Scrooged: Los fantasmas contraatacan – Reseña

Opiniones enanas

¡Ya llegó la navidad y toda su parafernalia! Bueno, realmente llegó desde el 3 de noviembre porque las tiendas cada vez la adelantan más, pero no importa porque en La Covacha ya nos estamos haciendo viejos y la oportunidad de añorar y fingir un mundo más simple no se quedará sin ser sobreexplotada. Es decir, Grinches del mundo, sufrid, se vienen los post navideños.

LOS FANTASMAS DE LA NAVIDAD

Hoy les vengo a hablar de Los fantasmas contraatacan (Scrooged), una película que vi de niño, probablemente en alguna Trilogía del 5 con temática decembrina, la recordaba con cariño como la única película de Bill Murray que en verdad me gustaba (soy ambivalente con Ghostbusters). Pero como todo gusto infantil, nunca está de más hacerle una revisión.

Estrenada en el ya lejano 1988, dirigida por Richard Donner y protagonizada por Bill Murray, la cinta (o más precisamente su mercadotecnia) intentaba capitalizar la aún vigente moda de los Ghostbusters (uno de sus posters decía algo como “los fantasmas regresan y ahora son 3 contra 1” en clara alusión a la película de Egon y compañía). Sin embargo, no tiene absolutamente nada que ver con los Cazafantasmas porque en realidad es (literal) Un Cuento de Navidad.

Los fantasmas contraatacan es la historia de Frank Cross, un Scrooge moderno interpretado por el (para mí) sobrevaloradísimo Bill Murray, actuando en el mismo rango histriónico de siempre, un hombre de mediana edad aburrido de la vida. La trama sigue la misma estructura de la obra que intenta parodiar/imitar/actualizar, A Christmas Carol, de Charles Dickens.

Cross es el director de una cadena de televisión que se propone transmitir un especial navideño en vivo y en directo alrededor de Scrooged, el nombre que, en el universo de la cinta, se le da a la obra de Dickens. Es cínico, malhumorado, odia la navidad y la interacción con la gente, lo único que le importa es su trabajo. Hasta que, pocas horas antes de que inicie la transmisión especial, el fantasma de su antiguo jefe y mentor, Lew Hayward, aparece para avisarle que en la víspera navideña será visitado por tres fantasmas.

El fantasma de las navidades pasadas, un taxista mal hablado y cotorro que lo lleva a visitar su niñez, sus años de soltería, la primera navidad con el amor de su vida, y el momento en el que decidió dejar de lado su humanidad para seguir el camino de la ambición profesional.

El fantasma de las navidades presentes, un hada de voz chillona que se dedica a abusar físicamente de Frank. Lo lleva a observar las fiestas navideñas de su secretaria Grace Cooley y su hermano James, quienes la pasan junto a sus respectivas familias. Frank descubre lo mucho que Grace sufre y la rara enfermedad de nuestro Tiny Tim, Calvin, quien no habla desde la trágica muerte de su padre. Y en casa de su hermano escucha las dulces palabras de James quien lo quiere aunque nunca acepte su invitación navideña.

Por último, el fantasma de las navidades futuras lo lleva a ver como Tiny Tim termina en un manicomio, o que el amor de su vida Claire Philips decidió seguir sus pasos y convertirse en una cínica aún peor que Frank. Y cómo será su propio funeral.

Habiendo visto todo esto Frank tiene un cambio de actitud y decide aprender a disfrutar el espíritu navideño, retomar su relación con Claire y ayudar a Grace y Calvin a superar sus problemas.

La cinta termina con un monólogo dirigido improvisado por Bill Murray y habla sobre cómo no debemos pasar navidad viendo la TV y siempre tenemos que intentar usar estas fechas para ser las buenas personas que en el fondo deseamos ser.

Típico taxista que se pone a fumar en su auto

ES UNA VIDA HERMOSA

La película la he visto tres veces. Una de niño (la imagen del vagabundo muerto por hipotermia quedó sellada en mi mente infantil); una a los 20 años, con doblaje español que odié, probablemente por la mezcla del doblaje y mi odio a Bill Murray; y una tercera vez hace unas semanas que me hizo tomarle un nuevo aprecio.

No me malinterpreten, la cinta es muy mala. Las actuaciones son horribles, especialmente la de Bill Murray que parece estar actuando por su cuenta mientras el director está intentando algo completamente diferente. No sé si es el hecho de que tiene ya 30 años, pero el tono “cómico” no termina de cuajar. Y como adaptación de A Christmas Carol parece… no entender la obra original.

Y creo que ahí radica el fallo de toda la producción, mas allá de la posibilidad de que Bill Murray y Richard Donner estuvieran intentando cada uno hacer algo diferente, se puede ver dónde estaba el punto en común: hacer una versión moderna de Un cuento de navidad de Charles Dickens, cosa que logran… de forma desastrosa.

A Christmas Carol es el primero de cinco cuentos que el escritor británico centró alrededor de las fiestas decembrinas con la clara y panfletaria intención de hacer una crítica social y regañar a sus lectores y decirles cómo deberían vivir estas fechas (¿y ustedes creen que MARVEL COMICS es muy social justice warrior?). Dickens no fue el único ni el primero, la primera mitad del siglo XIX estuvo llena de reinterpretaciones y análisis a los ritos que la sociedad (anglosajona) realizaba durante el mes de diciembre. Sin embargo, Un cuento de Navidad se volvió una de esas obras cuyo impacto cultural fue tan grande que es difícil medirlo.

