Mi pobre angelito para el alma navideña

Opiniones Enanas

Levanten la mano quienes aquí presentes consideran que es un cuasi-ritual ver Mi pobre angelito cada diciembre. Imagino que la cantidad de manos arriba dependerá de la edad del lector promedio, tal vez algunos sean demasiado jóvenes para recordar que cada año el Canal 5 transmitía Home Alone (y su secuela Home Alone 2) en la Trilogía del Cinco navideña.

SOLO EN CASA

Estrenada en 1990, escrita y producida por John Huges (creador de pilares ochenteros como The Breakfast Club), dirigida por Chris Columbus (Harry Potter and the philosopher’s stone), y protagonizada por “el niño de los ’90” original Macaulay Culkin, Home Alone es un estandarte de la última década del Siglo XX y, aún hoy, mucha de su iconografía sigue presente.

La trama es simple: La familia extendida del niño de 8 años Kevin McCallister está de visita por las vacaciones (entre todos hay 11 niños porque al parecer los yuppies ochenteros no conocían los métodos anticonceptivos). Ambas familias se preparan para un viaje a Francia, el país de las baguetes y el intelectualismo chaqueto, para visitar a más familiares. En este circo, Kevin se siente menospreciado e invisible, y entendiblemente comienza a fantasear con vivir solo.

Entre el relajo que representa tener 15 personas en la misma casa y casi perder el avión por culpa de una falla eléctrica que los hace levantarse tarde, los McCallister olvidan al pobre Kevin, que al parecer es capaz de dormir entre los gritos y correteos de más de una docena de personas subiendo y bajando.

Así, nuestro protagonista ve convertido su deseo de quedarse “solo en casa” (redoble de tambores). Lo que sigue es una serie de escenas a lo Risky Bussiness con Kevin disfrutando no tener a nadie que le diga qué hacer, comer lo que se le dé la gana, hurgar en las pertenencias de sus hermanos y pedir la pizza del sabor que más le gusta.

Hay un gag en el que Kevin encuentra las revistas Playboy de su hermano mayor, el chiste es que su inocencia le impide entender que la gracia es que todos están desnudos. Sin embargo 27 años después y sabiendo lo cerca que Culkin estuvo de los escándalos sexuales de Michael Jackson, la cosa se vuelve… incomoda.

Sin embargo, no todo es risas y diversión, pues un par de ladrones está aprovechando las fiestas decembrinas para invadir las casas de la cuadra y robarse las pertenencias de sus vacacionistas dueños. Por fortuna Kevin descubre la amenaza y decide poner en práctica sus dotes de MacGyver de quinto año para detenerlos.

Aunque no recuerden mucho de la película, es más que probable que estén al corriente de esta parte de la cinta. Se han hecho tantos memes y análisis de las trampas caseras que es difícil que alguien no las conozca. Lo que tal vez no recuerden es que al final Kevin es capturado por los “ladrones mojados”, así es, Joe Pecsi (recién llegado del set de Goodfellas) y su compañero no son derrotados por el angelito, ellos terminan ganándole.

Para suerte de todos, nuestro pobre angelito es salvado por el viejo Marley, un anciano al que todos los niños de la cuadra ven como un asesino serial que escapó de la justicia, pero gracias a su oportuna intervención, y al hecho de que es realmente una buena persona, nuestro prota logra salir sano y salvo.

La policía arresta a los ladrones y, justo en la mañana de navidad, Kevin descubre que su (nuevo) deseo se ha cumplido, cuando su madre aparece en la puerta de la casa y pocos minutos después el resto de su familia.

Oye niño, los malos están detrás de ti, ¡detrás!

LAS TRAMAS DETRÁS DE LA TRAMA

La historia tiene varias subtramas: El viaje de la familia a Francia y el regreso de la señora McCallister que incluye la parte trasera de un camión de mudanzas junto a John Candy y su grupo de Polka.

También conocemos la historia de Viejo Marley y su soledad, lo que sirve como eco de los temas morales de la película: el valor de perdonar  entender que a pesar de las peleas o fricciones la familia siempre es importante.

Y para los que sólo recuerdan la cinta por los memes. Nope, la película no es esa sucesión de pecados cinematográficos que la pomposa internet nos dice: La familia olvida al benjamin por una serie de eventos fortuitos bien planteados, o más bien bien narrados. Los McCallister salen de manera apresurada de su casa, contando en que en conjunto todos estén al tanto de los demás, y la inoportuna aparición de un niño metiche del vecindario confunde a los primos mayores haciéndoles creer que Kevin los acompaña.

Además, la cinta no es “realista” y no me refiero a la excusa bobalicona de “es una película no tiene que tener lógica”. Me refiero a que la lógica de la historia te pide que no te tomes todos los sucesos al pie de la letra. Hay un par de escenas que son producto de la imaginación de Kevin. Incluso podríamos decir que llega al terreno del “realismo mágico”, después de todo, la mayor parte de la película la vemos a través de los ojos de un niño de ocho años quien llega a hacer tentativos rompimientos de la cuarta pared.

