Alan Moore oficialmente retirado de los cómics

La relación amor/odio de Alan Moore con los cómics ha estado más orientada a lo segundo durante el último par de décadas, pero todo apunta a que ha llegado a su fin.

Moore empezó su carrera en cómics a finales de los años 70, cuando empezó a publicar historias en la aclamada revista británica de cómics de ciencia ficción 2000 AD, pero fue a inicios de los 80 cuando realmente impactó al medio gracias a su trabajo en títulos como Miracleman y Swamp Thing. Alcanzó su mayor popularidad en la segunda mitad de esa década gracias a Watchmen, Batman: The Killing Joke y V for Vendetta, antes de enfocarse en creaciones propias, a las que ha dedicado la mayor parte de las últimas tres décadas.

En 2016, durante una conferencia de prensa en que habló de su novela Jerusalem, Moore anunció que estaba listo para retirarse de los cómics, afirmando que le quedaban sólo unas 250 páginas de cómic por escribir. Probablemente se refería a una parte de Providence, su tributo a Lovecraft, a otra de la antología Cinema Purgatorio, y al cuarto y último volumen de The League Of Extraordinary Gentlemen. De hecho, especificó que concluida esa última serie, su trabajo en cómics estaría terminado y esta semana apareció el último número.

“Creo que ya he hecho bastante para cómics. He hecho todo lo que puedo. Creo que si decidiera continuar trabajando en cómics, las ideas iban a sufrir inevitablemente, porque iba a volver a recorrer viejos terrenos, y creo que tanto ustedes como yo nos merecemos algo mejor. Pero siempre voy a admirar a los cómics como medio. Son un medio maravilloso”.

Esas son parte de las declaraciones del autor, recogidas por el diario británico The Guardian. Sin embargo, dejar atrás los cómics no significa poner fin a sus actividades creativas, pues ha expresado un deseo de seguir escribiendo novelas y dedicarle más tiempo a escribir y dirigir películas.

Por otro lado, no podemos descartar que en algún momento decida salir del retiro, cosa que ya ha hecho antes. Por ejemplo, al terminar Watchmen, dijo que con eso acababa su relación con los cómics de superhéroes. Poco después regresó para escribir The Killing Joke, y aun si eso fue por petición expresa de Brian Bolland, habría que recordar que en los 90 colaboró en Image Comics, escribiendo títulos como 1963, Supreme, Glory, Youngblood y Wildcats antes de crear sus propios Tom Strong y Top 10, así que uno nunca sabe.

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