En general todo mundo concuerda con que Dickens tipificó la navidad como la conocemos hoy en día. Por eso, su primer cuento sobre el tema tiende a ser tomado como estandarte para criticar la forma como “hoy en día” celebramos las fechas. A pesar, o irónicamente, de la misma forma que A Christmas Carol fue escrito para hacer eso mismo, criticar la manera en la que se celebra la navidad.

Este es el contexto en el que Donner y Murray intentan presentarnos una versión adaptada al (en ese entonces) mundo moderno de la década de los ’80. Con New York en vez de Londres y un ejecutivo de televisión en vez de un prestamista. Bonito intento que falla miserablemente.

Descripción gráfica del intento de Bill Murray por entender el cuento de Charles Dickens

SANTA CLAUSULA

Los problemas empiezan desde la primera escena (después del cold opening), donde Frank propone que para la publicidad de su especial navideño usen temas “modernos” como la lluvia ácida, las guerras o el crimen en la inner city. La película lo muestra como algo “que está mal”, como el típico cinismo del mundo corporativo que no entiende “el valor de las cosas no materiales”. Inmediatamente iniciando nos dice que Frank Cross es un cínico odia-navidades porque quiere meter temas de relevancia social en la obra de Dickens.

Y eso estaría bien… si no fuera porque Dickens hizo justo eso en su obra original. Si Dickens hubiera escrito A Christmas Carol en 1988 seguramente habría incluido el sida, la pobreza y el crimen en la winner city, y la amenaza nuclear. Así como, cuando la escribió en el siglo XIX, no se cortó en mostrar lo dura que era la vida en Londres.

La película, en cambio, mal-entiende crítica social por puyas al mundo corporativo de las cadenas de televisión americanas y un par de chistes contra Live Aid y Donald Trump.

Pero donde más se reciente el mal-entendimiento de la obra original es en el monólogo final. No es malo per-se, de hecho una de las frases es muy bonita (“la navidad es una excusa para que todos intentemos ser esas buenas personas que en el fondo soñamos en convertirnos”), pero está presentado de la peor forma.

En Scrooged, a diferencia de la obra original, Frank Cross es “el bueno”. El monólogo llega después de que Frank venció a los “malos” de la cinta, su jefe Preston y su “nuevo favorito” Brice, un director californiano en busca de robarle el trabajo.

En la obra original no hay villano, o más bien, Scrooge ES el villano. Al final Scrooge no gana un final feliz, se gana la oportunidad de enmendar sus errores y posteriormente lograr su final feliz. En Scrooged, Frank Cross se queda con la chica, porque dios nos libre de una historia donde Bill Murray no se quede con la chica. Tremenda fantasía para cuarentones gordos.

Además, Bill Murray y su coprotagonista femenino tienen la peor clase de química en pantalla, la awkward. Puede que sean los cambios de sensibilidades 30 años después, pero parecen la típica pareja que vivirá el resto de su vida resentidos uno con el otro por arruinarse la vida.

Bill Murray audiciona para el papel de Kimmy Schmidt

NAVIDAD SOBRE HOJUELAS

Sin embargo no todo es malo. El tema y la intención me parecen muy buenos.

Primero, Cross no es un millonario (aunque está muy por arriba del promedio, incluso para los yuppies ochenteros. Es un workaholic que sólo vive para su trabajo y no tiene NADA fuera de él. Lo cual es acentuado con el hecho de que NUNCA VEMOS la casa o departamento de Frank. El protagonista sólo está dentro de un ambiente hogareño en los viajes que hace con los fantasmas a su casa de la infancia, su departamento con Claire y la casa de su hermano, o sea, sólo cuando está en situaciones donde tiene contacto humano.

Se plantea que su antisocialidad se debe a haber crecido casi carente de contacto real, y usado la televisión como sustituto. Este tema es muy sutil, pero se menciona de forma directa en un diálogo, y creo que se vuelve aún más relevante ahora, 30 años después, que hemos visto la cara que tienen las primeras generaciones que crecieron por completo sumergidas en la mass media.

Por desgracia la película maneja estos temas de forma torpe. En vez de abrazar la crítica social que la obra original buscaba se retrae para contar la típica versión navideña de “vamos a celebrar juntos agarrados de las manos”.

El retrato que hace de su sociedad nunca sale del edulcorado y aspiracionista mundo yuppie ochentero, al grado de presentarnos a un Tiny Tim con un defecto que es placentero a la vista. No tiene un problema para caminar que requiere el uso de muletas, no, esta cinta que tanto critica el mundo banal de la TV nos presenta el film-friendly problema de no hablar, y todo para darnos el horriblemente melcochudo momento en el que por fin habla para bendecirnos a todos. Vaya, de Rosa de Guadalupe.

Para acabar, Scrooged es una gran mala película que te permite ver el valor de la obra original de Dickens, y la importancia que las obras de ficción tienen a la hora de decirnos nuestros males y señalarnos el buen camino.


CONEXIÓN ÑOÑA > La actriz Karen Allen es también conocida por interpretar a Marion en Indiana Jones y el Arca Perdida (1981).


FICHA COVACHA

LOS FANTASMAS CONTRAATACAN 
(Scrooged, 1988)

DIRECTOR | Richard Donner
GUIÓN | Mitch Glazer & Michael O’Donoghue, basado en la obra de Charles Dickens
ELENCO | Bill Murray, Karen Allen, John Forsyth

Paramount | Comedia | 101mins | Estreno noviembre 23, 1988

TRAILER