From Hell (Planeta) – Reseña

From Hell: Un melodrama en 16 partes es un cómic escrito por Alan Moore y dibujado por Eddie Campbell. Se trata de una obra de ficción histórica acerca de los asesinatos perpetrados en el barrio de Whitechapel, Londres, durante septiembre de 1888, por quien fuera conocido como Jack el Destripador.

Si han visto alguna película sobre asesinos seriales o la propia adaptación cinematográfica de este cómic, entonces sabes más o menos qué esperar. Un asesino brutal, una fuerza policía incapaz de detenerlo y un detective ingenioso que resolver el acertijo.

Pues bueno, nada de eso está aquí.

COMO DIJO JACK, VAMOS POR PARTES

Para empezar, From Hell no es un misterio, la obra revela desde el principio la identidad del asesino y las causas de los crímenes. Sí, existe una investigación, pero poco importa, más que encontrar pistas vemos todos los detalles que impidieron que se resolviera el caso. Por lo mismo, para realmente poder hablar de este cómic, necesito incurrir en lo que algunos llamarían spoilers. Aunque esta información se revela cerca del inicio, tal vez quieras ir por completo a ciegas. Sobre aviso no hay engaño.

ALERTA DE SPÓILERS
(por si no quedó claro).

Pues bien, en esta versión de los hechos, la Reina Victoria encomienda a Sir William Gull, el médico de la Corona, asesinar a cuatro prostitutas que se han enterado de que el Príncipe Eduardo no sólo se casó con una mujer del pópulo, sino que tuvo una hija con ella.

Más que la historia de un asesino serial, éste es un retrato bastante crudo de la vida en la Londres de la Era Victoriana de finales del siglo XIX. Lo importante no es el asesino, sino explorar la clase de sociedad de la que surgiría una tragedia como ésta.

Para lograr esto, la obra está construida de una manera coral, aunque podemos señalar a dos personajes principales: el asesino y el Inspector Abberline, persona a cargo de la investigación. La narrativa constantemente brinca de un personaje a otro, colocándolos en el reflector y abandonándolos conforme la historia lo requiere.

Alan Moore firma una de sus obras más intensamente política y socialmente relevante, e incluso me atrevería a llamarla una brutal tragedia feminista. La idea aquí es que si bien Sir Gull era claramente un demente, fue todo el contexto social de la época lo que no sólo provoco estas muertes, sino que permitió que permanecieran impunes.

El asunto del bebé hubiera permanecido oculto de no ser por que las cuatro prostitutas se ven obligadas a extorsionar a alguien cercano a la Corona para obtener dinero, que necesitan para pagar a las pandillas criminales que a su vez las extorsionan y amenazan.

Por ello la Reina Victoria envía al Doctor Gull a asesinarlas, acto que molesta y perturba tanto al Príncipe, que decide irse de vacaciones. Las vidas de estas mujeres no son lo bastante importantes como para que este joven se oponga a su abuela. Y no sólo para él. La historia nos deja claro que la muerte de una prostituta no es algo que alarme a las autoridades o a la ciudadanía y, de no ser por la peculiar brutalidad con la que Gull realiza su tarea, muy seguramente las muertes abrían pasado desapercibidas.

Siendo ésta una misión de la Corona, por supuesto que existe una conspiración para encubrir el asunto, pero se nos da la impresión de que es algo innecesario. Los policías resultan incompetentes al grado de llegar al absurdo, la totalidad del proceso judicial parece una broma de mal gusto, todos los involucrado parecen no estar interesados en resolver el crimen o no están para nada preparados para lidiar con la situación.

Hay una escena que encontré especialmente trágica y graciosa, en especial después de haber visto la película. Se trata del momento donde el detective Abberline llega a una de las escenas del crimen. En la cinta rápidamente analiza la escena y saca conjeturas, deduciendo que la mujer de hecho no fue asesinada en ese lugar. En el cómic, la secuencia inicia exactamente igual, pero apenas iniciado el proceso deductivo, un grupo de curiosos se acerca al lugar, jalados por el morbo, y sin más comienzan a tomarse fotos y a actuar lo que ellos creen que ocurrió. Incapaz de hacer algo al respecto, el detective se retira sin lograr nada.

