A Quiet Place ¿La nueva época del terror?

Planeta Palomita

El terror es el género más fácil y más difícil de hacer. En general, las películas son baratas y meter monstruos en ambientes oscuros con sonidos estridentes es la manera más fácil de tener 90 minutos a una audiencia saltando en sus asientos. ¿Crear una película que se quede contigo? ¿Qué retumbe mucho tiempo después de haberla visto? ¿Qué inicie una discusión? Ahí está el detalle.

Un Lugar en Silencio logró justo eso. El director y protagonista John Krasinski (sí, el de The Office) construye un mundo donde el horror emerge de algo tan sencillo como el silencio. Sí, tiene monstruos raros que bien pudieron ser parte de la saga de Cloverfield, pero “Jim Halpert”  quiso hacer algo que pudiera entrar en la misma vena de Get Out, que utiliza el género como un mecanismo para darle voz a los problemas que nos aquejan diariamente y que son mucho más aterradores.

Eso la vuelve parte del segundo aire que está tomando el género de terror.

TERROR EN EL SIGLO XXI

El género de terror es uno de los más versátiles pero usualmente está seguido por el exceso y la exageración. Los peligros de la libertad sexual que traían los vampiros pronto los convirtieron en adonis brillantes. Repetimos el terror a la otredad y los monstruos hasta que los imaginamos teniendo aventuras con sus familias. El terror psicológico se fue utilizando más y más en películas de misterio o de crímenes para poder seguir un camino establecido y evitar la ambigüedad del término. Los zombies eran una crítica al capitalismo consumista y hay un sinfín de temas que pueden tocar, pero es más fácil poner monitos comiendo humanos.

Hasta las películas sanguinolentas con asesinos seriales o monstruos repugnantes son objeto de burla y se han podido hacer películas de comedia geniales con sus elementos. En todos estos géneros hay patrones tan establecidos, formas tan marcadas de generar tensión, de buscar la sorpresa, de presentar al mal, que es muy fácil perder el tema u omitir el mensaje de sus películas.

A Quiet Place sí tiene saltos repentinos, monstruos ciegos y una familia amenazada. Pero contrario a otras películas del género, donde los ruidos estridentes y la música rápida se usan para provocar sustos fáciles, Krasinski usa el silencio para que conozcamos a los personajes, nos adentremos a su mundo y entendamos las consecuencias de sus decisiones. Por eso, cuando llega el momento de hacer saltar a su audiencia, la sensación que te deja es de lástima y coraje, no tanto porque sus acciones hacen estúpidamente más fácil el camino del monstruo, sino porque crea una preocupación real sobre los personajes y construye la tensión mucho tiempo antes de que venga el desenlace, lo cual crea escenas más convincentes.

El énfasis que hace en su temática es lo que la hace especial simplemente porque no estamos acostumbrados a pensar y discutir este tipo de cintas. Es fácil tener 7 películas de Chucky donde lo más terrorífico es un muñeco asesino. Es fácil omitir el mensaje de Saw sobre aprovechar la vida, porque el énfasis está en los asesinatos y la sangre. Por eso Get Out llegó hasta los Óscares, porque además de jugar con las expectativas de la audiencia, martillaba profundamente su mensaje político.

Es la misma razón por la que el regreso de It fue tan genial y un exitazo. El punto ya no era ver a un payaso asesino asediar niñitos, Andrés Muschietti nos quería demostrar lo traumático que es crecer, y más si tienes que enfrentar temas de abuso, negligencia o represión. Asimismo, cintas como Thelma, que está en Sala de Arte de Cinépolis y deberían aprovecharla mientras la tengan, busca exponer el horrible proceso que es definirse a uno mismo, y más cuando lo que somos no cubre las expectativas de nuestra familia, nuestra sociedad o nuestra religión. Incluso la francesa y caníbal Raw, que anda tocando más la onda del humor negro, se esforzó por hablar sin tapujos del despertar sexual femenino y la competencia entre hermanos.

Estas cintas encontraron los terrores del mundo moderno y lo expresan de formas innovadoras. Ya los monstruos no pueden representar la ansiedad de cambios políticos, el misticismo religioso de la fe contra la duda ya no es tan efectivo. Vaya, tuvimos que esperar a que en 2018 apareciera Annihilation para hacer una buena representación del terror cósmico y la indiferencia del universo que a la gente dice que le gusta mucho pero que hasta ahora se habían conformado con seres destruyéndolo todo a su paso. Porque pues, patrones, y eso es lo fácil. ¿Ven por qué el género sí está entrando a una nueva era?

Cuando intenta evitar que Billy se convierta en el Capitán Marvel

UN LUGAR INNOVADOR

A Quiet Place no es tan ambiciosa, pero el tema sobre la familia, la culpa y el arrepentimiento está ahí. Las escenas contra los monstruos no serían nada si no hicieran hincapié en la incómoda relación entre Reagan, la niña adolescente (que por cierto es sordomuda en la vida real) y Krasinski.

En un mundo donde controlar el sonido que produces es vital, Reagan siente una profunda culpa, principalmente porque su sordera llevó a la muerte de su hermano menor y ha dificultado la vida de su familia. El silencio pesa porque entre ambos personajes es difícil hablar, no nada más porque Reagan no puede, sino porque el pasado y los malentendidos lo impiden.

Krasinski nos quiere decir que en la familia hay valores entendidos, y los padres harán todo por sacar adelante a sus hijos y, aunque sea muy tarde, el legado y las enseñanzas de nuestros padres van más allá de las palabras.

El desenlace lo deja claro, aunque no es tan efectivo emocionalmente por la duración de la película. En general los problemas son sencillos y las soluciones simplonas, pero es bonito ver películas de terror que te atrapen con su técnica y salgas del cine discutiendo sobre su significado. Se agradece que esté floreciendo este tipo de cine.

Ah, sí. Emily Blunt sale en la película

A Quiet Place tiene Garantía Cinépolis, por eso los covachos te pichamos la función – Tenemos 5 pases dobles en Sala Tradicional y 5 pases dobles en VIP para cualquier complejo Cinépolis de la República Mexicana.
Sólo tienes que enviar un correo a contacto@lacovacha.mx con el subject La Covacha Silenciosa, demostrarnos que nos sigues en una red social (Facebook, Twitter, Instagram o YouTube) y decirnos en qué otra película del 2018 participa Emily Blunt.

Tienen hasta el lunes 16 de abril al mediodía para participar en esta dinámica.