Batman: Three Jokers #1 – Reseña Sin Spóilers

El martes 25 de agosto se publicó el primer número de la esperada miniserie Batman: Three Jokers, la cual promete resolver un misterio que seguramente no ha dejado dormir a los fans del Hombre Murciélago (y de DC en general) los últimos cuatro años. Tuve oportunidad de leer este primero número y en este artículo les platico de qué va la historia (sin spóilers) y qué tan buena es.

PRIMERO LO PRIMERO

Corría el año 2016 cuando DC Comics se preparaba, una vez más,para darle un baño de cara a su línea de títulos después de la polémica etapa de los New 52, para darle paso a la etapa denominada “Rebirth”, la cual prometía regresar a los grandes personajes de DC a sus glorias de antaño.

Justice League, el título insignia de DC a cargo de Geoff Johns y Jason Fabok y con el cual había dado inicio la era de los New 52 en 2011, presentaba en sus páginas la saga Darkseid War, cuyo final en el número 50 de la serie nos dejó uno de los más grandes misterios de DC cuya resolución quedó pendiente por años. En las páginas de dicho ejemplar Batman toma posesión de la silla Mobius (usada tradicionalmente por el Nuevo Dios Metron), la cual le da acceso a básicamente todo el conocimiento del universo.

Para probar sus nuevas habilidades, el Hombre Murciélago plantea un par de preguntas a la silla entre las cuales se encuentra una con la que pretende resolver de una vez por todas el misterio que lo ha perseguido por años: ¿Cuál es el verdadero nombre del Joker? La respuesta de la silla (la cual Batman revela a Green Lantern unas páginas más adelante) tomó por sorpresa tanto a Batman como a todos los lectores: No hay sólo un Joker sino tres. Con tal revelación, los fans esperábamos que muy pronto se explicara tan increíble respuesta, pero tuvimos que esperar 4 años para por fin ver el misterio resuelto.

AL FIN, LLEGA LA MINISERIE

Batman: Three Jokers corre a cargo del mismo equipo creativo que nos dejó el misterio en Justice League; Johns y Fabok regresan para contarnos la espectacular resolución. Y digo espectacular porque ambos hacen un trabajo fantástico, de lo mejor de sus carreras, para contarnos esta historia, pero hablaremos de eso más adelante.

El primer número funciona como una introducción perfecta no sólo al misterio de los tres Jokers, sino a la marca que el Joker ha dejado a lo largo de 80 años de historia en tres miembros de la batifamilia: Bruce Wayne/Batman, Barbara Gordon/Batgirl y Jason Todd/Red Hood.

A lo largo de 15 páginas, Johns y Fabok nos cuentan tanto el origen de Batman (sí, otra vez) y la forma en que ha lidiado con las cicatrices (tanto físicas como emocionales) de su carrera como vigilante; del mismo modo, vemos cómo Barbara y Jason se han sobrepuesto a los traumas que les dejó a cada uno su trágico y sangriento encuentro con Joker en el pasado.

Si bien la lectura sería aún más enriquecida si se han leído historias como The Killing Joke o Death in the Family, no es indispensable su lectura para poder leer Three Jokers. Se nota que Johns hizo un muy buen trabajo para que este número funcionara como punto de entrada para nuevos lectores, incluso aquellos que nunca han leído ninguna historia de Batman/Joker. Es más, la historia no encaja con la continuidad actual de DC (pero dado el desastre que es DC en estos días, eso no es ninguna sorpresa) y casi podría ser considerada como un “elseworlds”, pero sólo el futuro dirá qué tanto de lo que la miniserie nos cuente encajará con la continuidad de la editorial cuando por fin se pongan de acuerdo en qué hacer con ella.

La historia arranca con Batman, Batgirl y Red Hood investigando por su cuenta tres crímenes distintos ocurridos simultáneamente que tienen la marca indiscutible del Joker, sólo para darse cuenta de que es imposible que el Payaso Príncipe del Crimen haya estado en tres lugares al mismo tiempo, lo cual les lleva a suponer que hay más de un Joker haciendo de las suyas (o, al menos, más de un imitador).

Esta investigación sirve de patada inicial para desencadenar una historia llena de espectaculares secuencias de acción y paneles de trabajo detectivesco, narrada a la perfección por la pluma de Johns y un arte impresionantemente detallado de la mano de Fabok. En este punto se agradece que la historia haya tomado tanto tiempo para ser publicada, porque se nota que tanto el escritor como los artistas tuvieron el tiempo suficiente para pulir su trabajo a niveles pocas veces vistos.

HISTORIA DE CALIDAD

Geoff Johns narra una historia emocional alrededor del trauma del vigilante y cómo lo han manejado los distintos personajes. Batman se ha vuelto duro y cínico; Barbara ha canalizado su ira y frustración y los ha empleado para mejorarse a sí misma, mientras que Jason sigue viviendo preso de su ira y la ha convertido en desahogos violentos en sus encuentros con criminales.

Como buen especialista en referencias, Johns ha sembrado su historia con bastantes “easter eggs” sacados de los rincones más recónditos de la continuidad de DC, como la aparición de cierto ayudante del Joker que tenía décadas sin mostrarse en las páginas de las historias del Hombre Murciélago y, cuando por fin nos presenta a los tres Jokers, nos encontramos con que cada uno de ellos tiene una personalidad bien definida y los etiqueta como el criminal, el comediante y el payaso, por lo que cada uno aporta distintos elementos a la historia sin sentirse repetitivos.

El equilibrio narrativo entre el trabajo detectivesco de Batman y las secuencias de acción e interacciones entre todos los personajes hacen que la historia se mantenga dinámica y atrapante a lo largo de sus 54 páginas, para al fin concluir el número con un final que es igualmente impactante y catártico y que nos deja ansiando leer ya el siguiente número.

En el apartado visual, el arte de Fabok está muy bien definido y parece ser el mejor trabajo de su carrera. Se nota a leguas la influencia de Brian Bolland, pero no al grado de parecer una mala copia. El nivel de detalle de cada panel es increíble, las secuencias de acción están perfectamente narradas y contienen bastante dinamismo y la división de los paneles es perfecta (la narrativa visual usada por Fabok recuerda mucho al lenguaje secuencial de The Killing Joke), con un ritmo que hace que la historia no se sienta pesada ni aburrida en ningún momento. Además de todo, el color de Brad Anderson resalta mucho los trazos de Fabok y aporta una atmósfera perfecta a la historia. Basta comparar la primera página de Three Jokers #1 con la primera página de The Killing Joke para darnos cuenta de la enorme influencia que dicha historia representó para los autores.

EL REMATE

Para ser un primer número, definitivamente me ha dejado muy enganchado, cosa que no me sucedió con el trabajo anterior de Geoff Johns: Doomsday Clock. Esperemos que el ritmo y la calidad de la historia se mantenga para los siguientes números de la miniserie y que Batman: Three Jokers logre convertirse en un referente y parteaguas en la historia de la interminable guerra entre Batman y su archienemigo, el Payaso Príncipe del Crimen y uno de los mejores villanos de la cultura pop: el Joker.