Clase del 88: Child’s Play

Crónicas de un Monstruo Adolescente

Pocas veces en estas entradas vamos a encontrarnos con cintas que hayan marcado época, como es el caso de Child’s Play (conocida en México como Chucky, el muñeco diabólico) franquicia que 30 años después de su estreno sigue tan viva como el día que Charles Lee Ray transfirió su alma a un muñeco.

La explosión de Pixar en los 90 nos dejó con la idea de que los niños llamados Andy tuvieron una infancia increíble, con juguetes que cobraban vida cuando nadie los veía y tenía aventuras fantásticas, pero desafortunadamente para Andy Barclay, si los juguetes cobraban vida en los 80 era porque tenían dentro el alma de un asesino serial y no gracias a la magia de Disney.

Todo comienza una ajetreada noche de noviembre, cuando el detective Mike Norris está a punto de capturar a Charles Lee Ray, “el estrangulador de Lake Shore”. Parece que tras ser abandonado por su cómplice, el terror causado por Ray finalmente terminará, pero nadie cuenta con sus conocimientos en magia negra y vudú tradicional, con los que en sus últimos momentos recita un potente hechizo de transfusión de alma, quedando dentro de un Good Guy, los juguetes sensación del momento, mientras jura vengarse de su socio y del detective.

Aquí conocemos a Andy Barclay, hijo único de Karen y niño consentido, justo el día de su cumpleaños, mientras le prepara el desayuno a su mamá. Esta escena es muy curiosa pues parece ser que Andy no sabe reconocer lo comestible cuando lo ve y crea un desayuno abominable para su cansada mamá. Después de la tierna escena del desayuno, un ansioso Andy se abalanza a abrir sus regalos esperando encontrar ese Good Guy que se convertirá en su amigo para toda la vida. Para su mala suerte solamente recibe ropa y la caja de herramientas del Good Guy. “Pero no tengo al Chico Bueno” se queja amargamente Andy. Está a nada de aprender que hay que tener mucho cuidado con lo que deseas.

Karen debe irse a trabajar para poder comprarle ese Good Guy a su hijo adorado, pero en un giro del destino su amiga Maggie le dice que hay un vagabundo vendiendo uno justo en el callejón de la tienda departamental en la que trabajan. Parece ser que todo trabajará a las mil maravillas para los Barclay.

Esa noche Karen lleva a Andy a casa y le da su nuevo regalo. El Good Guy se presenta como Chucky y promete ser amigo de Andy para toda la vida. Sería la escena familiar perfecta, pero Karen tiene que cubrir un doble turno como “castigo” por haber salido a comprar al muñeco, así que es Maggie quien se queda a cuidar a Andy.

Andy comienza a hablar por Chucky, que le está pidiendo cosas muy especificas, pero Maggie no está dispuesta a complacer las demandas del muñeco. Cuando Andy se va a dormir empiezan a suceder cosas raras, como la televisión encendiéndose sola, o ruidos por toda la casa. Maggie comienza a sugestionarse y en un momento de distracción recibe un golpe en la cabeza que la saca de balance y la hace caer por la ventana… de un sexto piso.

Cuando Karen regresa a casa encuentra a la policía en el edificio y específicamente en su departamento. Desesperada y temiendo lo peor, entra para encontrar a Andy en su cuarto con el detective Norris. Y es aquí cuando la historia comienza a desenvolverse. A mi gusto esta cinta tiene unas sólidos 4 de cinco cuchillos ensangrentados en la escala del slasher moderno.

Ya sé que la cinta tiene 30 años pero dejaremos aquí la reseña para no hacer más spoilers. Mejor hablemos un poco de la historia de los muñecos poseídos, comenzando con Talky Tina del episodio Living Doll de la Dimensión Desconocida. Ella es el prototipo de uno de los terrores más grandes que tiene el ser humano moderno: ¡los muñecos poseídos!

Estos tienen ya un largo recorrido en el cine: Dolls, Demonic Toys, Puppet Master, y hasta nuestra mexicanisíma Vacaciones del Terror, además de Anabelle y un rip-off quizá demasiado descarado del mismo Chucky con Dolly Dearest, para el que incluso contrataron a Ed Gale (quien interpretaba a Chucky) para hacer el papel de Dolly. ¿Qué lleva a estos muñecos a ser malvados? ¿magia? ¿posesión infernal? ¿están hartos de no recibir el respeto que se merecen por su tamaño? Quizá son todas, quizá solamente son malvados por el gusto de ser malvados. Si yo fuera ustedes me cuidaría de todos los muñecos de ojos vidriosos y sonrisa afable que encuentren por ahí.

La franquicia de Chucky sigue viva. El año pasado estrenaron la muy buena Cult of Chucky (como dato curioso, la protagonista de la cinta es Fiona Dourif, hija de Brad Dourif, la voz de Chucky), y el próximo año veremos un reboot del mismo sin parentesco alguno al original. Parece que a este muñequito no se le van a acabar pronto las pilas. ¿Qué opinan ustedes? ¿cuál es su favorita de la saga?

Los espero la siguiente semana para la nueva entrada en nuestro recorrido por el horror de 1988, y no, no me refiero a mi mismo.


FICHA COVACHA

CHUCKY, EL MUÑECO DIABÓLICO
(Child’s Play)

Director: Tom Holland
Escritores: Don Mancini, Don Mancini (screenplay)
Elenco: Catherine Hicks, Chris Sarandon, Alex Vincent

United Artist | MGM | C | 1h 27min | Horror, Thriller
Noviembre 9, 1988 (EEUU); Agosto 24, 1989 (México)