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Por fin se estrenó Justice League, la película que reúne a los grandes superhéroes de DC para salvar al mundo de la amenaza de Steppenwolf. Después del trágico accidente que pasó Zack Snyder, después de las criticas mixtas que tuvo Batman V. Superman y Suicide Squad, y después de la sorpresa que fue Wonder Woman, Justice League tiene en sus hombros definir qué es lo que Warner quiere para su universo y hacia dónde va. Por eso el día de hoy les contaré lo bueno y lo malo de la película, y qué tanto cumple para el futuro de DC.

Y sí, ¡está reseña ya tiene spóilers!

Lo Bonito

Uno de sus puntos más fuertes es la dinámica que tienen como equipo. Especialmente la primera pelea contra los parademons de Steppenwolf, cuando se organizan para luchar mientras Flash hace control de daños, cuando se ayudan mutuamente e incluso cuando se equivocan es perfecto, porque capturaron exactamente cómo es la dinámica de la liga en los cómics.

Otra cosa que fue genial fue la pelea cuando reviven a Superman. El despliegue de poder que muestra el hombre de acero contra sus contrapartes es sorprendente, y el detalle de verlo mirar cara a cara a un Flash que no puede creer que ese Frankenstein sea capaz de ser tan rápido como él te deja tan apabullado como Ezra Miller (al menos la primera vez que lo ves).

Ezra Miller de verdad le impregna algo especial a Flash con sus miradas de asombro y nerviosismo, pero la verdad es que es un muy buen actor, sabe aparecer en personajes más ligeros y cómicos como fue en este caso y en Las Ventajas de Ser Invisible, pero también logra sacar un rango dramático increíble como en We need to talk about kevin o Stanford Prison Experiment. Definitivamente, es de lo mejor de la película.

Wonder Woman es genial, como siempre, a pesar de que los intentos por imitar el estilo de batalla de la película de Patty Jenkins no funcionan del todo. Aquaman está bien, creo, en realidad es tan intrascendente que las veces que desaparece de escena uno lo olvida sin problemas y cuando vuelve a aparecer realmente no añade mucho ni a la dinámica del equipo ni a la acción en pantalla.

Por otro lado, Joss Whedon nos entregó por fin al Superman que todos idolatran y aman: Simpático, risueño, fuerte y un enorme boyscout. Creo que hasta el traje se ve con más luz. Sale poco, pero es de las cosas que uno agradece que hayan aparecido.

La trama es sencilla, pero cumple. Los personajes van del punto A al punto B y la idea del mundo sin esperanza recuperando poco a poco la luz una vez que Superman regresa está bien. Que es básicamente la lucha que tienen con Steppenwolf, ya que su objetivo principal es utilizar las cajas madre para dominar la Tierra y convertirlo en un lugar oscuro, pero en cuanto aparece Superman se da cuenta que no va a funcionar y decide huir. Es una idea correcta, aunque no sorprendente.

Empezaron los problemas

Los problemas empiezan con la edición, se nota que Whedon tuvo el gran trabajo de cortar, pegar, poner, regrabar y ajustar. Esto nos deja una película donde claramente se notan los cortes y la película parece que avanza en bloques. De manera que el conflicto principal y su resolución parecen también parte de estos bloques puestos en lugar de tratarla como un todo orgánico y natural.

Este problema va de la mano con que tenían la responsabilidad de decirnos de dónde salen Cyborg, Aquaman y Flash. De nuevo, sus preocupaciones y sus orígenes son tratados como con una lista: primero ponemos al héroe rebelde y badass que hace lo que quiere, después al niño que no sabe si es un monstruo o un humano… pero tampoco podemos olvidarnos de Wonder Woman y Batman. Al final, limitan mucho la construcción de los personajes y por eso cuando les toca interactuar fuera del campo de batalla se sienten superficiales.

Tan es así que Whedon nos tiene que contar exactamente cuáles son sus problemas y qué debieron haber aprendido de esta película, sin tener ningún tipo de sutilezas o dejando a los personajes libres. Cyborg debía aprender que su condición no lo hace perder su humanidad, Aquaman debía aprender a trabajar en equipo y a confiar en los demás, Wonder Woman debía tomar más liderazgo y dejar de esconderse. Todos estos detalles te los tienen que decir porque no se ven reflejados a lo largo de la película.

El Salto de Fe

Tenemos que confiar en que todos nuestros héroes saben qué es lo mejor para el mundo y entonces es natural que se unan para hacerlo. A pesar de que hay algunos “roces” de repente entre ellos no se molestan en ahondar más en el tema. Todo se siente muy superficial, incluso, por bien que nos haya caído Superman, la batalla final se resuelve con demasiada premura y la resolución es poco satisfactoria.

Además, estos mismos errores de edición y lo superficial que tratan a los personajes hacen que la película se sienta fuera de tono. Por un lado, tenemos a un Batman oscuro matando demonios, pero después tenemos a Wonder Woman en acción a plena luz. Tenemos a un niño llorando por su humanidad perdida, y después a un hombre escuchando metal y nadando por el océano. esto arrastra mucho el ritmo de la película.

Los efectos especiales también dejan mucho qué desear. Se nota mucho el bigote de Henry Cavill, Steppenwolf y los parademons son muy equis al igual que su flashback, a veces se sentía como si se estuviera viendo un videojuego.

¿Se merece el perdón?

Se puede perdonar que el mundo extrañe a Superman a pesar de que en todas las películas anteriores te hayan dicho que no es así. Ok, va, se toma como el “nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”. Se puede perdonar que hayan transformado a Battfleck del vigilante violento al héroe cansado que se siente culpable por la muerte de Superman, pero ¿dejar de lado por completo los objetos que todo el tiempo te dijeron eran CRUCIALES no sólo para nuestro villano, si no para EL MUNDO? Primero la dejan descuidada por ir a pelear con súper Frankenstein, después, Superman las separa con su súper fuerza y a nadie le importa qué les pasó. Aquaman se unió a la Liga de la Justicia literalmente PORQUE la caja de los atlantianos fue robada y es el primero en olvidar su misión.

La liga de la justicia está bien, tiene escenas buenas y al menos un final suficientemente adecuado. Pero es muy superficial, los personajes no crecen y uno tiene que confiar mucho en el amor que como fan les tenemos para que funcionen dentro de la historia que Whedon quiso contar. Quizás el mayor problema es que, después de lo mucho que ha evolucionado el cine de superhéroes y los temas que han logrado tocar, La Liga de la Justicia se siente como una película que bien podríamos estar viendo en el 2005. Cuando debería estar al frente de todos.