EL RUCOMIQUERO | CIVIL WAR

CIVIL WAR | Por Francisco Espinosa

Desde que Marvel Studios anunciara, hace ya más de un año, el lanzamiento de Captain America: Civil War, el mundo comiquero se volvió loco elucubrando, maldiciendo y exigiendo imposibles. La mayoría tienen la famosa saga de cómics en la cabeza y quieren ver casi lo mismo en la pantalla grande, incluyendo la introducción de Spider-Man en la historia. ¿Es posible? ¿Será fidedigna la adaptación? ¿De verdad queremos eso?

Los fans somos criaturas curiosas. Nos emocionamos y nos quejamos con la misma intensidad, muchas veces al mismo tiempo y por las mismas cosas. Somos caprichosos, pero si amamos algo lo hacemos de todo corazón. Por eso, de lo que más carecemos, es de objetividad. Y no la necesitamos ni la queremos, hay que ser sinceros, pero a veces exageramos un poquito.

Los pasados meses han sido una perorata incesante sobre lo que debería ser, tener, mezclar, adaptar y producir Captain America: Civil War. No pasa una semana sin que lea en algún lado que si no sale Spidey no sería Civil War, que hacen falta héroes peleándose, que si Nitro va a aparecer para volar una escuela, que si el registro superhumano, etc., etc., etc. Especulaciones todas. Sin conocimiento de causa. Sin sentido alguno. Sin el más mínimo gusto. Déjenme explicar:

El Universo Marvel Cinematográfico

Suena obvio decir que el universo Marvel de los cómics y el del cine son radicalmente diferentes. Uno, el primero, tiene 75 años de historia a los cuáles recurrir, personaje tras personaje tras personaje guardados en un cajón esperando su momento de volver a brillar (o ser asesinado nomás pa’ complicar la trama), historias, sagas, tramas, sub-tramas sobre las cuáles construir y deconstruir a sus héroes. La versión para cine, en cambio, es muy joven, apenas tienen un puñado de personajes y buscan acercar a toda la gente a estas películas, por lo que tampoco pueden depender tanto de personajes externos o sub-tramas escondidas en historias contadas hace años. Lo que son, lo que pueden ser, son adaptaciones de los superhéroes que conocemos y amamos. Y, hay que decirlo, muy buenas adaptaciones.

¿Por qué las cintas de Marvel Studios funcionan tan bien para el público ñoño y para los que nunca han leído un cómic? Por un lado, porque buscan contar historias, buenas historias, claras y sólidas. Después, porque le dan el respeto debido a lo que toman del Universo Marvel comiquero.

Quizá no sean traducciones de los cómics, pero en el centro del personaje, en su lucha, en sus deseos, en sus motivaciones, en sus personalidades, todos podemos reconocer a los personajes originales. Quizá Tony Stark sea un poco más estrafalario que el original, quizá Thor no haya sido Donald Blake o Clint Barton no comenzó como un villano y le falte la carismática arrogancia del ex-líder de los Avengers West Coast, pero sigue siendo Hawkeye.

Ese respeto, ese cariño, esa esencia es todo lo que en realidad podemos pedir (y en realidad, agradecer), porque detrás de cada película hay miles de razones mercadotécnicas y empresariales para tomar cada una de las decisiones que vemos en pantalla. Esto nunca debe ser razón para hacer una mala película, pero sí abre las puertas a entender que muchas empresas creativas no lleguen al resultado deseado, y aun así, debemos reconocer que Marvel Studios no ha hecho una mala película hasta la fecha (las hay mejores y peores, pero no hay un solo Daredevil, Catwoman, Episodio 1, en su haber).

¿Entonces por qué insistir en lo que DEBE ser la película? ¿Por qué insistimos en que se traduzca un evento comiquero imposible en una cinta de dos horas (o tres, o las que sean)? ¿Por qué no confiamos un poco en los creativos que nos han demostrado que aman a los personajes casi tanto como nosotros? Pero sobre todo… ¿por qué exigir la presencia de un héroe que ni siquiera debió haber participado en la historia original?

Todavía no sabíamos que Marvel llegaría a un acuerdo con Sony por los derechos de Spidey y ya estaban pidiendo no sólo que se le incluyera en Civil War, sino en Avengers 2. “¡El Hombre Araña es uno de los Vengadores principales!”, repetía más de uno. Y yo me preguntaba si alguna vez leyeron un cómic que tuviera más de 10 años de haberse impreso.

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El Amigable Vecino

Hay muchas razones por las que Spider-Man fue, por muchos años (y todavía, en muchos sentidos) el personaje insignia de Marvel. Nadie más representaba en su máxima expresión el ideal de la Era Marvel, ni siquiera Los 4 Fantásticos: una persona normal, con poderes increíbles, con lo bueno y lo malo, viviendo una vida cotidiana mientras intenta hacer lo correcto.

