Entendiendo Avengers: Infinity War

Planeta Palomita

Marvel revolucionó la forma de ir al cine. Digan lo que quieran sobre la calidad de todas sus películas o cómo trata a los superhéroes, la franquicia cambió buena parte de nuestra cultura como espectadores. Ahora hay una generación que le parece normal quedarse en la sala hasta que terminen todos los créditos, todas las casas productoras aspiran a tener intrincadas historias con diferentes personajes compartiendo un universo, los grandes blockbusters veraniegos ya no están limitados al verano y recaudar 500, 800 o 1,000 millones de dólares ya no es la excepción, es la regla.

Avengers: Infinity War es la culminación de un proyecto muy ambicioso, no sólo porque tenía que juntar a un montón personajes en pantalla y ponerlos a pelear con un malo malote. Tenía que respetar las personalidades de cada héroe, respetar el estilo de la compañía, sentirse como el final de algo muy grande y ser completamente épico. Los hermanos Russo tenían una misión imposible, pero cumplieron con creces.

Logrando Lo Imposible

Ahora, realmente la tenían fácil. Pudieron haber seguido el esquema rápido de juntar a todos en la Tierra con la excusa de que Thanos y su grupo de malosos llegó a luchar por las gemas. Pero los Russo se tomaron el tiempo de formar alianzas específicas que sirvieran para potenciar las habilidades de cada uno, o situarlos en lugares para que las peleas fueran más épicas y muchísimo más efectivas.

Se nota que estudiaron todas las películas y a todos los personajes para entender bien en dónde estaban situados cada uno de ellos y guiarlos orgánicamente para enfrentar a Thanos, que es al final del día la amenaza universal que ya no pueden evitar. Por eso, en ningún momento se sienten fuera de lugar y sus problemas, conflictos y temáticas siguen presentes a lo largo de toda la cinta.

Y es que está historia está tan bien armada que se da el lujo de parecer varias películas pequeñas que se van hilando poco a poco, y no importa si conoces los vericuetos contractuales de Marvel o estás seguro que volverás a ver a tal o cual personaje, los Russo querían que vivieras una experiencia épica con todas las de la ley, que temieras por todos los involucrados y te emocionaras por la grandeza de su historia.

Divide y Vencerás

La aventura de Iron Man, Spider-Man y Dr. Strange en el espacio en realidad es potenciada por el deseo de paz de Tony. Él quiere encontrar a la fuente de su culpa y sus traumas, y está dispuesto a entregar su vida para acabar con eso de una vez por todas. De hecho, su pose del héroe cansado se siente mucho más gracias a Peter Parker, quien lo deja todo y se lanza al espacio en su urgencia por salvar al mundo simplemente porque es lo correcto, y si bien todavía se porta como un seguidor de Stark, saca la casta y demuestra que es un sucesor digno. Por supuesto, las Guerra del Infinito no puede ser tan fácil, por eso, cuando Spider-Man falla otra vez, cuando no logra ser el Vengador que se prometió ser, su angustia y arrepentimiento lo acompañan hasta el último momento. Y si alguien se siente peor que la audiencia por el pobre niño que voló muy alto muy pronto, ese es Iron Man, cuyas acciones le costaron otra vida. La alianza con Dr. Strange puede sentirse más pragmática y sencilla en medio de la complicada relación de Tony y Peter, pero en realidad era el único con el intelecto y la habilidad suficientes para acompañarlos y guiarlos en la inmensidad del universo.

Todo esto pasa entre los paisajes morados y naranjas de los Guardianes de la Galaxia, y sí, eventualmente Star-Lord, Drax, Mantis y Nebula combatirán codo a codo con el trío principal, pero no se podían ir sin tocar los daddy issues que tanto les gustan. Es Gamora a la que le toca enfrentar su complicada relación con su papá, y contrario a todo pronóstico, es este amor-odio lo que nos ayuda a conocer mejor a Thanos. Los dos tienen rencores profundos el uno por el otro: Gamora porque, pues, sabe que su padre es un genocida loco que quiere destruir a la mitad del universo. Y Thanos le resiente su ingratitud y que no esté de acuerdo con su visión de la vida, porque no puede compartir su misión y sus éxitos con la persona que más ama.

