Bumblebee llega en solitario a salvar a los Transformers

Pólvora Covacha

Cuando hablamos de Transformers sin duda nos remontamos a una de las franquicias de juguetes más famosas de todos los tiempos, ya que con estos vehículos o criaturas que se transforman en robots han deleitado a chicos y grandes desde hace generaciones. Es por ello que el cine no dejó atrás este concepto y desde la década de los 2000 decidió traerlos a la pantalla grande y con Bumblebee como uno de sus protagonistas.

Lamentablemente para los fans de Optimus Prime y compañía, la franquicia en cine, llevada por Michael “Explosiones Locas” Bay,  fue de más a menos, dándonos una visión de cómo se verían estos robots en disfraz en el cine de forma grata en ciertos momentos, pero para los últimos resultados sólo teníamos relleno tras relleno e inserción de personajes sin considerar su origen en la serie.

Es por ello que para el anuncio de no continuar con un plan de más de 10 películas, dejar fuera a Michael Bay de la dirección y realizar sólo la película de Bumblebee, el panorama para el filme no era esperanzador, sobre todo gracias al desastre que fue Transformers: The Last Knight, que pasó con más pena que gloria. Pero justamente esta semana llega a los cines nuestro amigo amarillo, que perderá el glamour de ser un poderoso Camaro, pero vuelve al origen que vimos en Generación 1 siendo un Volkswagen o mejor conocido como vochito.

Con Bumblebee, nos situamos en los años 80, justo cuando la serie de televisión tuvo su gran auge, por lo que las referencias a la misma no se harán esperar (sí, tipo Stranger Things o Guardians Of The Galaxy). De entrada tendremos una visión al planeta Cybertron, donde veremos a Autobots y Decepticons peleando por el control del planeta, llevando consigo conocer muchos personajes clásicos que serán el deleite de los fans.

Por algunas cuestiones que verán en la película y no diremos para no generar spoiler, volvemos a la Tierra donde el primer contacto Transformer con un humano se da con un batallón liderado por el Agente Burns (John Cena), que en un ejercicio de entrenamiento son recibidos por un meteorito que trae consigo a Bumblebee, pero este encuentro traerá muchas consecuencias que definirán el rumbo de la película.

De esa parte brincamos a conocer a Charlie, la joven protagonista que se siente inadaptada social debido a algunos problemas familiares y se refugia en el rock, dando un punto muy bueno en Bumblebee, ya que la película gira en torno a muchísimas referencias de esta década, haciendo que la música sea un eje principal de lo que veremos en el filme, ya que como hemos conocido en la historia de esta versión de nuestro amigo Autobot, la música se convierte en su forma de comunicación con el mundo real.

Con estos problemas de adolescente, junto a una persecución Decepticon hacia Bumblebee es como tenemos una historia interesante, que a pesar de tener varios aristas de donde poder observar, nunca pierde el hilo en ciertos puntos, pero con un inicio y un fin que hace que se tenga mucho más avance que las películas predecesoras de Transformers, donde las diversas líneas en la historia, más las explosiones y batallas constantes hacían que se perdiera la atención a lo principal.

Sin duda, el poder tener batallas justo en el punto necesario, la relación Charlie-Bumblebee para adaptar al robot al mundo real, la cacería de los Decepticon y  la conjunción con lo conocido con los Transformers, desde referencias a las series hasta las películas antiguas, hacen que se disfrute mucho la película. Con todo esto hace que Bumblebee se convierta no solo en la película que podría funcionar como una precuela para toda la saga de Transformers en cine, sino que podríamos ponerla como una de las mejores dentro de la franquicia.

Lamentablemente a pesar de los buenos efectos, la historia interesante y sobre todo la nostalgia de Transformers, Bumblebee podría ser la última película de esta serie para dar paso a un posible reboot de toda la franquicia.

Aunque para calma de los fans, este filme sería un buen final para lo que fue el primer intento de traer a los Transformers a una saga live action, sobre todo para cerrar cabos sueltos y dejar el Bayverse descansar en paz.