Duna – Reseña

La esperadísima DUNA (Dune), de Denis Villeneuve, llega a las salas de cine mexicanas este jueves, y yo aunque la vi hace unas semanas, me esperé para darles mi opinión, y aquí está.

¿ES DUNE LA PELÍCULA DEL AÑO?

Para mí sí lo es, y parece que para la crítica también. Queda saber cómo termina de funcionar en taquilla a nivel mundial. 

La película está basada en una novela homónima escrita por Frank Herbert en 1965. El éxito de la novela fue rotundo; Ese mismo año ganó la primera edición del Premio Nébula a la mejor novela de ciencia ficción, y un año más tarde el Premio Hugo (reconocimientos que también ganó uno de mis libros más favoritos del mundo mundial: “El juego de Ender”, de Orson Scott Card).

Zendaya y Timothy listos para leer la opinión de Bizcochan sobre Dune.

¿Y de qué va? os preguntaréis. 

El Imperio se divide en cuasi-feudos o señoríos planetarios que son controlados por familias nobles, conocidas como Las Grandes Casas, y rinden tributo al Emperador Padishah Shaddam IV, de la Casa Corrino.

La clave para el comercio y la estabilidad del imperio se halla en el viaje espacial, monopolio de la Cofradía Espacial. 

La trama se desarrolla alrededor del joven Paul Atreides (Timothée Chalamet), heredero del ducado de la Casa Atreides.

Su padre, el duque Leto Atreides (Oscar Isaac), recibe del Emperador Padishah Shaddam IV la orden de trasladarse con todo su ducado a Arrakis, tierra natal del pueblo de los Fremen y único hábitat donde cosechar Especia, la sustancia más valiosa del Universo, pues es el combustible que hace posible los viajes espaciales.

La introducción al universo DUNE es maravillosa por su claridad y sencillez, gracias al guión de Jon Spaihts, Eric Roth y Denis Villeneuve, quien además es el director de la cinta.

Las batallas políticas, por ejemplo, quedan claras sin tener que dar demasiados detalles que entorpezcan el curso de la historia, y así poder centrarnos en lo que realmente importa: nuestro maravilloso, guapo, valeroso, intrépido, valiente, inteligente, disciplinado, hábil, humilde y querido Paul Atreides. Lo tiene todo este muchacho. Y guapo, no sé si lo había dicho antes.

Ay, Paul… te quiero.

A ver, que me descentro:

La narración de la historia es bastante clásica en su fondo (nos relata el camino del héroe, tal y como lo definió el filósofo Joseph Campbell, combinado con el paso de la adolescencia a la madurez) pero majestuosa en su forma, con planos espectaculares uno tras otro, que cortan la respiración o puede hacernos sufrir de síndrome de Stendhal y todo.

Sin olvidar la espectacular música que acompaña todo el metraje, autoría de Hans Zimmer, que hace que tiemblen las butacas, y tú con ellas.

Como dato a tener en cuenta, Denis Villeneuve puso una condición al comienzo de la adaptación de esta novela de culto de la ciencia ficción, y fue poder dividirla en dos partes. 

Sin embargo, y a falta de que Warner Bros. anuncie oficialmente que da luz verde a la secuela, Villeneuve cree que la historia de Paul Atreides podría llevarse a la gran pantalla con una trilogía (El mesías de Dune, segundo libro podría convertirse en una película). La película consigue que quieras saber más de todo el universo que Frank Herbert creó. La recaudación en taquilla será la clave para saber si podremos seguir disfrutando del Juego de Tronos de Arrakis.

Y como dice Chani (guapísima Fremen interpretada por Zendaya, con quien sueña el guapísimo Paul): “Esto es solo el comienzo“.

Ojalá sea así.

¿Ya les dije que está muy guapo?

CHECA EL PROGRAMA DE LA COVACHA EN VIVO DEDICADO A DUNA