Black Panther: Entendiendo a Killmonger

N.E.R. - Niña Enojada Opina

Black Panther es una película que resonó en el mundo. Algo tuvo que ver su histórica producción, que fue llevada en su mayoría por creadores afroamericanos, pero lo que se ganó el éxito fue su historia, llena de matices que tocaron fibras sensibles en todos los que la vieron.

Podríamos debatir horas sobre por qué decir que Black Panther es parecido a James Bond es una simplificación terrible que se reduce a meras referencias visuales, ya que T’Challa es un humano con errores e inseguridades, preocupado por fomentar un cambio correcto en su sociedad y no una herramienta para satisfacer las fantasías más básicas e individualistas. Además, Q jamás podría tener, ni en sus mejores sueños, la inteligencia y visión que Shuri posee.

Se podrían llenar páginas y páginas explicando cómo Ryan Coogler construyó una sociedad equitativa, donde hombres y mujeres tienen igual derecho de acceder a altas esferas de poder. Black Panther es una película que será tema de análisis durante años.

Pero lo que nos aqueja ahora es explicar a Killmonger, el villano interpretado por Michael B. Jordan. Su historia de venganza y búsqueda por la igualdad han generado acaloradas discusiones, poniendo de moda el hashtag KillmongerWasRight” e incluso hay gente que asegura que esta película “villaniza” la libertad afroamericana, porque a veces la única forma de solucionar los problemas es con una buena dosis de violencia. Bueno, aquí les diré por qué creo que la figura de Erik Stevens es más compleja que eso y por qué, gracias a él, T’Challa se convierte en un superhéroe diferente a todos los que habían visto antes. Sí, a TO-DOS.

Dime la verdad ¿me huele la boca?

SPÓILERS, DUH!

KILLMONGER X

La forma más sencilla de decir por qué Killmonger es el gran villano de la película es aceptar que, si bien sus ideas eran correctas, sus métodos estaban lejos de serlo.

Sí, buscaba darle poder a los desprotegidos y llevar a Wakanda a una era de progreso donde él provocaría un cambio en la balanza de poder y por fin los negros podrían defenderse, mejorar y cobrarse la deuda que la humanidad tiene con ellos. Lo único que tenía que hacer era mandar unos cuantos misiles al mundo para que supieran a lo que se estaban enfrentando.

Como muchas de las películas de superhéroes nos han dicho, tratar de iniciar guerras, dominar o destruir el mundo es malo, pero eso no es lo que hace tan complejo (y tan malvado) a Killmonger.

Para conseguir su gran dictadura basada en la raza, Erik no dudaba en asesinar a los suyos. La muerte de Zuri, las amenazas a la nueva sacerdotisa, el poco interés que tenía por las tradiciones de Wakanda muestra que, efectivamente, se había convertido en lo que decía odiar.

Realmente sólo estaba ahí por venganza, matar a T’Challa, a sus opositores, incluso iniciar una guerra mundial, todo era un simple mecanismo para dejar fluir el odio y el rencor que le tenía al mundo que le quitó a su padre y limitó sus oportunidades sólo por tener un color de piel más oscuro. Toda esta construcción hace de Killmonger uno de los mejores villanos de superhéroes de todos los tiempos y el tema le ayuda a que sea sumamente aterrador.

Es por eso que las comparaciones con Malcom X también son erróneas. Sí, el hombre quería formar una nación negra y tener armas suficientes para defenderse, pero la gente suele olvidar que él jamás atacó a Martin Luther King ni a ningún otro negro que se le opusiera. Es más, cuando se dio cuenta de la radicalización de la Nación del Islam, abandonó por completo esa doctrina y advirtió de los peligros de profesar la violencia y el rencor a las nuevas generaciones.

Malcolm X quería demostrar que los afroamericanos podían prosperar juntos, podían defenderse juntos y podían hacer las cosas mejor que sus colonizadores, quería devolverle la autoestima a su raza. Los traumas de Killmonger le impedían ver eso y, de tener éxito, habría convertido Wakanda en un lugar lleno de odio y misoginia.

