Free Guy: Tomando el control | Reseña

Despiertas cada mañana a vivir tu vida tranquila en Free City, pides el café acostumbrado, saludas a los amigos camino a tu trabajo godinez, siempre con la mejor actitud. Claro que en el camino observas una de esas escenas recurrentes en la ciudad: Cierto héroe (esos tipos cool que llevan lentes, porque todos los héroes deben tener unos) maneja como valiente cafre un auto robado, que lleva a bordo a una chica hermosa, que lo admira por ser tan guapo y lo besa ¿Quién es ella? ¿A quién le importa? No es su esposa o siquiera su novia, pero lo admira y como está buenona, eso basta para que la lleve en su aventura hasta que se canse y la cambie por otra, pero tú, ¡Oh!, ¡Tú eres el suertudo afortunado que ha sido testigo de esta maravillosa escena y por eso eres tan feliz! y no, no es sarcasmo, en realidad lo eres, o bueno, lo es Guy, nuestro protagonista, interpretado por Ryan Reynolds y es justo el antecedente de haberlo observado dándole vida a personajes ácidos, fanfarrones y sarcásticos, lo que puede desconcertar al espectador que llega a ver Free Guy: Perdiendo el control, al notar que nada de la actitud de Guy es sorna, él realmente es feliz en un mundo que a todas luces se observa caótico, monótono y sin nada bueno qué ofrecerle, pero además de ser muy feliz, Reynolds también logra proyectar un dejo de inocencia en su personaje y se la crees.

La cinta es dirigida por Shawn Levi, a quien tal vez ubicas por su trabajo en la trilogía de “Una noche en el museo” o “Stranger Things”, la serie de Netflix, y a propósito de la serie, el director canadiense llama para trabajar en esta película, que tiene más de un protagonista, a uno de los niños bonitos de aquél show, ni más ni menos que a Steve (Joe Keery) quien lleva el rol de Keys, un joven programador que trabaja para una importante compañía de videojuegos llamada Soonami (sí, Konami, nosotros también nos dimos cuenta).

Y si crees que ya te he contado mucho de este largometraje, en realidad solo he descrito la primera escena, aún falta que aparezca el mejor amigo de Guy, el guardia de seguridad llamado Buddy (Lil Rel Howery) y la muchacha chicha de la película chida, alias Jodie Comer que lleva el papel de Molotov Girl/Millie. En resumen, Guy vive en un videojuego, es un NPC (Non-Player Character) osea uno de los monitos que aparecen de fondo en los escenarios gamers, esos que puedes matar y destruirles la casa y hasta te dan 10 monedas por cada uno de ellos (en el mejor de los casos y en un sistema de recompensas en el que 10 monedas equivalen a nada). Millie y Keys son programadores amigos y ella tiene una afrenta contra el dueño de Soonami, Antoine, personaje parodia con un poco de Steve Jobs, Mark Zuckerberg, Elon Musk y todos los dueños de las grandes compañías tecnológicas, interpretado magistralmente por Taika Waititi, ese que conocemos por ser director de películas como “JoJo Rabbit” o “Thor: Ragnarok”.

Cántando en el baño, me acuerdo mucho de ti.

Algo pasa en la vida de Guy que lo hace querer más, pero lo quiere a su manera y ese propósito coincide con el de Molotov Girl, por lo que hacen equipo, pero esa forma distinta de hacer las cosas que tiene Guy, ahora conocido en los círculos de gamers y streamers como “el chico de la camisa azul”, le da mucha popularidad, lo que interfiere con los planes de Antoine y tratará de frenarlo poniéndole todos los obstáculos posibles.

¿RETO SUPERADO O GAME OVER?

Free Guy se presenta como una comedia ligera y cumple: Provoca risas con humor blanco, mas no simplón, por lo que es apta para toda la familia. En una época en que hasta los niños pequeños conocen a los streamers de Twitch o Youtube y ven miles de videos de ellos jugando, no les costará reconocer ciertas escenas o actitudes comunes en aquéllos productos. En el proceso, les enseña casi sin querer, la importancia de la amistad, la lealtad y lo bueno que es ser bueno, pero sin pretensiones y sin tomar esa actitud odiosa de superioridad moral, lo hace de manera natural y como consecuencia lógica (si fueras Guy probablemente pensarías igual), como también naturalmente suelta la bomba crítica contra las grandes corporaciones de la industria que suelen aplastar a las pequeñas, el sexismo en los títulos de videojuegos o la violencia excesiva, a veces planeada por los desarrolladores, a veces fomentada por el gremio gamer que en más de una ocasión ha sido señalado como uno de los más tóxicos. 

Pero aunque la crítica y llamada de atención está ahí para quien la quiere ver, puede ser perfectamente ignorada y no pasa nada, porque no es algo que te escupan en la cara, como tampoco lo es ese toque de ciencia ficción que manejan al hablar de las posibilidades de la IA (inteligencia artificial) y sus implicaciones morales y psicológicas, muy al estilo de los cuentos de Asimov.

Bueno, es que ni siquiera las muchas referencias a juegos legendarios que ya podemos adivinar en los pósters promocionales, ni el clímax que representa el desafío del jefe final en la cinta (¡Hermoso!) son evidentes, nada de ello te lo esperas y por lo mismo, logra emocionarte cada que cachas una referencia.

A lo maduro, a lo seguro, que se voltee, ¡Guy de burro!

Así que ya sea que hayas jugado Mario Bros, Los Sims, Street Fighter, Doom, Megaman, Fortnite, ¡Portal! o casi cualquiera que puedas recordar, así como aquellas cosas que representan una parte importante en la memoria colectiva, es muy probable que veas pasar algo que te lo recuerde y te sacará más de una sonrisa (Tan segura estoy que te puedo apostar a que reconoces al menos una).

Y ya dije, puede también que no reconozcas nada y aún así te seguiría entreteniendo, porque es una producción que salvo los primeros 20min, tiene mucha acción y un propósito o hilo conductor muy bien definido.

Mención aparte merece el personaje de Millie que incluso llega a robarle cámara a Reynolds con todo y su encanto: De repente las compañías se desviven por parecer incluyentes y hacer ver que las mujeres pueden ser y hacer lo que quieran, pero termina creanndo un discurso vacío que se siente falso y aquí ella realmente es un personaje fuerte en todas sus facetas, Guy la mira en una escena con total fascinación, pero en realidad solo proyecta lo que muchos sentimos al verla actuar.

De manera que si eres como yo, que te gusta ir al cine a desconectarte de todas esas broncas del mundo real, toma tu cubrebocas, mantén tu sana distancia y lánzate a ver esta película porque definitivamente es para ti, apuesto todas mis fichas en ello.

Free Guy: Tomando el control es una cinta en la que se ve que todos los que participaron en ella disfrutaron hacerlo y te contagia ese entusiasmo al verla. Se estrena en las salas de cine, en las que el semáforo de su ciudad lo permita, este 12 de agosto.


FICHA COVACHA

Título: Free Guy: Tomando el control.
Año: 2021
Duración: 115 min.
Dirección: Shawn Levy
Guión: Matt Lieberman, Zak Penn
Música: Christophe Beck
Fotografía: George Richmond
Reparto: Ryan Reynolds, Jodie Comer, Lil Rel Howery, Utkarsh Ambudkar, Joe Keery, Taika Waititi, Britne Oldford, Camille Kostek, Jamaal Burcher, Bob Gilliam, Matty Cardarople, Owen Burke.
Género: Comedia. Acción. Aventuras.