El esqueleto de la Señora Morales

“Yo tal vez la hice desgraciada. ¡Pero matarla! ¿Quién mata a una santa?”
–Pablo Morales, El esqueleto de la Señora Morales, 1960–


ESQUELETOS EN EL ARMARIO

El Esqueleto de la Señora Morales (1960), película dirigida por Rogelio A. González, nos presenta a Pablo Morales (Arturo de Córdova), un taxidermista muy alegre que trata, en medida de lo posible, de tener una vida pacifica combinada con la caótica relación con su esposa Gloria (Amparo Rivelles), quien se encarga de hacerle de complicarle la vida con base en mentiras e insinuaciones expresadas a sus compañeros de la iglesia y a la comunidad en general.

Excepto por ese grupo eclesiástico, Pablo Morales es ampliamente querido por la comunidad. Amable con los niños, coherente orador, excelente preservador de restos de animales inanimados y que, a pesar de todo, ama a su esposa.

Sin embargo Gloria, obsesionada con una deformidad en su rodilla, se encarga de liberar toda su frustración contra su marido quien, cegado por el amor que le tuvo, en un principio acepta sin reprochar cada uno de los desprecios de su mujer, incluyendo aquellos en los que son involucrados la junta de la iglesia y los propios familiares de ella, con quienes se queja amargamente de las supuestas “golpizas” y “borracheras” que (según ella) repetidamente comete el señor Morales en ausencia de cualquiera de ellos.

La situación de Pablo logra en el espectador una afinidad particular, debido al intenso infierno del que él mismo es presa a manos de la “Señora Morales”. Como ejemplo, el momento en el que se dispone a comer le obliga a lavarse las manos con alcohol alcanforado (de un olor muy penetrante y desagradable) argumentando que tiene las manos sucias por haber destazado “animales del Señor” durante todo el día. Y mientras intenta comer, ella hace sonidos guturales con la intensión de que le dé asco y no coma carne roja (de la que además es un serio aficionado).

Este escenario se va intensificando poco a poco a medida que el mismo empieza a sentir mucha repulsión, desconfianza y odio hacia su cónyuge. Los años en los que ella se ha negado a tener hijos a causa de la condición de su pierna (aunque se le ha explicado que no es hereditaria) y su constante obstinación, convierte la casa Morales en un hogar muy tenso.

Todo desemboca al momento en el que la señora decide hacer pasar ante todos que Pablo le ha dado una golpiza, lo cual propicia que, además de la cólera de la junta vicaria, una paliza que Elodio, esposo de la hermana de Gloria le otorga a Pablo y que lo hace pensar seriamente en si la vida al lado de ese demonio vale la pena. 

Después de todo, él se dedica al negocio de la muerte y, además, mientras más muerto esté más amable es para él.

Los covachos cuando uno se pone creativo con los pies de foto.

CALAQUEANDO

Así pues, se hace la pregunta: ¿Existe el crimen perfecto? Y si existe… ¿Cómo llevarlo a cabo? Desde este momento la película gira hacia el asesinato y encubrimiento del crimen.

¿Cómo encubre el crimen? Sólo diré lo siguiente: Pone un esqueleto con una malformación de la rodilla en el aparador de su negocio.

¿Necesitan saber más? La película cuenta con un humor negro notable, y no por eso inapropiado, llena de matices grisáceos (tal como su filmación lo demuestra), y sobre todo de grandes actuaciones.

De un lado vemos a Gloria, la esposa detestable, impasible, estoica y con la intensión de parecer una mártir en todo sentido, haciendo con esto una suerte de mujer demoniaca en sus acciones. Convirtiéndola en un verdadero martirio para su esposo. Y por otra parte, ¿qué sería de esta película sin la actuación de Arturo de Córdova como Pablo? Un hombre inteligente y carismático que después de soportar muchos abusos, logra llevar a cabo un plan sanguinario y frío con el cual liberarse de su tormento de una vez por todas.

A destacar totalmente el discurso Shakesperiano de Pablo con su señora -después de que es un poco más maleable.

Para concluir, quisiera decir que El esqueleto de la Señora Morales es una de las mejores películas mexicanas (de acuerdo con la revista SOMOS, en 1994 ocupaba la posición 19 entre las 100 mejores) y probablemente la mejor de terror/suspenso; absorbente, ágil, intensa, llena de grandes momentos y reflexiones éticas. Una genialidad dirigida por Rogelio A. González Villarreal, y que, sin duda, no evitará que te preguntes: ¿Quién mata a una santa?

Búscala. No te arrepentirás. Ideal para el Centenario de la Revolución Mexicana.

¿Y tú qué me ves?

FICHA COVACHA

EL ESQUELETO DE LA SEÑORA MORALES (1960)

Director: Rogelio A. González 
Guión: Luis Alcoriza
Historia de: Arthur Machen
Elenco: Arturo de Córdova y Amparo Rivelles

Crimen | 92mins | B | Estreno 26 de mayo de 1960 (México)