Cine | The Hateful EIGHT – Los 8 Más Odiados (Reseña)

Algo curioso pasa con Quentin Tarantino. Usualmente no importa si su filme es algo novedosos (como Perros de Reserva) o una repetición cansada de lo que le parece cómico (como Django Sin Cadenas), siempre logra impactar a la audiencia y a la crítica. Esta vez lo vuelve a lograr con Los Ocho Más Odiados (o Los Odiosos Ocho, como nos gusta traducirla), y de una manera espectacular.

8masodiadosresena

HABÍA UNA VEZ, EN EL LEJANO OESTE…

Tarantino sitúa la cinta poco tiempo después de la Guerra Civil de Estados Unidos. Un grupo de hombres con intereses muy diferentes y una fugitiva cuya cabeza vale más de 10 mil dólares, por azares del destino (aunque no del todo) terminan en un pequeño hostal, resguardándose de una tormenta de nieve. Contarles más de la película sería una tragedia, así que tendrán que conformarse con la opinión que podamos ofrecerles.

SE BUSCAN VIVOS O MUERTOS… 

Durante la primera parte de la película, Tarantino busca regresar a lo que le dio de comer y presenta pintorescos personajes que no hacen más que hablar. Sus ingeniosos diálogos son suficiente para hacernos soltar una que otra risa y empezar a entender cuáles serán aparentemente los conflictos principales. Lo malo es que, a diferencia de Perros de Reserva, la tensión tarda en llegar y cansa esperar a ver cuál será la dirección del filme.

Conforme pasa el tiempo la tormenta se hace más fuerte y las relaciones se van haciendo cada vez más tensas. El director mezcla su estilo con el de Agatha Christie para crear una historia muy bien pensada en donde los giros inesperados, las sorpresas, los flashbacks y el humor tarantinesco no deja que el espectador se aburra, a pesar de sus buenas dos horas y media de duración.

Para la última parte de la película uno ya no sabe qué esperar, excepto tal vez algo fabuloso. La única flaqueza que tiene esta sección es Jennifer Jason Leigh, cuya actuación nunca termina de cuajar con el desarrollo de la historia y a su monólogo le falta emoción. Y no, el hecho de que para estas alturas ya esté chimuela y con el brazo de un hombre muerto colgándole, no la hace entrar en personaje.

LA FOTOGRAFÍA

El cuidado que Tarantino puso en la ambientación y en la fotografía es de destacar, de manera que uno disfruta grandes paisajes mientras las botas, los sombreros y las barbas enmarañadas le dan credibilidad a sus personajes.

Es más, tanto se comprometió a hacer un filme creíble que dejó que Kurt Russel rompiera una guitarra de 145 años de antigüedad. Aquí algunos pueden decir que el accidente pasó porque Quentin es un redneck que no aprecia la música, y probablemente tengan razón.

EL ÚLTIMO DESEO

Al final, Tarantino se controla y nos demuestra que todavía puede entregar una película diferente, con un guión muy bien cuidado y que va un poco más allá de la venganza y las muertes. Pero no se desanimen, las grandes explosiones sanguinolentas siguen presentes.

Para ser un grupo de gente horrenda, su compañía resulta bastante agradable.



Tal Vez Te Interese | RESEÑA LA CUMBRE ESCARLATA