El arte de rotular cómics

Pese a ser una parte esencial de los cómics, resulta sorprendente que tan pocos lectores entiendan la importancia del rotulado en este medio narrativo. Hoy, 1 de septiembre, se celebra el día de apreciación del rotulista, iniciativa creada para generar conciencia sobre la importancia de esta área en la producción de cómics, y se eligió la fecha para coincidir con el cumpleaños del legendario Gaspar Saladino.

La intención de este texto es explicar de forma básica en qué consiste el trabajo de un rotulista (o letrerista, como también se les conoce) en un cómic, con cosas aprendidas a lo largo de los años, sobre todo gracias a información conseguida a través de publicaciones en sitios web y redes sociales de profesionales como Todd Klein, Richard Starkings, Nate Piekos y Chris Oatley.

¿Cuál es el trabajo de un rotulista?
Un rotulista de cómics es el encargado de añadir textos, diálogos, efectos de sonido, títulos y créditos en las páginas de un cómic. Usualmente es también elñ responsable de elegir en que parte de cada viñeta se colocan los textos para facilitar la lectura sin obstruir el arte, y es quien elige las fuentes y diseño de globos a utilizar a fin de complementar el trabajo del dibujante.

Historia y evolución de un arte
En los inicios del medio, el mismo artista era quien se encargaba de toda la parte gráfica de un cómic, es decir, trazos, tintas, rótulos, y en ocasiones incluso el color, pero conforme la indusria fue creciendo y reducir tiempos se volvió cada vez más importante, el trabajo se fue repartiendo entre varias personas, llevando a una especialización. Aún cuando los rotulistas especializados existen desde los años cuarenta, en ocasiones las editoriales asignaban esta tarea a artistas de producción, responsables de correcciones, cambios, retoques, rótulos y color.

El rotulado se hacía a mano, usando plumillas, plumas caligráficas y rapidógrafos, y trabajando directamente sobre las páginas de arte original antes de ser entregadas al entintador. El principal riesgo de esto era que había que tener mucho cuidado con los errores, y con evitar accidentes, pues era la primera vez que se usaba tinta sobre el arte.

Esa práctica cambió con los años. Todd Klein empezó a usar un papel translúcido para rotular sobre las páginas sin alterar el arte original. Después se hacían fotocopias, se recortaban los textos y se pegaban con cinta adhesiva sobre los originales. Esto permitía hacer cambios y correcciones sin afectar el original.

La diferencia entre un rotulado amateur y uno profesional puede ser sutil, pero existe.

A finales de los años ochenta empezaron a aparecer los primeros ejemplos de rotulado por computadora. Uno de sus primeros impulsores fue Richard Starkings, quien eventualmente fundó una compañía especializada en servicios de rotulado que además vende fuentes y kits de diseño para profesionales. Durante los noventa el medio en general hizo la transición, y en la actualidad la mayoría de los cómics comerciales son rotulados usando Adobe Illustrator con fuentes prediseñadas, ya sea por cada rotulista para su propio trabajo, o adquiridas a través de uno de los proveedores profesionales, como Comicraft o Blambot.

Aunque existen algunos cursos especializados en rotulado para cómics, no existe una preparación formal para esta labor, y la mayoría de quienes se dedican a ello aprendieron sobre la marcha, trabajando, o fueron entrenados al iniciar como asistentes de alguien más. Aún así, no es raro encontrarse con que muchos de ellos son diseñadores gráficos, lo que tiene mucho sentido considerando que su trabajo tiene que ver con el diseño de una página, elección de tipografías y, en oxcasiones, diseño de logos.

Aún cuando en la actualidad el grueso del trabajo se hace de forma digital, aún hay artistas que prefieren hacerlo a mano. Esto es muy común en autores europeos y japoneses, y cada vez más raro en el mercado estadounidense, donde tal vez la excepción más notable sea Stan Sakai, autor de Usagi Yojimbo y rotulista de prácticamente todos los cómics de Sergio Aragonés.

La adición de efectos es otra de las labores del rotulista, quien debe elegir un estilo que armonice con el arte de la página.

Cabe aclarar que una excepción importante puede darse a la hora de agregar efectos especiales o logos en interiores. La aparición de las tabletas de dibujo permite que aún en la era digital sea posible dibujar directamente sobre la página facilita esta labor.

Para cerrar, me gustaría compartir algunas curiosidades sobre el rotulado de cómics:

  • La costumbre de utilizar sólo mayúsculas viene desde tiempos anteriores a la aparición del cómic. Los autores de tiras cómicas preferían usarlas para facilitar la lectura y compensar por la pobre calidad de impresión común en los periódicos de la época. Con el tiempo se volvió costumbre y salvo algunas excepciones sigue siendo la norma en la industria.
  • Un rotulista profesional suele rotular un cómic entero, de 20 a 22 páginas, en un día, aunque algunos de los más rápidos pueden hacer ese trabajo en periodos de 4 a 6 horas.
  • Los rotulistas profesionales, al igual que diseñadores gráficos y gente con sentido común, detestan la idea de usar Comic Sans.
  • A pesar de usar letras mayúsculas la mayor parte del tiempo, hay una letra que no debe usarse así en casi ninguna fuente: la ‘i’. A diferencia de la minúscula, que suele ser una simple línea vertical, la mayúscula suele llevar serifas, que son las “patitas” de la letra.
  • Se considera antiestético y de mal gusto tener una ‘i’ con serifas dentro del texto, con la única excepción del pronombre ‘I’ (yo) en inglés. Pueden identificar el trabajo de un rotulista principiante si encuentran estas ‘i’ con serifas en un cómic, algo muy común en los títulos de licencia traducidos y en muchos cómics independientes.
  • Además de rotulistas independientes que trabajan como freelancers, existen estudios de rotulado que suelen tomar contratos para trabajar en gran cantidad de títulos. Los más conocidos y populares son Comicraft, Blambot y Virtual Caligraphy, cuyos créditos seguramente han visto en algunos cómics de Marvel, DC, Dark Horse e Image Comics.

¿Les gustaría que en un futuro dedicase más textos a hablar de esta y otras partes del proceso de creación de un cómic? Dejen un comentario con sus opiniones y sugerencias. Por lo pronto, no olviden prestar atención a los rotulistas que trabajan en sus cómics favoritos y, cuando puedan, muestren su apreciación por su trabajo.