Star Wars: Rogue One – Reseña

deROCHAndo opiniones

Después de una MUY exitosa primera película de Star Wars a cargo del Señor Ratón, era hora de poner en marcha el plan maestro. Para este punto, Disney tenía pensado lanzar una película de la saga principal cada 2 años, y en los años intermedios esperaban lanzar una cinta spin-off ubicada en el universo de Star Wars, pero sin el elenco principal. Y Rogue One fue lo suficientemente buena que por un momento, parecía que lo iba a lograr.

HACE NO MUCHO TIEMPO…

Estrenada en 2016 y dirigida por Gareth Edwards con guion de Chris Weitz y Tony Gilroy, e historia de John Knoll y Gary Whitta, Rogue One nos cuenta la historia de cómo los Rebeldes consiguieron con los planos de la Estrella de la Muerte original antes de los eventos del Episodio IV.

La idea de contar ésta historia suena bastante descabellada, estás sacando una película completa de una línea de texto en los títulos iniciales de otra película. A primera vista esto parecía la peor clase de fan fiction. Además, claro está, teníamos el dudoso antecedente de la franquicia en cuanto a precuelas se trata.

Y sin embargo, Disney lo logró. Rogue One no es una obra maestra, pero es una muy buena película cuyos éxitos superan por mucho a sus fallas. Pero primero, tenemos que hablar de precuelas.

LA HISTORIA DETRÁS DE LA HISTORIA

Star Wars es la franquicia que popularizó el tÉrmino precuela entre el público en general. SÍ, previo a los Episodios I-III, otras sagas (incluida la de El Padrino) ya nos habían contado este tipo de historias, pero ésta fue la franquicia que colocó el concepto en el vocabulario popular.

Un problema que suele plagar a las precuelas es su dependencia a la historia y personajes originales, usualmente dedicándose a llenar huecos y mostrarte datos de trivia, por lo que a veces se sienten más como complementos o artículos de Wikipedia que como historias propias.

Sabiamente, Rogue One decide contar su propia historia con sus personajes. Sí, los puntos generales de lo que vamos a ver ya los sabemos (que consiguen los planos), pero no sabemos cómo, y ya que se trata de nuevos personajes, no estás seguro de quiénes sobrevivirán la misión.

El drama no depende de las demás películas, en cambio se fundamenta en los personajes y eventos que estamos viendo desarrollarse. Sin muchos problemas podrías mover el guión de esta película a otro universo y aún así funcionaría sin tener que hacer mayores alteraciones.

Pero no pudieron resistir la tentación, y si bien hay varios cameos que están muy bien integrados (Darth Vader por ejemplo), hay más de un momento donde la película se detiene por completo para decirte “mira, algo que has visto antes”.

También debo de cuestionar la decisión de usar a Tarkin como uno de los villanos. La entiendo desde el punto de vista narrativo, incluso la aplaudiría de tratarse de un cómic o una historia animada, siempre es bueno tener más oportunidad de ver al hombre que le daba órdenes a Vader. Sin embargo, usar una versión digital del ya fallecido actor no rindió los frutos esperados.

Creo que se trata de uno de los mejores ejemplos de este tipo de tecnología, pero aún así, hay más de un momento donde se puede ver que no es una persona a quien estamos viendo. En especial por la gran cantidad de tiempo que tiene en pantalla. Quizá si lo hubieran utilizado a través de proyecciones holográficas o algo que ayudara a ocultar el hecho de que es una construcción digital, pudo funcionar mejor.

El Señor Ratón jugando a ser Dios resucitando muertos.

VAMOS A PONERNOS BELICOSOS

A pesar de tener la palabra “guerra” en el título, Star Wars nunca ha sido una saga especialmente bélica. Sí, cada una de las entregas tiene al menos una batalla, y la trama siempre gira entorno a conflictos militares, sin embargo, nunca se ha tratado de cintas que exploren el tema de la guerra o siquiera profundicen en cómo funciona el conflicto.

Aunque aparecen batallas, nunca se explora cómo afectan al universo, o cómo viven los civiles y los soldados, cómo son las cadenas de mando y cuáles estructuras que forman a los bandos en conflicto. Ésta es la gran aportación de Rogue One al mito de Star Wars, una película que nos muestra de cerca cómo es la guerra civil intergaláctica. Claro que se limita en los detalles más sórdidos, después de todo esto sigue siendo una saga para toda la familia, pero aún así me sorprende algunos de los temas que trata.

En Rogue One somos testigos de cómo uno de nuestros protagonistas se ve obligado a asesinar a uno de los suyos con tal de proteger información importante, y como algunos miembros de la Resistencia ya se comportan más como terroristas. Incluso vemos a inocentes atrapados en medio del fuego cruzado, algo que no recuerdo haber visto previamente.

