Coco de Pixar | Reseña

Coca & Palomitas

El pasado fin de semana se estrenó Coco de Pixar, y si a estas alturas no la has visto seguramente ya estarás hasta el gorro de que todos te digan que debes verla, y esta reseña no es diferente.

En Coco de Pixar, la productora nos volvió a llevar por un viaje emocional ¡que hizo llorar a casi todos! (a mí no, porque soy muy macho y así), pero ¿debemos enojarnos como chairos porque la malvada corporación busca ganar dinero con la cultura mexicana, o verlo como un homenaje a nuestras tradiciones?

Aquí van mis dos centavos.

ASÍ ES MI TIERRA

Coco trata acerca de Miguel Rivera, un niño que sueña con ser músico aunque eso va en contra de la tradición familiar – en serio, para los Rivera ser músico es peor que ser asesino serial. Un día, así bien casual, termina en la Tierra de los Muertos donde descubre su herencia musical y pone en balance sus aspiraciones personales ante el valor de la familia.

La historia transcurre la madrugada del 2 de noviembre en el pueblo de Santa Cecilia, donde además de presenciar las festividades del Día de Muertos están presentes los mariachis en la plazuela, las máscaras de luchadores y hasta xoloitzcuintles, porque pues MÉXICO. Aunque el inicio puede sentirse lleno de clichés, al paso de los minutos estos detalles se convierten en una familiaridad muy cómoda, así el primo de Miguel viste una playera de la selección mexicana (Adidas, obviamente) y en todas partes ves gente viva o muerta comiendo elotes preparados.

La producción agregó detalles mínimos que, sin perder la esencia Disney-Pixar, hacen que se sienta hecha en México, desde contar una historia a través de papel picado hasta el pan que aparece en escena.

Mmm, pan

AHÍ ESTÁ EL DETALLE

Coco de Pixar, comparte con Moana el descubrimiento personal a través de la herencia familiar, pero mientras que la cinta de Disney se queda en conocer tus raíces para seguir adelante, la de Pixar juega con la idea de que tu familia siempre está contigo a menos que los olvides, dando un golpe emocional más fuerte, después de todo ¿quién no quisiera reencontrarse con quienes nos han dejado?

Eso o quizá es porque retrata la familia clásica mexicana y nos identificamos totalmente con el esquema matriarcal (o patriarcal según el caso), de la jefe de familia que está para guiar, imponer orden y dar chancletazos (oh, la bendita chancla inmortalizada en una película Disney-Pixar, ¡qué época para estar vivos!).

No querrás meterte con la abuela Rivera

Pero dejando esos detallitos, en los que me pierdo fácilmente porque neta los amé, la cinta es una máquina bien aceitada en tres actos muy bien marcados que aprieta los botones emocionales necesarios para llegarle a toda la audiencia (y lo logra). No falta quien dice que es una manipulación poco honesta, será el sereno porque funciona muy bien.

Quizá los giros en la trama no son tan sorpresivos, pues la misma historia te lleva a ellos de forma orgánica, pero como suele suceder en las cintas Pixar más que la línea de historia lo que cuenta es cómo te lleva a donde quieren, ¡y vaya que lo hacen!

En el apartado de la animación, es Pixar, lo reseñable sería si fuera mala pero la textura de los cempasúchil, los pelitos en la barba de la bisabuela Coco y las expresiones faciales son una chulada que se disfrutan más en segunda o tercera vista.

Las pirámides abajo, arquitectura moderna arriba.

TAMBIÉN DE DOLOR SE CANTA

A diferencia del intento hollywoodense anterior, El libro de la vida, Coco tiene más conocimiento de la idiosincracia mexicana, al menos del lado tradicional, el bonito, el que queremos recordar.

No hay manera que no te identifiques con la dinámica familiar, con los eventos en las plazas, vamos, hasta las películas de Pedro Infante están retratadas con todo y padrecitos que cantan.

Pero más allá del “orgullo nacional” (lo que sea que eso signifique) creo que es una cinta que también podrá hablarle a una audiencia mundial, y de paso dará a conocer con más precisión de que trata el Día de Muertos. En serio, si después de verla no fuiste a ponerle un altar a tus seres queridos es porque no tienes corazón, ya ni yo.

Ya dije (o cantinfleé, pero algo hice).


CONEXIÓN ÑOÑA > Aparece El Santo, el enmascarado de plata, entre muchas otras celebridades mexicanas que ya no están con nosotros.

Las referencias visuales incluyen a la Doña, al Santo, a Cantinflas, entre otros.

FICHA COVACHA

COCO (2017)

Dirección | Lee Unkrich & Adrián Molina
Historia | Lee Unkrich, Adrián Molina, Jason Katz & Matthew Aldrich

Disney-Pixar | Aventura | 109mins | PG

TRAILER


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