Todos los personajes originales de La Casa de las Ideas estaban llenos de conflictos internos, de dudas y problemas, cotidianos y fantásticos. Pero ninguno era más normal, cotidiano, absolutamente humano, que Peter Parker (aunque se puede argumentar que The Thing o Daredevil andan en el rango). Ésa es su esencia, el corazón mismo del héroe. Al ser tan terriblemente humano, con las necesidades y preocupaciones que esto conlleva, Spidey nunca jugó bien en equipo. Y menos con las grandes ligas que son los Vengadores.

Hubo muchos intentos a lo largo de sus cinco décadas de historia de hacerlo parte de un equipo. De alguna forma, Spidey ya era un Vengador antes de la versión de Brian Michael Bendis en New Avengers. Hubo un tiempo, a inicios de los ’90, escrito por John Byrne, donde el arácnido se vio inmiscuido en alguna aventura con el grupo, pero fueron apenas unos números (ni siquiera un año de publicación) y decidió retirarse porque no sentía que era su lugar.

Y la misma historia se repite una y otra vez a lo largo de sus más de cinco décadas de historia… o cuatro, ya que en los últimos 10 años Spidey ha sido parte de más grupos de lo que es posible formar parte, incluso para una persona ficticia.

Si analizamos los New Avengers, veremos que el grupo no tiene ni pies ni cabeza, que sus miembros no pertenecían juntos y, al final, nunca se explica porque siguen ahí. La única razón; el capricho de Bendis. Incluso dentro de Civil War, fuera de la desenmascarada pública (tan mala idea que más tardaron en hacerlo que en arrepentirse), el papel de Spider-Man no es relevante a los resultados. El viaje del personaje puede sonar interesante, pero su participación no cambia en nada los eventos relevantes de la historia como la conocemos en el cómic.

Spidey cambia de bando como cambia de traje, ¡literalmente!
Spidey cambia de bando como cambia de traje, ¡literalmente!

Y eso me lleva al punto más relevante…

Admitámoslo: Civil War ni siquiera es una buena historia para empezar

Una de las señas más claras de la desproporción en que se cae al leer a quienes tanto exigen una traducción literal del cómic al cine, es cuando hablan de Civil War como si fuera el Watchmen del siglo XXI.

Sé que la mayoría de los que más opinan apenas comenzaban a leer cómics hace 10 años. En ese sentido, por la inmediatez y la memoria, se puede entender que muchos crean que esta serie es una especie de epítome dentro de los cómics de Marvel. Lo entiendo. Incluso en mi generación pasa lo mismo con muchos que idolatran La Muerte de Superman, otra de esas sagas sobrevaloradas sólo porque fue con lo que comenzaron a leer historietas.

Civil War, como historia, meramente, falla en muchos frentes. Está construída a trompicones, sin un arco dramático claro y con dos protagonistas en paralelo que nunca llegan a explicar sus motivaciones del todo y que sólo se enfrentan… pues porque de eso se tiene que tratar la narración, pero sus razones quedan muy al aire.

Saltan al combate de principio, porque si no pelean los lectores se aburren, pero los intercambios de ideas, de traiciones, de golpes, incluso, están más que forzados. Las escenas saltan de un lado a otro con un ritmo más cercano a las telenovelas que a los cómics y con personajes acartonados y, algunos, que sólo existen para tener relleno o tener a quien herir o matar. Para finalizar, la conclusión es de un non sequitur exagerado y un desenlace que parece de burla.

Pero en lo que más falla esta historia es en aquello en lo que Marvel Studios se supera: Civil War no respeta a sus personajes. Ese corazón, la esencia de los héroes es prostituida en aras de contar un chiste, un mal chiste. Los superhéroes de Marvel se han peleado todo el tiempo, eso no es nuevo. Lo malo es que en este caso se pelean por diferencias que, de conocer a los personajes, hubieran resuelto más rápido y de otra forma. Los editores y creadores hacen que personajes con décadas de historia cambien sus puntos de vista sin explicar su evolución o el acontecimiento que, supuestamente, tendría que fundamentar la nueva postura, nunca queda claro.

Héroes contra héroes sólo para ver quién tiene la razón
Héroes contra héroes sólo para ver quién tiene la razón

Así, Civil War como cómic termina traicionando más a los personajes que nada de lo que haya hecho al día de hoy Marvel con su Universo Cinematográfico. Así que mejor relajémonos y veamos qué tiene la producción para sorprendernos. Yo, al menos, estaré ahí para emocionarme y quejarme con la misma intensidad, probablemente al mismo tiempo y por las mismas cosas.

Salud.

P.D. El grueso de este artículo se escribió previo al lanzamiento del tráiler de la película. Éste no ha cambiado mi opinión. Al contrario.

Shamless plugs | Geeks y geekettes, este jueves 3 de diciembre estaré presentándome en Coqueto Cocina de Distrito, ubicado en José Azueta 27-B, Col. Centro, muy cerca de la Alameda Central y el Teatro Metropolitan (en el D. F.), con un show de Stand Up Comedy. Me encantaría verlos por ahí.


Por si no lo has visto, checa el tráiler de Capitán América: Civil War:


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