La única escena cuya lógica si me incomoda es la primera, en la que vemos a Joe Pecsi intenta llamar la atención de la familia. Está parado en el recibidor con la puerta cerrada detrás de él. ¿Quién lo dejó entrar? ¿entró por su cuenta y cerró la puerta detrás sí? Pero cómo sea, conforme avanza la cinta te das cuenta que el tono busca ser como el de un cuento de hadas, o más precisamente Un cuento de navidad.

Cuando das la actuación de tu vida en Godfellas y tu agente te manda a pelear con Mi Pobre Angelito

LA MORALEJA DE LA HISTORIA

Home Alone no se preocupa por seguir una lógica realista si no una lógica de fábula, pues lo importante para la cinta es su mensaje.

La cinta tiene una moraleja muy marcada sobre la inocencia, además de crecer y no perder el amor a tu familia en el camino. Verán, otra cosa de la que me di cuenta al volverla a ver es que… Kevin es un ojete.

La cultura pop ha logrado, por mutación mimética (¿memética?), la idea de que esta es la historia de negligencia parental, pero nada más lejos de la verdad. Aunque la familia de Kevin no es miel sobre hojuelas, pero para el estándar de finales de los 80s están muy lejos de ser los bullies que maltratan a Kevin que todos parecemos recordar. Y Kevin es tomo menos un “pobre angelito”.

Kevin es un niño con un ligero complejo attention whore, nada caricaturesco. De hecho, para ser el hijo menor en una familia tan numerosa, es bastante “realista”. Todo el conflicto al inicio de la cinta, que degenera en Kevin diciéndole a su madre que no quiere volver a ver a ninguno de ellos es la reacción del niño menor no soportando las bromas de los hermanos mayores.

Sí, Kevin es el punchline de toda su familia, pero vemos la cinta desde su perspectiva, y la historia es muy clara en marcar dicha subjetividad. Además, Kevin es el menor de CINCO hermanos. Dios, realmente le salió barato.

La película se toma su tiempo para mostrarnos que todos se preocupan por el niño, no solo la madre, que es la que decide hacer el viaje de regreso por el camino más difícil para no esperar dos días al siguiente vuelo directo. También el padre y los hermanos se preocupan y al final llegan al mismo tiempo que la mamá porque decidieron esperar el vuelo directo Paríis-Chicago.

O sea, todos se preocupan, cada quien a su manera. Incluso el hermano mayor, que es lo más cercano a un bully que hay en la película, parece tener la actitud de “mi hermanito tiene que aprender a ser fuerte”.

Al final ese es el mensaje de la cinta, hay que aprender a entender a tu familia y a no dar por hecho su amor/presencia. Que, a pesar de las diferencias, las fricciones o las peleas, la familia es primero.

Mi única queja es que en su valoración de familia, parecen pintar a los tíos y primos como el problema. Todo es bonito cuando sólo está la familia nuclear, todo es un desastre cuando está la extendida. Lo que, para mí como mexicano, es un mensaje horrible.

Kevin, su hermano… y los demás

FELIZ NAVIDAD, ANIMAL INMUNDO

Home Alone usa mucho una iconografía visual que parece enfatizar los valores cristianos sobre los seculares. Nada muy marcado, pero la cinta pinta el gran momento de revelación moral con elementos religiosos (la charla con el Viejo Marley en la iglesia).

En algún punto Kevin se esconde detrás de un pesebre, mas precisamente detrás de la figura del niño dios. Mientras que las figuras seculares de la navidad, como Santa Claus, son usadas para mostrar su egoísmo infantil (cuando pide el deseo de que su familia desaparezca) o para mostrar que son pantomimas inútiles (cuando le pide a un actor vestido de Santa que traiga a su familia de vuelta).

Repito, nada muy marcado, incluso para la época (Los Simpsons tienen parafernalia cristiana mucho más obvia, por poner un ejemplo). Pero me pareció muy curioso.

Durante la cinta vemos a los niños y a la familia viendo antiguas películas en blanco y negro. Una de ellas, inventada para la ocasión, se llama Ángeles con almas sucias. La otra es el clásico Itis a wonderful life, imagino que para remarcar el hecho de que ambas beben de Un cuento de navidad. Esto me llamó la atención y en varias ocasiones me hizo preguntarme por qué están viendo pelis en blanco y negro en plenos 90, luego recordé que yo también las veía en esos años.

Como nos hagas regresar en la secuela no sobrevives

#COVACHAFACT | Home Alone tuvo 4 secuelas, incluyendo en la que Kevin se pierde en Nueva York; en la tercera parte sólo regresa John Hughes en guión y producción. La cuarta y quinta parte fueron directas para televisión.


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