Black Panther de Christopher Priest – Reseña

Derrochando Opiniones

De asesinatos a posibles guerras mundiales, pasando por colapsos económicos, demonios, viajes en el tiempo y la explicación más complicada que jamás he visto que podría ser resumida con la frase “es un clon”, damos un vistazo al Black Panther de Christopher Priest (Black Panther vol. 3 #1-49*) una de las etapas clave de uno de los personajes más importantes de Marvel publicada

ÁFRICA DESDE EL PUNTO DE VISTA BLANCO

La historia está contada desde el punto de vista de Everett Ross, un empleado del Departamento de Estado de Estados Unidos que funge como nuestro narrador y punto de entrada a Wakanda.

Uno de los objetivos que Priest con esta historia era convencer al público de que Black Panther es mucho más que sólo el tipo que se parece a Batman y está en el fondo en varios comics de los Avengers. Aquí es donde la perspectiva de Ross resulta importante.

Al igual que nosotros, al principio también subestima a T’Challa, lo ve sólo como un héroe segundón y rey de una pequeña nación africana sin mucha gracia. Pero conforme avanzamos, él y nosotros descubrimos al héroe y su mundo, y nos va quedando claro que nuestras ideas eran terriblemente reductivas.

Por suerte Ross es un personaje bastante interesante por sí mismo, complementa su papel como elemento humorístico con una personalidad bien desarrollada y un arco definido a lo largo de la serie. Pasará de ver al rey de Wakanda como un dignatario menor a desarrollar un genuino interés y apreciación por el personaje. También ayuda que el personaje es gracioso, después de todo Christopher Priest lo creó basándose en Chandler Bing (sí, el de Friends), así que también está eso.

Cuando te quieres juntar con los populares de la clase

REY, GUERRERO, SUPERHÉROE

La serie hace un gran esfuerzo por convertir al personaje en uno de los habitantes más interesantes del universo Marvel. Más allá de sus capacidades de combate, que no son nada despreciables, el escritor hace énfasis en sus habilidades mentales. Se trata de un estratega que siempre va 10 pasos adelante de sus oponentes, que antes de poner un pie en el campo de batalla ya ha visualizado cada paso del combate.

T’Challa es constantemente puesto en oposición de adversarios que lo superan en poder puro, por lo que cada combate se convierte en un juego de ajedrez, donde nuestro héroe debe manipular la situación para poder salir triunfante, logrando que la acción sea más interesante que sólo “golpes y patadas”, que también hay mucho de eso, no se preocupen.

El autor pone mucho énfasis en el hecho de Black Panther no es un súper héroe, es un rey, su traje no es simplemente un disfraz o una armadura, es un símbolo de su posición y la responsabilidad que conlleva. Ir junto a los Vengadores a pegarle a Ultrón es importante, pero esto siempre quedará en segundo plano comparado con su responsabilidad para con su pueblo.

Este aspecto es de donde surgen las mejores partes de esta etapa, cuando nuestro protagonista se ve atrapado en situaciones donde debe de tomar decisiones imposibles entre su sentido de ética y su responsabilidad hacia su pueblo y el mundo.

Estos momentos generan más tensión que cualquier combate súper humano, cuando sabes que el futuro de miles o millones depende de la decisión que debe de tomar en cuestión de minutos.

Cuando quieres ser el rey del mundo pero sólo eres el rey de Wakanda

LA DIFERENCIA DE T’CHALLA

Las crisis a escala mundial son parte de la razón por la que esta serie funciona tan bien; personajes como Black Panther pueden resultar aburridos al ser dioses entre hombres, seres súper inteligentes, capaces muy por encima de los demás. Mal escritos, los retos que enfrentan pueden sentirse insignificantes (le ha pasado a DC con Batman, que desde que decidieron convertirlo en alguien capaz de vencer A TODOS, no puedes dejar de preguntarte por qué se limita a detener robos en Ciudad Gótica).

Pero cuando tu genio estratega es puesto en una situación donde debe decidir arriesgarse a iniciar una Guerra Mundial para salvar la vida de un niño o destruir a toda una aldea para evitar que su nación se desbarate ¡eso es interesante!

Un detalle que me gustó bastante es que Priest abraza los aspectos más ridículos del mundo en el que habita su personaje, por lo que junto con toda esa súper intriga política verás cosas como ranas que puedes usar para viajar en el tiempo y dragones gigantes que atacan Nueva York.

Pleitos familiares y raciales en una sola imagen

EL BLANQUITO EN EL FRIJOL

Si bien parte del atractivo de Priest como autor es su capacidad de escribir narrativas laberínticas con docenas de piezas moviéndose, creo que llega un punto donde es casi imposibles de seguir algunas de sus historias y llegarás a preguntarte qué es lo que está en riesgo exactamente.

Otro problema es todo el tiempo que pasa en Estados Unidos, aunque según Priest esa situación fue solicitada por la editorial para que la trama le interesara más a los lectores; curiosamente Wakanda es un lugar mucho más interesante, por lo que resulta aburrido volver constantemente a las calles de Nueva York.

Además de que usualmente cada vez que la serie regresa a occidente, se aleja de la intriga politica para dar preferencia a las aventuras súper heroicas tradicionales, el aspecto menos interesante de la serie.

*SOBRE ESO

Si son muy quisquillosos probablemente notaron que que al principio de este artículo, al mencionar la etapa de Priest en Black Panther sólo mencioné los números del 1 al 49 a pesar de que Christopher escribió 11 capítulos más (#50-56; 59-62).

Bueno, en su infinita sabiduría, la editorial le pidió al escritor que cambiara el estilo de la historia reemplazando a T’Challa por un afroamericano de Nueva York que combate el crimen con una gabardina y dos pistolas, eliminando el aspecto político y transformando a la historia en un drama criminal.

Priest es un muy buen escritor y la serie siguió siendo buena en general, pero eliminó los aspectos que más me interesaban del personaje, así que mi recomendación sólo aplica hasta el número 49 del tercer volumen, donde Black Panther es T’Challa.

¡Changos!

ARTISTAS VEMOS

La serie fue dibujada por varias personas, arrancó bajo el subsello Marvel Knights con arte de Mark Texeira, pero a quien podríamos señalar como el dibujante principal es Sal Velluto, quien entra a la serie en el número 13 y se queda hasta el 49, con su ocasional número de descanso.

El estilo de Velluto funciona bastante bien para la serie. A pesar de que dibuja a los superhéroes con cuerpos musculosos imposibles, el resto del elenco tiene un aspecto mucho más realista.

Su narrativa es bastante buena. Salvo algunos tropezones, ofrece un gran trabajo, en especial durante las escenas de acción, logrando incluso uno de los números Nuff said más exitosos (un mes en el que todos los cómics Marvel aparecieron sin diálogos), con una pelea entre Black Panther y Iron Fist que resulta épica, dolorosa y clara, sin decir una sola palabra.

Aún con esto debo mencionar que sus primeros números al frente de la serie resultan de baja calidad, con personajes de proporciones extrañas que te sacarán de la historia. Actualmente Televisa publica 5 números de esta época en su serie semanal, por si quieres comprobarlo por ti mismo.

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EL GATO CURIOSO

Black Panther de Christopher Priest es un muy buen cómic, que si bien por momentos resulta demasiado irregular como para ser llamado una obra maestra, es lo bastante bueno como para ameritar más de una lectura, llegando a rozar con la genialidad y que a título personal logró algo muy importante para mí: volverme fan de un personaje que antes taché de aburrido y segundón.


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