Star Wars: El Despertar de la Fuerza – Reseña

deROCHAndo opiniones

Casi 33 años después, por fin llegó a los cines el Episodio VII de Star Wars, la continuación de la saga, la primera película desde el Retorno del Jedi en avanzar la historia de este universo. ¿Quieres hablar de misiones imposible?, ¿Quieres hablar de expectativas altas? Pues bien, hablemos de El Despertar de la Fuerza.

SIN LOS JEDI, NO PUEDE EXISTIR BALANCE EN LA FUERZA

Esta película tenía la simple misión de abordar a tres generaciones de fans, los que crecieron con las películas originales, los que crecieron con las precuelas y aquellos que apenas están creciendo, y dejarles a todos en claro que la saga ha vuelto. Y de alguna manera lo logró. Irumpió en las salas de cine con una playera que decía “Volví, perras”.

El Despertar de la Fuerza fue dirigida y escrita por J.J. Abrams, con apoyo en el guion de Lawrence Kasdan y Michael Arndt. Aunque en general disfruto del trabajo de Abrams, nunca lo he considerado un GRAN director, sin embargo, creo que fue una muy buena elección para esta cinta.

Se trata de un creador un tanto simple, básico incluso, y no lo digo como un insulto, su trabajo no es particularmente innovador o ingenioso, es en cambio alguien que sabe cómo hacer girar los engranes del cine, como contarte una historia emocionante y divertida con personajes entrañables.

Y cuando tienes que continuar una de las sagas más exitosas y queridas de la historia, este es el tipo de hombre que quieres al frente de tu proyecto. Alguien que pueda sentar unas bases sólidas sobre las cuales construir.

LA RESISTENCIA NO SERÁ INTIMIDADA

El Despertar de la Fuerza no pretendía redefinir a la saga, sino reinstalarla en el imaginario cultural después de una trilogía de precuelas que, te puedan gustar o no, distaban mucho original en estilo y tono de lo que era la saga.

Para esto, Abrams se fue a la segura, tal vez demasiado, presentando una película que toma prestada la trama del Episodio IV y la utiliza para hacer un recorrido por “Los Grandes Momentos de Star Wars”, constantemente señalándote cuánto le gusta la saga clásica y pidiéndote que le sigas en este juego de nostalgia.

Y pues funciona, en gran medida porque es una muy buena película qué entiende algo muy importante, que mucho se te puede perdonar siempre y cuando tengas personajes entrañables, acción emocionante y un buen sentido del humor.

Pero también porque entiende el balance entre lo nuevo y lo viejo. Sí los personajes clásicos regresan, pero esta NO es su historia, Han Solo entra en escena cerca de la mitad de la película y Leia tarda aún más. Entiende la importancia de lo que vino antes, pero esta saga le pertenece a una nueva generación, y para lograr esto era necesario un elenco central que pudiera cargar con la saga, y creo que lo lograron con creces.

Rey es fuerte y capaz, pero increíblemente vulnerable en el aspecto emocional, casi patética en su búsqueda de un lugar al cual pertenecer y en su apego a una familia que es muy claro que nunca regresará por ella. Y Finn busca escapar de la única vida que ha conocido al darse cuenta de que mientras esté en la Primera Orden nunca será una persona de verdad.

Ambos encuentran lo que les faltaba en el otro, y en la Resistencia. Rey por fin tiene a alguien que se preocupa genuinamente por ella y Finn ahora tiene algo por lo que vale la pena pelear: Amigos.

Peo Dameron no tiene realmente un arco en esta película, pero diablos, Oscar Isaac tiene carisma y presencia escénica, con un par de escenas sabes que estás viendo a una estrella.

Y si bien no me encanta que Poe y Rey no interactúen para nada durante esta cinta, Finn funciona a la perfección como puente, sus interacciones con ambos son divertidas y dinámicas, al grado de que para el final de esta cinta, si te dijeran que una sub trama romántica iba a iniciarse con cualquiera de los 2, pues te la crees.

Los culpables de destruir infancias o algo así.

TEMES QUE NUNCA SERÁS TAN FUERTE COMO DARTH VADER

No puedo dejar de lado al ya tradicional villano vestido de negro, Ben Solo, el hijo corrompido de Han y Leia, o como le gusta que lo llamen: Kylo Ren. 

Durante la primera mitad de la cinta, Kylo es una simple copia de Darth Vader, una malvada figura enmascarada con una voz extraña. Pero cerca de la mitad llega la gran revelación cuando se quita la máscara, y descubrimos el terrible secreto detrás, y es que, pues no hay gran secreto, no hay nada que esconder. No hay cicatrices ni deformidades, no necesita la máscara para respirar. Él básicamente está haciendo cosplay.

Kylo en serio, pero en serio quiere ser Darth Vader, al grado de que su lucha es por no ser seducido por el Lado Luminoso de la Fuerza, algo que no se si alguna vez se había visto en Star Wars. Es un villano inestable e inseguro, condición que vemos visualizada en su sable, que chisporrotea y tiembla, además de tener ese diseño exagerado e innecesario.

Creo que ESO es lo que más me gusta de esta película, vuelve a ser acerca de personas y las relaciones que se forman entre ellas y cómo éstas son importantes.

Mientras que las precuelas nos decían que el amor te vuelve débil y fácil de corromper, aquí está el Episodio VII, una historia donde el arco de nuestros héroes es intentar formar relaciones reales y significativas con los demás, mientras que el villano busca distanciarse y aislarse para seguir alimentándose de odio y dolor, lo cual logra rompiendo el corazón de miles de fans alrededor del mundo.

