza de que el futuro de la saga por fin olvide a Luke, Leia, Solo, Vader y Palpatine, los deje descansar en paz y se abra paso a la infinita galaxia más allá de los Skywalker, que por fin deje el miedo a ser distintos o a buscar la aprobación de los fans que sólo piden más de lo mismo por temor al cambio, y permita a nuevos creadores plasmar su propia visión de cómo es y cómo se siente esa galaxia muy, muy lejana.


Star Wars Visions está disponible en Disney+