Catwoman #1 – Reseña

ALERTA DE SPÓILERS

Antes de continuar leyendo, es necesario que sepas que esta nota contiene spoilers del Batman #50, número con el que está directamente relacionado, así que si no has leído aquél y no quieres que te lo arruinemos, mejor pasa a otra nota.


RONRONEANDO EN LA OSCURIDAD

Después de que DC Comics relegara un poco al personaje de Catwoman durante Rebirth, no fuera considerada en títulos como DC SuperGirls ni se escuchara un plan real por incorporar a la gata en sus proyectos audiovisuales, Tom King la volvió un personaje recurrente en el título de Batman, convirtiéndose en co-protagonista a partir de que el murciélago y la gata se comprometieran en matrimonio.

De ese modo, vimos a muchos dibujantes hacerse cargo del diseño de la pareja, destacando el arte de Joëlle Jones y el de Mikel Janin, por eso, cuando la editorial informó que saldría un título dedicado a la gata ladrona a cargo de Jones justo el día en que concluiría el arco de compromiso en el título de Batman, los lectores recibieron la noticia con mucho agrado.

DE VUELTA EN LA AZOTEA

Catwoman #1 se desarrolla una semana después de que Selina deja plantado a Bruce en la BatiBoda para permitirle seguir siendo Batman y trata de reiniciar su vida fuera de Gotham. Lo primero que llama la atención de este cómic es el arte, que funge como un narrador más y complementa a la perfección los diálogos.

La primera imagen que vemos puede ser impactante: Catwoman disparándole a alguien sin miramientos. Si bien no está tácitamente establecido que ella, como Batman, tenga un código de ética para no usar armas de fuego y no matar, sí se ha conocido el conflicto que le causa hacerlo y se ha explotado la idea de que si fuera una asesina se abriría una brecha insostenible entre ella y su interés romántico encapuchado.

Eso debe doler

“Escuchamos” sus pensamientos, en una narración que nos deja ver su sufrimiento por la decisión tomada y en los gráficos se aprecia un semblante ausente y demacrado: “La naturaleza me hizo nocturna, pero cuando sale el sol, mi mente se niega a detenerse. Pienso en cómo esto podría estar afectando mi estado mental, pero solo puedo extraer ruido blanco, del tipo que aparece en tu televisor cuando se encuentra entre canales. Un sonido enloquecedor. Uno que es todo y nada… Simultáneamente”.

Los trazos son bien definidos y la atmósfera está cargada de una paleta de colores a cargo de Laura Allred con base morada, rosa pálido y negro, que nos transporta a la Catwoman de Darwyn Cooke, elemento totalmente intencional dado que durante el libro vemos otros guiños a este artista, como la Catwoman que aparece en las noticias de televisión.

Al avanzar en un día común de Selina, Jones nos muestra una nueva villana que utiliza el personaje de la ex-prometida de Batman para formar un equipo criminal que termina inculpándola en robos y asesinatos. Cat intentará limpiar su nombre, pero mientras planea cómo hacerlo, recibe un paquete de Alfred que le trae de golpe la vida que está tratando de dejar atrás.

Alfred saca las garras

DE NOCHE TODAS LAS GATAS SON PARDAS

Durante el Batman #50, tanto Selina como Bruce se escriben cartas, en ellas cada uno habla de los ojos del otro, estableciendo paralelismos con su vida y personalidad, Cat le dice a Bats que sabe que no los muestra a sus enemigos porque en ellos se ve completamente lo que él es: un niño indefenso que necesita cariño.

En cambio él le confiesa que a pesar de que siempre ha podido armar historias con pocos elementos y conocer a la gente con solo mirarla a los ojos, los suyos siempre han sido un misterio y por lo tanto son su mejor arma: ella a lo largo del tiempo los ha mostrado a los enemigos para imponer dominio ya que sus ojos de gato son indescifrables.

Este diálogo termina siendo trascendente para la nueva historia de Catwoman porque da la pauta para modificar el traje que la ex-villana portará en esta serie. Joëlle Jones ha decidido que su Catwoman abandone los lentes que le cubrían los ojos y que fueron un elemento constante en el diseño del personaje desde que Darwyn Cooke los añadió a inicios de siglo.

Referencias por todas partes

Así, de manera sutil, también se muestra que ella sigue amando a Batman y por ello resalta sus palabras y las transforma de manera en que puedan acompañarla siempre.

El panel donde aparece la Catwoman de Cooke en el televisor, sirve de despedida a esa etapa, pues en el siguiente, Kyle ya porta su traje modificado, que se acerca más a los orígenes de la gata y que está claramente inspirado en otra Catwoman legendaria a la que los elementos gráficos de esta historia también hacen referencia en el panel en que mira al helicóptero y que parece calcado de la última escena de Batman Returns: la Catwoman de Michelle Pfeiffer.

Meow!

A pesar de no estar en su mejor forma, Selina decide enfrentar sus problemas y tomar a la gata por los cuernos, solo para descubrir que tendrá más con qué lidiar de lo que suponía.

Así termina el primer número de esta serie que le devuelve a la Gata favorita de DC el protagonismo total y que logra proyectar todas esas sensaciones que un personaje femenino tan fuerte e independiente, pero a la vez emocional, como es Catwoman tiene.


FICHA COVACHA

CATWOMAN (2018) #1

Escritor: Joëlle Jones
Arte: Joëlle Jones
Colores: Laura Allred
Rotulado: Josh Reed
Portada: Joëlle Jones
Portada Variante: Stanley “Artgerm” Lau