Más allá de la broma: Brian Bolland

Hay pocos artistas cuyo trabajo sea tan asociado a Batman, y más aún a su némesis, Joker, como Brian Bolland, uno de los artistas de cómic más respetados y reconocidos alrededor del mundo. Esto resulta curioso si consideramos que su trabajo con el Caballero de la Noche no es tan abundante como algunos parecen creer.

Un sano ataque de risa nunca le ha hecho daño a nadie. ¿o sí?
Un sano ataque de risa nunca le ha hecho daño a nadie. ¿o sí?

Bolland fue uno de los pioneros de la Invasión Británica en el cómic americano, encabezando a un grupo de talentosos creativos que habrían de revitalizar diversas propiedades de DC Comics en los años ’80. Su llegada a esa editorial se dio en 1979 gracias a Joe Staton, dibujante de Green Lantern, quien comentó a su editor, Jack Harris, que Bolland estaba interesado en hacer portadas para la serie, pues GL era uno de sus personajes favoritos. Tras varias portadas para Green Lantern, Superman, y algunos otros títulos, Bolland comenzó a realizar páginas interiores, incluyendo un capítulo del número 200 de Justice League of America, donde tuvo su primera oportunidad de dibujar a Batman.

Su primer proyecto de alto perfil en DC fue la maxiserie Camelot 3000, una historia de ciencia ficción que retomaba la leyenda del Rey Arturo en un entorno futurista, con el regreso del mítico monarca británico para enfrentar una invasión extraterrestre. Esa serie de doce números representa el trabajo más ambicioso de Bolland por el volumen de páginas totales, además de ser el único intento en toda su carrera de hacer el arte interior en una serie de aparición regular.

Bolland siguió trabajando de manera regular en portadas, pin-ups y páginas interiores, incluyendo colaboraciones en los números de aniversario Superman #400 y Batman #400 hasta que, gracias a que Camelot 3000 vendió razonablemente bien y se probó como un artista comercialmente sustentable,Dick Giordano, entonces un importante editor en DC, le ofreció la oportunidad de seleccionar su siguiente proyecto. Bolland tomó su decisión sobre lo que quería hacer con base en tres preguntas: quién era su escritor favorito, cuál era el héroe que más le gustaba dibujar, y con qué villano quería verlo interactuar.

Las respuestas eran Alan Moore, Batman y el Joker, y el resultado de su solicitud fue la mítica y controversial Batman: The Killing Joke, publicada como novela gráfica original en 1988, casi a la par de la primera colección de Camelot 3000. Para entonces, tras haber completado Watchmen, Moore ya no estaba interesado en escribir superhéroes, además de que sus diferencias con DC Comics crecían día a día. La única razón por la que aceptó hacer la historia fue como un favor personal a Bolland, quien consideraba este proyecto como especial para su carrera, y se había preparado para él durante mucho tiempo.

Allan Moore DC Comics Stories
El Universo DC siempre ha lucido muy serio, pero nunca como cuando Alan Moore y Brian Bolland se hacen cargo.

Resulta curioso que el artista viera esta obra como algo definitivo y trascendental, en tanto que a la fecha Moore insiste en que no es más que “otra historia de Batman”. El desdén de Moore dolió a Bolland, pero lo que realmente lo angustió fue ver la versión final de la obra coloreada por John Higgins, quien desechó las instrucciones y sugerencias del artista y coloreó la historia a su manera. Pasarían veinte años antes de que Bolland pudiera ver su trabajo tal como lo había imaginado, pues la edición del vigésimo aniversario, publicada en 2008, presentó la historia coloreada por él mismo.

En más de un aspecto, The Killing Joke representó un parteaguas en la carrera del artista, pues como consecuencia de la actitud de Moore hacia la historia y de lo que Higgins hizo con el color, desde su aparición Bolland no ha dibujado una sola página de cómic que no haya escrito él mismo, ni tampoco ha permitido que nadie más entinte o coloree su trabajo, a menos que se trate de portadas, donde está dispuesto a hacer concesiones y aprovechar mejor su tiempo.

Un ejemplo de una historia completamente realizada por él es ‘An Innocent Guy‘, publicada en la celebrada antología Batman: Black and White, editada por Mark Chiarello, en la que Bolland cuenta la historia de un sujeto cualquiera, quien planea cometer el crimen perfecto al asesinar a Batman. Hace unos años, el artista declaró que esa historia representaba a título personal el trabajo más satisfactorio en toda su carrera.  ‘An Innocent Guy‘ apareció coloreada como material suplementario en la edición del 20 aniversario de The Killing Joke, pues Bolland considera que la historia es un homenaje al Batman con el que él creció.

Fue el mismo Chiarello quien se encargo de volver a asociar a Bolland con el Hombre Murciélago al solicitarle que se encargase de las portadas de una nueva serie, Batman: Gotham Knights. Tras un malentendido con la fecha de inicio, el artista se convirtió en el portadista oficial de la serie a partir del número 2, realizando más de cuarenta portadas, las primeras coloreadas por el mismo Chiarello, pero a partir del número 5 completadas en su totalidad por el propio Bolland.

Revista Comikaze - Edición Especial La Mole (marzo 2014)
Revista Comikaze es la única publicación mexicana que ha tenido una portada original de Brian Bolland. ¡Presumidos!

Desde su última portada para Gotham Knights, en el número 47, publicado en 2003, Bolland sólo ha vuelto a ilustrar a Batman en las ocasionales portadas que todavía realiza para DC. Su salida como portadista de Gotham Knights se debió a que el editor rechazaba de manera cada vez más frecuente sus propuestas. Tras ser informado que pronto sería sustituido, se enteró que Bane aparecería con mayor frecuencia que los villanos clásicos de Batman, y decidió renunciar al momento sin esperar a que lo reemplazaran.

Su nombre es frecuentemente asociado al de Batman, y es merecidamente identificado como uno de los grandes artistas que han ayudado a dar forma a uno de los grandes íconos de la cultura popular a lo largo de sus más de 75 años de existencia. Y, hablando de sus nombres, tal vez les resulte curioso saber que la ‘n’ invertida en su firma nació como una protesta. Bolland sintió que su integridad artística fue comprometida cuando Len Wein, su editor, lo forzó a realizar la portada del primer número de Camelot 3000 sobre un diseño de Ross Andru, en vez de permitirle diseñarla él mismo. Sin embargo, le gustó como se veía, y desde entonces la usa siempre así.

Otra curiosidad en el arte de este extraordinario dibujante, y que mucha gente ignora debido al cuidado que pone en ello, es que desde hace varios años realiza todo su trabajo de forma digital, siendo uno de los pioneros en esta modalidad. Lo único que extraña de trabajar con herramientas tradicionales, según dice, es la existencia de un original para vender.


*Texto publicado originalmente en la edición especial de la revista Comikaze (http://comikaze.net), publicada durante La Mole Comic Con Internacional en Marzo de 2014, donde se dio la primera visita de Bolland a México.