Finitos recursos: Thanos y la teoría poblacional malthusiana

¿Qué puede causar más terror que un ser invencible que quiere destruir medio universo porque él considera que eso es tenerle piedad a las especies que habitan en él? En Avengers: Infinity War (Dir. Joe y Anthony Russo, 2018), nuestros héroes favoritos del MCU se enfrentan a Thanos, proveniente de Titán, quien hace tiempo predijo que su tierra natal se consumiría debido a un desequilibrio entre recursos y habitantes, situación que lo llevó a considerar que la única solución sería eliminar a la mitad de la población.

Sus coterráneos, por supuesto, lo tacharon de loco. Pero después de ver a su planeta destruido y ser el único sobreviviente Thanos cree confirmada su teoría, por lo que pretende robar las gemas del infinito para que, con sólo un chasquido, la piedad se lleve a cabo. Sin embargo, antes del supervillano de Marvel hubo alguien que pensó en una solución muy parecida a un problema muy similar.

En 1798, el clérigo Thomas Malthus publicó Ensayo sobre el Principio de la Población, documento que lo convirtió en el primer economista en proponer una teoría sistemática de la población. En el texto, Malthus afirma que mientras que la demografía crece exponencialmente (se duplica con cada ciclo), la producción de alimentos incrementa de forma aritmética (mediante la suma repetida de un aumento uniforme en cada periodo). Este desequilibrio causaría que en cualquier momento las personas se quedaran sin recursos para sobrevivir.

El británico señaló que dicho riesgo podía mitigarse a través de la implementación de controles en el crecimiento demográfico, los cuales dividió en “controles preventivos” y “controles positivos”. Dentro de los primeros, concibió la “restricción moral”, la cual consiste en casarse “tardíamente”, es decir, a una edad ya avanzada en la que las posibilidades de tener hijos sean menores, y siempre y cuando el matrimonio fuera capaz de sostener a la familia.

Por otra parte, la idea de los “controles positivos” radicaba en cualquier evento o factor que propiciara la disminución de la esperanza de vida de las personas, tales como la escasez (que derivaba en hambruna y luego en muerte), las epidemias, la guerra y algunos relativamente menos obvios como condiciones de trabajo deficientes que generaran, de igual manera, problemas de salud.

Cabe destacar que Malthus sólo estaba a favor de la implementación de la “restricción moral”. Además, sus teorías tienen ciertos vacíos metodológicos y sus predicciones fueron acertadas solamente de manera parcial. Pero las ideas del economista y del supervillano son bastante similares, ya que ambos consideran al exceso de población como el causante de los males del sistema y, a futuro, del colapso del mismo.

Sin embargo, divergen en un punto importante: a diferencia de Thanos, quien creía que la mitad de la población que tenía que ser eliminada debía ser elegida al azar sin reparar en clase social, edad, sexo u otros factores, Malthus apuntaba que la población “excedente” era la clase baja, los pobres, y que cualquier tipo de ayuda que las autoridades quisieran proporcionarle sería contraproducente ya que fomentaría de nuevo el exceso de población. Esto nos llevaría a pensar que Thanos es un ser más justo mientras que Malthus estaba más al tanto de lo injustos que son los seres humanos.

Es importante señalar que el Thanos de esta película es una gran interpretación del protagonista de Infinity de Jonathan Hickman más que del clásico de Jim Starlin, ya que a diferencia de éste último, cuyo carácter era más nihilista, el primero viene siendo algo más cercano a un ser incomprendido y en la película está lleno de sentimientos encontrados porque sabe que ya no pertenece a ningún lugar y que es probable que esté a punto de perder absolutamente todo. Por ello considera que, aunque sus soluciones son drásticas y dolorosas, servirán para un bien más allá del entendimiento de cualquiera, incluso de él mismo, que sólo busca proveerlo. Por lo mismo no debería sorprendernos que, en lugar de ser odiado por los espectadores, nos sea fácil empatizar con él.

Al final del día, mientras Malthus sólo predijo una de las tantas consecuencias del régimen capitalista y Thanos no vendrá a darnos piedad, quizá lo que más nos causa terror no es que sus ideas sean una posible solución a una de las problemáticas más grandes de la actualidad. Tal vez y sólo tal vez, lo que más miedo nos dé es que ambos tuvieron razón en considerar que los únicos causantes de que el sistema en el que vivimos colapse, seamos nosotros mismos.