Ganador al mejor cosplay del 2017.

CAMBIASTE TU PEINADO, PERO USAS LA MISMA CHAQUETA

En cuanto a la vieja guardia, esta película le pertenece a Han Solo, quien se une a nuestro elenco principal para una vez más detener a los nazis espaciales e intentar recuperar a su hijo que ha caído al Lado Oscuro, solo para morir asesinado por él.

Harrison Ford es un muy buen actor cuando quiere serlo y aquí se le ve comprometido, aportando ese carisma que volvió a Han un ícono de la cultura pop. Pero es el final de su historia lo que me fascinó, y es que amo este momento. Sí, es predecible, en el momento en que pone un pie en esa insegura plataforma sabes que no va a regresar, pero Ford y Adam Driver logran venderte la escena.

Han Solo y la audiencia pueden ver el conflicto en Kylo y saben que está diciendo la verdad, sólo no la verdad que esperamos. Él desea acabar con ese conflicto en su interior y necesita la ayuda de su padre, pero no necesita que lo salve del Lado Oscuro, sino que muera para el completar su caída.

Esta película mató a uno de los personajes más queridos del mundo y se ganó ese momento, mostrándonos al contrabandista con corazón de oro como nunca lo habíamos visto antes, como un padre desesperado por recuperar a su hijo y salvar a su familia. Un padre cuya súplica resulta insuficiente.

Amo este momento porque en serio me dolió.

Harrison Ford, septuagenario más cool que cualquiera de nosotros.

TENGO UN MAL PRESENTIMIENTO ACERCA DE ESTO

Tristemente, no todo les salió bien. Uno de los grandes errores de esta película, y que por lo que se ve se extenderá a toda la trilogía, es que no nos queda muy clara la situación del universo que estamos viendo. En la trilogía original era bastante sencillo, el Imperio domina la galaxia y es malo, y los rebeldes quieren derrocarlo porque son buenos. No muy original, no muy profundo, pero efectivo.

Sin embargo aquí no queda muy claro cómo es que las distintas facciones interactúan entre sí. La Primera Orden parece estar en proceso de dominar la galaxia, la Resistencia se les opone y la Republica, mmmm, pues ellos existían y apoyaban a la Resistencia, aunque no mucho al parecer.

Pero la Republica parece ser un grupo reducido de planetas, no un gobierno para toda la galaxia como en los viejos tiempos, parece que más bien cada planeta es independiente y la Primera Orden es algo así como ISIS, un grupo armado que se está haciendo con el control de ciertos territorios.

Bueno, eso parece. Entiendo que Abrams no quería solo repetir la fórmula de gobierno malvado contra rebeldes bonachones, pero tampoco parece que tuviera el tiempo para establecer algo más.

El problema de esto es que vuelve intrascendente uno de los que deberían ser los momentos más dramáticos de la película, me refiero a la destrucción de la Republica. Sí, vemos cómo estallan los planetas y pensamos “que feo, murió mucha gente”, pero no entendemos las consecuencias de esto, ni a un nivel geopolítico ni a uno personal.

Ninguno de los personajes parece tener ninguna conexión con la Republica o vemos que su destrucción afecte a la Resistencia en lo más mínimo. Esto también ayuda a que la base Star Killer resulte decepcionante, además de que es sólo otra arma enorme destruye planetas en un universo con demasiadas de esas, pero aún en ese rubro, no causa impacto. La Estrella de la Muerte se sentía como algo importante, algo que estaba cambiando el universo, los personajes se mostraban impactados y aterrados y todo el conflicto de la primera película consistía en lograr destruirla, porque de no hacerlo esto sería el fin de la rebelión.

En cambio, Star Killer aparece a la mitad de la historia, sin nada de preparación y todos la ven como sólo otra arma grandota. Incluso da la impresión de que si la Primera Orden no hubiera atacado, la Resistencia nunca se habría interesado en hacer algo al respecto.

El otro problema es uno que tal vez debimos de haber visto venir considerando el currículo de J.J. Abrams como creador, y eso es la manera en que todo, y me refiero a TODO es presentado como un misterio que se resolverá.

Rey es una chica sensible a la Fuerza que se ve involucrada en la guerra ¿pero quiénes son sus padres?, ¿serán acaso alguien que ya conocemos? Y Snoke es otro emperador malvado ¿pero quién será en realidad, será acaso Palaptine resucitado?

Y sí, entiendo que entre las precuelas y el universo expandido, Star Wars ha desarrollado la costumbre de recurrir a este tipo de maniobras, lo cual puede que afecte en cómo percibí estos momentos originalmente, pero siento que esto hace que la película se sienta incompleta, demasiado como el inicio de una saga. De no haber manejado a la familia de Rey como un misterio o haber mantenido a Snoke como una simple mención en vez de mostrarlo, esta cinta se sentiría más completa y menos como que te dejó cosas para la que sigue.

Descartando teorías.

QUE LA FUERZA SEA CON USTEDES

Sí, esta película es básicamente un refrito del Episodio IV, Starkiller es una pobre copia de la Estrella de la Muerte y Snoke no tendría que haber aparecido en esta pelicula.
Pero cuando terminé de verla, lo único que podía decir era “Star Wars ha vuelto”, después de tantos años y de unas precuelas que se sentían sosas y aburridas, por fin volvía a sentir esa sensación de aventura y maravilla.

Por fin estaba junto a personajes que se sentían como personas reales intentando lograr una diferencia en un universo cruel e injusto.