Su relación nos deja claro que Thanos no es un malo malote, y que las gemas del universo son mucho más que juguetes. El Gran Titán es tan devoto a su lucha que está dispuesto a entregarlo todo y a todos por conseguir las dichosas piedras, pero no está exento de sacrificios y pérdidas. Vemos a Thanos sufrir la muerte de Gamora, lo vemos dudar de su objetivo, incluso lo vemos aprender a usar su guantelete poco a poco. Según él, todo lo está encaminando a un bien mayor, y a lo largo de la cinta vemos a un hombre luchar y abrirse paso para conseguirlo. Claro, es un villano cuya visión del universo está retorcida, pero ya no es ese gran monstruo morado sentado en su trono observando a Los Vengadores y mandándoles a otros villanos, por fin vemos a la gran amenaza del MCU, con todo su esplendor y debilidades, y es demasiado para nuestros héroes.

Thor es un gran personaje. Si alguien todavía tenía duda de las consecuencias de Ragnarok o no había dimensionado lo que el Dios del Trueno acababa de experimentar, Infinity War es de gran ayuda. Chris Hemsworth entrega a un superhéroe lleno de furia, ya que Thanos terminó por quitarle lo último que le quedaba de su vida anterior. Y aunque sus deseos de enfrentar al Titán van más por el lado de la venganza, es genial ver cómo les enseña a Rocket Racoon y a Groot a ser héroes y comprometerse por una causa. Además, ellos tienen LA mejor escena de la película, es más, tienen LA mejor escena de todo el MCU.

Confiando en los Russo

La Black Order es más un instrumento para situar la pelea en la Tierra y que personas menos poderosas como el Cap, Natha y Black Panther tengan una oportunidad de brillar antes de que Thanos llegue, pero eso no le quita a Wakanda ser la sede de uno de los mejores enfrentamientos de la película. Aunque parece que en realidad todo está armado para contar la historia de sacrificio y pérdida de Wanda y Vision. No es queja, la verdad es que en pocos minutos sitúan a la pareja en su historia de amor imposible y eso genera un desenlace satisfactorio y personal. Y Shuri está ahí, siendo la más inteligente del MCU con la capacidad de componer a Vision. (le pese a quién le pese, #SorryNotSorry).

Los enfrentamientos con la Black Order y el equipo del Capitán América hacen que los personajes no se sientan balanceados. No todos tienen grandes arcos argumentales, no todos tienen escenas de acción muy épicas, no todos pueden ir al espacio y conseguir martillos místicos. Pero eso realmente no entorpece el fime y nos ayuda a ver que parte de los temas centrales de la película es la decepción y la desesperanza. Thanos es una amenaza tan grande que nadie puede detenerlo, sin importar cuánto luchen o cuánto sacrifiquen. Thanos gana al final e incluso es confrontado con dudas sobre si valió la pena tanto peregrinar para conseguir sus objetivos. ¿Qué vendrá después? Podremos (y oh, vaya que lo haremos) pasar todo un año haciendo teorías y malabares, pero los Russo saben perfectamente cómo sorprendernos. Lo que sí podemos asegurar es que, quién no tuvo tiempo de brillar en esta película, seguramente lo hará en la siguiente.

Quizá tantas cosas, tantos argumentos y tantos personajes pueden parecer abrumadores a ratos las transiciones se sienten un poco pesadas, y por la naturaleza del final la gente puede salir frustrada. Pero hay que entender que esto viene de escenas que no paran al brindarnos una avalancha de emociones, estamos viendo a personajes que queremos tomar decisiones de vida o muerte, en un ambiente al que no estamos acostumbrados y enfrentándose a reglas completamente nuevas. En este sentido, los Russo lograron un gran trabajo balanceando personalidades y egos, y si bien el peso de tenerlos a todos es mucho, entregan un filme contenido, autoconclusivo y con miras a un futuro toavía más grande.

Los hermanos Russo, a cargo de mostrar el desenlace de una mega historia con 10 años de peso, nos entregaron una experiencia con escenas épicas, con personajes complejos, con sentimientos encontrados que hacen de esta película algo difícil de expresar con palabras. Marvel acaba de iniciar el fin de una era, y lo hizo como mejor sabe hacerlo: cambiando la forma en la que vemos al cine.