The Matrix, dos décadas después

¿Tan rápido pasaron 20 años?

Aún recuerdo la primera vez que vi The Matrix. Tenía 17 años y estaba un poco asustado por lo que se decía del Y2K, algo decepcionado de la música. No había películas decentes de superhéroes en el cine, veníamos del furor de Armaggedon. Y aún no sabía a qué universidad iba a entrar. Nada nos había preparado para la siguiente pregunta:

¿Qué es la Matrix?

La cinta de los (entonces) hermanos Larry y Andy Wachowski es, sin dudarlo en absoluto, un hito en el cine. Con un guión fuera de lo común lleno de subtextos sociológicos y religiosos, con actuaciones carismáticas, coreografías increíbles de artes marciales y efectos especiales nunca antes vistos, The Matrix es una película que de inicio no tuvo un éxito rotundo, sin embargo fue alabada por los críticos y por el público, que rápidamente la fue colocando en la categoría de “película de culto”.

Quizá la fuerza detrás del éxito de Matrix sean sus influencias. Podemos encontrar rastros del anime Ghost in the Shell; una historia casi idéntica a The Invisibles, cómic de Grant Morrison; algo de Terminator de un lado, películas de kung fu del otro; un poco de Alicia en el país de las maravillas por aquí, filosofía y cyberpunk por acá, budismo y cristianismo por allá. Todo eso bajo la premisa del viaje del héroe.

Así tenemos a Thomas Anderson (Keanu Reeves), el llamado Neo, elegido a convertirse en el salvador de la humanidad.

Knock, Knock, Neo…

Matrix es la historia de Neo, un hacker que de pronto es llamado por un grupo de personas que le hacen ver que la realidad es una fachada creada por máquinas, que se alimentan de humanos cultivados para vivir en una simulación virtual con el fin de generar energía. Sin embargo (y por razones poco claras en ese entonces) cada tiempo hay alguien capaz de doblar las leyes del simulador, a lo que el grupo y humanos disidentes del gobierno de las máquinas ven como un salvador… sólo que primero Neo tiene que creer que lo es.

Los elementos definen la personalidad de la cinta: la paleta en tonos verdes las secuencias en la Matrix y en azul cuando se está en el mundo real, los personajes principales usan gafas; el sistema usa traje y los disidentes cuero y algodón; un juego entre el gato y el ratón donde el grupo de héroes logra habilidades superiores al humano promedio, pero no al nivel de los agentes.

Mientras crece el personaje, Neo se convierte en una balanza de poder hasta que asume su rol.

El Agente Smith, campeón mundial 1999 del baile de La Macarena.

Píldora Azul. Píldora Roja.

La filosofía es el sustento mismo de la trama, encarnada por Morpheus (Laurence Fishbourne), quien sirve como maestro de Neo, pero a la vez es su principal creyente. Lo introduce al mundo de The Matrix con la decisión de la píldora, lo va llenando de historias sobre El Elegido, lo obliga a rebasar los límites de su mente y prácticamente lo obliga a actuar cuando es custodio del agente Smith (Hugo Weaving) y cree hasta el final para no desconectarlo cuando llegan los calamares al Nabucodonosor.

Morfeo es un fanático religioso en un dogma que carece de rasgos de divinidad. Él cree que un salvador nació para liberar a la humanidad de las máquinas y no hay circunstancias que lo hagan pensar diferente.

Aguas, que la primera siempre es gratis.

La importancia de Trinity.

Es imposible olvidar el inicio de la película con Carrie-Anne Moss pateando el trasero de los policías que van a arrestarla. Desde ahí uno sabe que no será una película más del montón: artes marciales, efectos especiales, una toma que da la vuelta a una habitación, saltos increíbles y un escape por una cabina de teléfono.

Trinity no sólo se vuelve el interés amoroso de Neo, sino es lo opuesto a Morpheus. Ella es práctica, no cree del todo la profecía del elegido y aún duda cuando The Oracle le dice que se enamorará del Sr. Anderson, inclusive le recomienda que corra si ve a un agente. Sin embargo, poco a poco también ella va creyendo en que pueden ganar hasta que termina cambiando su mente y siendo determinante para que el héroe triunfe.

Bailar pegados no es bailar.

Hartos del sistema.

Lo que motiva a los antagonistas de Matrix no es precisamente la protección de la simulación sino el hartazgo. Cypher traiciona a Morpheus porque está harto de la vida real, tan carente de placer y de los lujos de la simulación, mientras que el Agente Smith es un programa que está harto de las sensaciones humanas que lo invaden, que lo vuelven impuro, que lo distancian de ser una máquina. Ambos son la verdadera amenaza, más que los otros agentes que sólo buscan preservar el orden y eliminar los intentos subversivos de un grupo de personas.

Es irónico que, cuando Neo reafirma su propósito en la trama, el agente Smith pierde la suya al ser destruído. El villano más eficiente de la trama sucumbe ante el héroe que llegó a nivelarlo en poder y después a superarlo con una risible facilidad.

La personalidad que Hugo Weaving le transfiere al personaje lo catapultó a la fama y lo mantuvo en las siguientes dos entregas de la saga.

Un día cualquiera en la caja del Oxxo.

No hay cuchara.

Velados, casi imperceptibles, son los mensajes de filosofía que hay en la película: “Negar nuestras impulsos es negar lo mismo que nos hace humanos”, “La pregunta es lo que nos impulsa”, “No creas que lo eres, sabe que lo eres”, “Sólo te puedo mostrar la puerta. Tú debes atravesarla”, “Es distinto conocer el camino que recorrerlo” y algunas más.

Matrix nos hace reflexionar sobre los límites del ser humano que pasan mucho por la mente y que muchas de las cosas que creemos establecidas en la realidad, pueden ser cambiadas o manipuladas. Demasiada densidad para una película de ciencia ficción.

¡Espera, bruto! ¿Cómo vamos a comer el cereal si sigues doblando las cucharas así?

Todo es posible.

Este 31 de marzo 2019 se cumplen 20 años de que se estrenó The Matrix, película que fue el origen y tendencia de muchos más proyectos y de un paso adelante en los efectos especiales y secuencias de acción. Además del famoso efecto bullet time, podemos encontrar mucha influencia en Crouching Tiger, Hidden Dragon (2000), de Ang Lee; Charlie’s Angels (2000); The One (2002) con Jet Li; Austin Powers: Goldmember (2003); Kill Bill (2003); Iron Man (2008); Sucker Punch (2011); Man of Steel (2013) y quizá un poco con la trama en Inception (2010).

Eso sólo por mencionar algunas, además de que hizo que Lana y Lilly Wachowski pudieran consolidarse dentro de la industria cinematográfica en diferentes proyectos, pero ninguno como The Matrix.

En lo personal, a mí me acercó de nuevo a los cómics y a la animación (tanto me clavé que de ahí fui a parar a The invisibles de Grant Morrison, que se volvió de mis escritores favoritos), a retomar las filosofías orientales como el Taoísmo y a revisar de nuevo películas de Bruce Lee. El final de la película le da un cierre excelente a lo caótico que fueron los 90 (con Rock is Dead de Marilyn Manson, de fondo), cuando Neo se dirige hacia los habitantes de la simulación y les dice cómo empezará el futuro, en donde nos mostraría un mundo nuevo en donde todo es posible.

Hoy que tengo casi 37 años pienso que, después de que Neo volara en los aires como Superman, lo logró…

Neo creyendo que es a prueba de balas.