Malcolm X tampoco tenía esos pectorales

EL NÉMESIS PERFECTO

Otra de las razones por las que resuena tanto el antagónico es por la relación que tiene con T’Challa, pues representan dos lados del progreso: uno, bien educado, privilegiado, con entendimiento de las políticas internas de su país, y, por ende, con miedo al cambio. El otro, resentido, que tuvo que sudar sangre para tener el estándar mínimo en la vida, y con la urgencia de hacer cambios profundos en su sociedad.

Hay mucha gente que le busca un parecido con Hamlet, pero tampoco es así. Killmonger no busca vengar a su padre ni retribuciones por haber crecido en un barrio de Oakland. Él busca venganza por el sistema mismo. Si no tuviera sangre wakandiana, Erik estaría bombardeando metros, en una posición de poder o sería un YouTuber, pero a donde fuera tendría acólitos listos para la acción.

Lo que mueve a Killmonger es el sistema de injusticia y disparidad que viven los negros a lo largo del mundo y ese es uno de sus puntos más fuertes, ya que pone en perspectiva a la Wakanda misma. Ryan Coogler dice que, de haber dejado a las poblaciones africanas en paz, ellas se habrían desarrollo igual o mejor que sus colonizadores. Pero justo pone en duda los principios de Malcom X: ¿qué habría pasado si esa exitosa nación negra se aislara del mundo?

De acuerdo con el mapa oficial del MCU, Wakanda tiene de vecino al sur a Rwanda, lugar donde se suscitó uno de los genocidios más horribles de la historia. ¿Dónde estaban cuándo un millón de su gente fue asesinada? ¿Dónde estaban cuando los cascos azules abandonaron el territorio? Killmonger quiere respuesta a eso, quiere venganza por eso.

Nunca faltan los patiñotes

LAS DOS CARAS DE LA MONEDA

La escena del plano astral explica justamente los ideales encontrados de Killmonger y Black Panther: T’Challa es recibido por varios de sus antepasados, pide consejo a su padre y regresa al mundo con energía y felicidad, mientras que Killmonger tiene una experiencia muy diferente.

Si bien puede ver el cielo morado y los arbolitos con panteras, lo ve desde la ventana de su pequeño apartamento en Oakland. Esto, además de ser una representación increíble de cómo comparte ambas culturas, nos deja ver la soledad en la que creció.

En el encuentro con su padre no hay fanfarrias ni palmaditas en la espalda, N’Jobu está sumamente arrepentido de nunca haberlo llevado a Wakanda, por lo que Erik se radicaliza todavía más y despierta con más furia.

Ambos son agentes de cambio y progreso que deben decidir qué líderes quieren ser. Si no fuera por las influencias de Shuri y Nakia, T’Challa habría seguido firmemente los pasos de su padre, protegiendo al pueblo y su nación. Pero el tiempo jugó en contra de T’Challa, ya que la gente, representada en este caso por W’Kabi, esperaba que su reinado transformara las cosas, abriera las barreras de Wakanda y posicionara al país en el entorno global.

Todas las tensiones políticas se aglomeran en Black Panther, pero al final él no queda como el ganador absoluto. Todo el tiempo escuchó las ideas en conflicto de Killmonger, de W’kabi, de Nakia. Y gracias a ellos decidió que la violencia no es la solución, sólo la solidaridad y el compañerismo pueden hacerle frente a los difíciles tiempos que enfrentamos.

Black Panther no sale airoso de su batalla final con energía y confianza de que puede pelear por un futuro mejor, como lo hacen todos y cada uno de los superhéroes de Marvel. T’Challa aprende de Erik, lo escucha, lo entiende, y honra sus ideales, pero de la forma correcta.

Así, T’Challa no sólo es un riquillo más en traje de gato, es un líder que busca el cambio en todos los frentes en los que puede tener incidencia. Todas estas intrincadas historias hacen a Erik Killmonger y a Black Panther los mejores antagónicos de la época Marvel de superhéroes. Y de eso no hay debate.

Y esta máscara la uso porque está bonita

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