También, mejor que ninguna otra película de la saga, logra darnos la sensación de estar ahí, en el momento. Puedes ver la suciedad, las armaduras viejas y dañadas, los rostros cansados y el peso de la maquinaria de guerra imperial.

Cassian se fue a la guerra, qué dolor, qué dolor, qué pena.

LOS SOLDADOS DESCONOCIDOS

Si se dan cuenta, no he hablado para nada de los personajes, y es que en este aspecto Rogue One es una película muy superficial, cuenta con un elenco bastante nutrido y realmente no se molesta en explorar a ninguno de ellos.

Ésta es una historia acerca de una misión y eso es lo que vemos: la misión y a los que intervinieron para que se completara. Es una estrategia arriesgada, sin embargo, la cinta logra que sientas empatía con los protagonistas a través de tema y contexto.

Todos los personajes principales han sido quebrados por la bota del imperio, sus vidas anteriores en cenizas (o en el caso de Cassian Andor [Diego Luna], su vida siempre ha sido esta guerra) y ahora sólo deambulan por la galaxia buscando algo que los impulse, y ni siquiera la Rebelión, los buenos de la historia, son capaces de darles un respiro, porque aquí la Alianza Rebelde está llena de cretinos.

Pero esto ayuda al choque que existe entre lo que la película quiere ser y lo que debe de ser, donde por momentos se trata de ser una película de guerra acerca de la pérdida y los sacrificios que conlleva la lucha en contra de una tiránica autoridad opresora, y luego tiene que volver a ser una película de Star Wars para toda la familia. Y sin embargo, la mayor parte del tiempo, lo logra. Usando el arma más poderosa del universo, la esperanza.

Sí, suena cursi, porque lo es, pero esta cinta, más que ninguna otra de la saga (incluida la que se llama “Una nueva esperanza”) es acerca de la idea de que sin importar lo que ocurra, sin importar que tan mal estén las cosas, hay esperanza.

Incluso hay esperanza de volver a ver a estos personajes en su serie de Disney+.

ENTRE DOS GUERRAS

Para este punto de la historia, la Alianza ha estado realizando pequeñas operaciones de guerrilla en contra del Imperio, pero la situación aún no ha escalado a una guerra abierta. Sin embargo, no parecen lograr mucho y sus miembros comienzan a mostrarse inseguros sobre continuar la lucha, en especial ante el surgimiento de La Estrella de la Muerte.

Por esto, para mí, el momento cúspide de la cinta es la llegada de la flota rebelde a Skarif, es donde todo lo que pasado alcanza su clímax y te das cuenta de que esta es la historia del momento en que este grupo de personas decidió que valía la pena luchar y morir por algo. También ayuda que a partir de aquí vemos lo que tal vez sea LA MEJOR BATALLA EN LA HISTORIA DE STAR WARS.

Después de un lento inicio, la película despega y se sale de la atmósfera mientras seguimos a todos los personajes (y a algunos que no conocíamos) en su desesperado intento por conseguir los planos. La batalla aérea es increíble, la batalla en tierra es increíble, todo está increíble.

Francamente me resulta complicado describir esta escena sin recurrir a sólo gritar sonidos de explosiones mientras juego con mis manos como si fueran naves espaciales. Pero entonces llega el momento, nuestros personajes comienzan a morir, uno a uno, cada miembro del elenco da su vida para completar la misión. Y debo decir que me sorprendí, ya que me dolieron estas muertes, pero ¿Por qué? ¿Realmente los llegué a conocer tanto?

No, no podría decir que los llegamos a conocer tanto. Pero es que estos personajes representan algo más, representan ese tema de esperanza, de luchar aunque las apuestas no estén a tu favor. No son lo héroes que recibirán medallas al final, no son los que asestan el golpe mortal contra el tirano, ellos son los que hacen el trabajo y se sacrifican para lograr las pequeñas victorias, con la esperanza de que alguien más continuará la lucha y vencerá al final.

Con todo y sus errores, y tiene muchos, Rogue One se quedará contigo. Esta película es sobre la lucha por mantener la esperanza viva, incluso cuando los buenos se porten como unos cretinos, pero también es una película acerca del costo de rebelarte, del precio que a veces se paga por resistir y de cómo vale la pena pagarlo.

Aún más que El Despertar de la Fuerza, Rogue One es una mezcla entre lo mejor y lo peor de Star Wars bajo el sello Disney – una película que intenta explorar nuevos temas y rincones del mito pero que por momentos se muestra demasiado preocupada por ofrecer fan service y volver a lugares conocidos.