El Viejo y el Narco – Reseña

deROCHAndo opiniones

Esta semana Panini Cómics lanza al mercado mexicano El Viejo y el narco. Les comparto mi opinión sobre esta obra.

ALLÁ EN EL RANCHO GRANDE 

El equipo creativo conformado por los españoles Ricardo Vibor y Max Vento nos cuenta la historia de Don Alejo García Gámez, un ranchero mexicano que decide enfrentarse al cartel de los zetas ante la amenaza de quitarle su rancho, un relato inspirado en la historia real de Don Alejo Garza Tamez, un ranchero de Tamaulipas que murió enfrentando a un grupo de sicarios que amenazaban con quitarle su propiedad.

Uso el término “inspirado” en lugar de “basado”, ya que fuera de los hechos generales del enfrentamiento de un hombre contra un grupo de matones armados, prácticamente todo es ficticio: Alejo Garcia es un personaje creado por Ricardo Vilbor y nada de lo que vemos de su vida en este cómic es real, excepto por algunos detalles superficiales.

Lo que los autores plasman en las páginas no necesariamente refleja al hombre real que fuera Alejo Garza Tamez o a su familia, no sabemos ni podemos entender qué fue lo que lo llevó a tomar las decisiones que tomó, pero este cómic busca crear un personaje y responder estas preguntas a través de él.

CUÉNTAME UNA DE NARCOS

La historia es bastante simple, el cómic inicia con el momento en que un grupo armado llega al rancho y le da el ultimátum a Don Alejo García. Tiene 24 horas para dejar la propiedad. El primer acto concluye con él tomando la decisión de enfrentarse al cártel.

El segundo acto consiste en ver al Don prepararse mientras, a través de una serie de flashbacks, recuerda distintos momentos de su vida que resultan vitales para la decisión que está tomando, y el tercer acto es un tiroteo.

Nuestro protagonista no es el personaje más complejo del mundo y tacha casi todas las casillas de anciano de película, ya saben: esposa muerta, hijos y nietos que lo adoran pero están lejos, casa llena de recuerdos, el respeto de la comunidad y una tremenda necedad derivada del honor, sólo le faltó haber ido a pelear a Vietnam.

Pero el recorrido por sus recuerdos logra darnos una buena idea de la clase de persona que es y la vida que ha llevado. Aunque poco original y honestamente un tanto superficial, el Don resulta ser un protagonista entrañable en su simpleza. Incluso creo que lo genérico del personaje funciona para que los lectores nos pongamos en su lugar y nos identifiquemos con él con mayor facilidad.

LAZOS DE SANGRE

También hay una pequeña sub-trama que sigue a Manuel, el hermano mayor de Don Alejo, quien está intentando conseguir apoyo de las autoridades. Esta sección sirve principalmente para justificar la ausencia de Manuel y de la policía durante el climax de la historia, además de que nos deja claro que la incapacidad de rendirse y dejarse pisotear es algo que viene de familia cuando vemos a su hermano enfrentar a un grupo de ladrones que intentaban robar su tienda.

El punto más flojo del guión es la narración en primera persona de Don Alejo, quien constantemente está explicándonos cosas que el arte ya nos deja bastante claras.

Esto es mucho más notorio en el segundo acto, donde lo vemos recordar su pasado y momentos importantes de su vida y la narración no sólo insiste en detallarnos lo que cada escena significa, sino incluso en describir cosas que estamos viendo,  llegando a un punto donde no pude evitar reírme cuando vemos una secuencia en tono sepia, el significativo universal para recuerdos, donde aparece el personaje principal de niño, y cuando la trama regresa al presente, el personaje se despierta y dice para sí mismo: “Aah, sólo era un sueño, un recuerdo”.

Supongo que decidieron establecer este recurso ya que Don Alejo se encuentra solo la mayor parte de la historia y no querían sólo páginas y páginas de silencio, pero francamente creo que hubiera sido mejor, no sólo porque las secuencias de sueños/recuerdos contienen diálogos, sino porque creo que el tono de sombría anticipación se hubiera trasmitido mejor con algo de silencio, en especial por que el dibujante hace un muy buen trabajo.

TRAZOS ARDIENTES

Sin duda el jugador más valioso aquí es Max Vento, su dibujo tiene un trazo simple pero dinámico y claro, utilizando sólo las líneas que se requiere para contar la historia. Sus personajes poseen una expresividad sorprendente, de su rostro a su lenguaje corporal siempre te queda claro lo que están sintiendo, esto hace que la narración salga sobrando en más de un momento.

El climax consiste en un tiroteo de 15 páginas, así que era muy importante que la persona a cargo de los lápices supiera lo que estaba haciendo, y debo decir que creo que hizo un muy buen trabajo. La secuencia es bastante básica, Don Alejo está dentro de su casa disparándole a los malos, y los malos están afuera disparándole a él.

Sin embargo, el artista no olvida lo básico para crear una escena de acción emocionante, estableciendo una geografía clara previo al tiroteo y una vez que las balas comienzan a volar se asegura de que todo sea fácil de seguir utilizando una técnica muy sencilla pero efectiva, y que olvidan muchos artistas y directores de cine: Don Alejo siempre dispara de izquierda a derecha, y los malos de derecha a izquierda.

¿Básico? Sí. ¿Poco creativo? Quizá. ¿Efectivo? Sin duda.

EN CONTEXTO

Escribir sobre este cómic como alguien que vive en México, específicamente en una de las áreas afectadas por la llamada guerra contra el narco, fue una experiencia algo peculiar y más emotiva de lo esperado. Me resulta difícil abordarlo únicamente como un trabajo de ficción, incluso referirme a esta historia como neo-western es algo incómodo porque ¿Cómo puedo catalogar dentro un género de ficción algo que se siente tan cercano, algo que bien pudo haber ocurrido en casa de mis padres?

Qué extraño se siente ver el cliché de “los malos llegan al pueblo a amenazar al trabajador honesto” cuando tú has sido víctima de esas amenazas y cuando personas a tu alrededor han muerto atrapadas en estos “clichés narrativos”.

Qué incómodo me resulta aplaudir la manera en que se retrata la violencia en este tomo cuando esta misma violencia llegó a tomar las calles de mi ciudad.

Los autores no buscan hablar sobre la situación de inseguridad en México, pero no pueden evitarlo. Tan sólo piensen en esa trama que existe para explicarnos por qué las autoridades no intervinieron, una pieza de historia que no es necesaria para alguien que vive en México, nosotros ya sabemos por qué no intervinieron.

LA EDICIÓN

Panini México publica esta historia en un tomo en pasta blanda, con un tamaño mayor al de sus cómics regulares (29.5×21 centímetros) y precio de portada de $149 pesos.

Este cómic se publicó originalmente en Francia en enero de 2019, y a mediados del año pasado salió en España a través del sello Evolution Comics, de Panini. La versión para México se imprimió en España, pero no trae la marca de Evolution, y sí el machón editorial mexicano. Además incluyó un texto del autor, a manera de explicación.

EN CONCLUSIÓN

En fin, El Viejo y el narco es un cómic simple pero efectivo que gustará a los fans de los westerns, aunque fuera del ya mencionado contexto no siento que ofrezca nada mucho más sustancial.


FICHA COVACHA

EL VIEJO Y EL NARCO
Le viell homme et le narcos 

Guión | Ricardo Vilbor
Arte | Max Vento

Nouveau Monde Graphic | 64pgs | TPB | Salida original: Enero 2019
Panini Cómics | Salida en México: Enero 2020.

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