Cómo aprendí a amar a Thor

Opiniones enanas

Soy único y especial. A diferencia de la gran mayoría de los fans del género superhéroico no leo cómics desde que era niño. De hecho no recuerdo cuál fue el primer cómic que leí. Seguro algún Archie de la colección de mis tías. Sin embargo, toda la vida he sido asiduo consumidor de los superhéroes. Ese género americano, ariete del Colonialismo Cultural, que sirve de puerta de entrada a la moral y cultura gringa.

DOS THOR, UN CAMINO

Mi primer cómic lo compré a los 12 años. En portada se veía al Capitán América saltando hacia el espectador, atrás estaba Iron Man con una armadura extraña llena de cables, con tonos dorados y carmesí más oscuros que los que usaba en la caricatura de Fox Kids. Un par de personajes que desconocía, ambos diminutos, volaban alrededor del equipo, y dos Thor, ¡había dos Thor blandiendo dos Mjlönir!

Ese grupo de segundones que al mismo tiempo son “muy importantes” llamó mi atención, pero el tándem de dioses nórdicos fue lo que me hizo decidirme por un cómic cuyo título no reconocía en vez de elegir a los X-Men o Spider-Man, mucho más famosos y populares. Quizá por mi racismo cultural fui atraído al rubio ojiazul nórdico, el punto es que los dos Thor me llevaron a comprar ese Avengers #20 de Editorial Vid (el #11 de la serie Heroes Reborn). Y no pude escoger un mejor número para volverme fan del dios nórdico del trueno.

Era el final de una historia escrita por Walter Simmonson, uno de los mejores guionistas del personaje, con Loki como villano. Aparecían tres brujas (Agatha Harkness, Wanda Maximoff y Amora), los Vengadores (incluido un arquero que por alguna razón creía que su nombre se pronunciaba “Jockey”), y uno de los Thor hacía el sacrificio definitivo.

Como sea, esa fue mi puerta a los cómics de superhéroes, a partir de aquí todo es historia de niño rata. Me dediqué a buscar los números anteriores, a comprar otras series, etcétera. Encontré cosas mejores que Reborn, otras mucho peores, pero nunca encontré otro personaje favorito. Thor se volvió mi consentido, y lo es hasta el día de hoy.

¿Cómo no comprar una portada con dos Thor?

NADA PERSONAL

No tengo un apego cuasi enfermizo al personaje, no reniego (mucho) por alguna versión de Thor que no sea ad hoc al clásico. Para mí el Thor grandote medio menso de finales de los 90 (pre-Reborn, Reborn, Pérez/Busiek) es tan “Thor” como la versión “rey de Asgard” más regia, seria, feudal. Lo mismo su versión moderna, como el guerrero asgardiano que a veces camina la Tierra y rompe tazas ¡adoro la interpretación de Chris Hemsworth!

Pero también amo ese horrible traje de maestro de gimnasio noventero que usa en Marvel vs DC, al Thor sin camisa con el martillo amarrado a una cadena pegada a su cinturón que sale en Onslaught. Me importa un sorbete si es o no más fuerte que Hulk o si podría derrotar al resto de los superhéroes él solito (ni que fuera Batman para necesitar que todo guionista justifique su importancia). Y definitivamente amé el revival que hizo Straczynski.

Después de tres o cuatro años de niño ratismo, de aprenderme “la continuidad” de pies a cabeza, me aburrí un poco y deje los cómics. Hasta que un día, en una de los primeros foros latinos ñoños, capté una acalorada discusión. Fans se rasgaban las vestiduras porque Marvel iba a sacar un nuevo cómic sobre los Vengadores que no le guardaba respeto a los personajes. En vez de llamarlo por su nombre le iban a poner una estupidez “cool” típica de principios de los 2000… The Ultimates.

En ese momento sólo existían las primeras imágenes promocionales y la portada del número uno, pero era suficiente para ganarse la ira de los verdaderos fans que no entendían cómo Marvel podía traicionarlos sólo para complacer nuevos públicos. En la portada, entre sombras, se distinguía a Thor con un martillo/hacha enorme. Fui fan de Ultimate Thor desde el primer momento. Gracias a The Ultimates volví a encontrar el amor por los cómics de superhéroes.

Desde ranas hasta caballos aliens, amo a todos los Thor

ALCANZAR UNA ESTRELLA

Muchos me preguntan por qué soy fan de él cuando existen Wolverine, Deadpool, Spider-Man o Batman. Realmente no sé por qué. Tal vez porque para mí representa (de alguna forma) el cómic de superhéroes de manera abstracta, siempre ha sido sinónimo del género.

Pero todo eso ya no importa ahora que Thor es parte de la mass media. En 2011 se estrenó la película de MI superhéroe favorito y era satisfactorio escuchar a la gente hablar de ella (y de lo guapo que es Chris Hemsworth). Ver salas llenas con gente de todas las edades divirtiéndose con su película. Y como fan del personaje no podía estar más feliz.

Y aunque ni de cerca es la sub-franquicia más popular del Universo Cinematográfico Marvel, se acaba de estrenar Ragnarok y la gente que no tiene ni idea de que “originalmente Thor era Donald Blake” está emocionada porque parece que es muy divertida (yo cruzo dedos para que no decepcione).

¿Por qué es mi favorito? Al final del día no tengo por qué darle explicaciones a nadie. Thor Odinson quizá no es el más popular, pero es mi superhéroe favorito y ya.

Thor para todas las edades