Aún viniendo de un autor que puede ser bastante lúgubre y nihilista como Alan Moore, From Hell es una obra brutal, opresiva y casi asfixiante, que te golpea como un marro de desesperación. No ofrece respuestas fáciles, no hay finales felices, incluso si el asesino es detenido, el sistema que le permitió existir sigue en pie, antes de que iniciara su macabra obra, dos mujeres fueron asesinadas por no pagar a una de las pandillas, y muy probablemente más murieron en los meses siguientes. Nos toca ver estos homicidios no por las víctimas, sino por el circo que se hizo a su alrededor.

La tesis principal de la obra es que los asesinatos de Jack el Destripador dieron a luz al siglo XX, y si bien el cómic específicamente habla de magia, porque es Alan Moore, es difícil negar que lo que vemos aquí parece un trágico reflejo de los próximos 130 años. Una ciudad industrializada donde los desposeídos son masticados y escupidos, donde algunas personas son consideradas menos que humanas por aquellos en el poder, con una prensa más interesada en el escándalo que en la información, y una policía incapaz de imponer el orden.

La policía son los guardianes del orden, porque cuando hay desorden se desaparecen.

PÍNTAME ASESINOS EN BLANCO Y NEGRO

La edición española que está circulando en México presenta el arte de Eddie Campbell en blanco y negro, el cual lleva mucha carga para reflejar los tono. Su trabajo es espectacular, utilizando un trazo sucio y poco definido cargado de sombras que parecen envolver y atrapar a los personajes.

El artista en general utiliza un estilo sobrio para darle ese tono realista y casi documental a lo que está ocurriendo, sólo para en ocasiones recurrir a una fuerte estilización, reduciendo a sus personajes a rayones y eliminando los fondos, remplazándolos por un vacío negro o blanco para trasmitir desesperación o soledad.

Su narrativa es impecable, y lo tiene que ser si vas a trabajar con Alan Moore. El cómic utiliza la ya clásica plantilla de 9 viñetas por página, aunque no se casa con ella tan severamente como Dave Gibbons en Watchmen. Y aunque Moore es un autor que gusta del diálogo, sabe cuándo dejar que sus colaboradores brillen, dándole varias secuencias silenciosas a Campbell, donde toda la historia recae en sus lápices.

También es de admirar la habilidad del autor para retratar TODO lo que la historia pide de él, y no hablo de los desnudos y el sexo explícito, sino de las brutales escenas de mutilación, sobre todo la que vemos en el décimo capítulo. La verdad no sé si me atrevería a leer esta secuencia en la nueva versión a color que están publicando en Estados Unidos.

Igualmente impresionantes son sus fondos (cuando la situación lo pide), sus edificios se ven meticulosamente detallados, como si se tratara de una vieja fotografía, claramente es un trabajo de investigación muy exhaustivo.

EL PRIETITO EN EL ARROZ

Hasta el momento he sido muy positivo, pero es hora de hablar de lo malo, es hora de hablar del cuarto capítulo, y en menor medida del capítulo decimotercero.

El capítulo IV es bastante famoso y, dependiendo de la persona, suele ser considerado como una magistral pieza de narrativa grafica que eleva al cómic al status de “arte serio”, o bien como el momento que el autor cae en la completa auto indulgencia. Yo me encuentro firmemente en el lado de los últimos.

Estas páginas consisten en ver a Sir William Gull recorrer distintos puntos de Londres mientras explica  a su cochero en tono condescendiente la historia y significado de cada uno de los monumentos y locaciones que visitan.

Se trata de una lección de historia, arquitectura y magia ¡increíblemente aburrida! Son páginas y páginas saturadas de diálogo que parece sacado más de una tesis universitaria que del guión de un cómic.

Sí, Alan Moore es un hombre muy, pero muy culto, de eso no me queda duda, pero convertir tu obra en un panfleto para demostrar tus conocimientos sobre un tema no es lo que llamaría un buen trabajo.

Esto no es narrativa gráfica, esto es Alan Moore bañado en aceite de bebé mientras se frota los pezones y grita “miren lo increíblemente culta y profunda que es mi obra”.

Es una pena, porque From Hell realmente es increíblemente culta y profunda, ofreciendo una serie de lecturas muy interesantes, pero a menos que ya tengas un muy marcado interés por la historia y arquitectura de Londres, no veo que encuentres fascinantes éstas 38 páginas.

El capítulo 13 no resulta tan insufrible, aunque nuevamente el autor detiene la historia para expresar directamente sus creencias sobre magia y prácticamente deletreando el tema de la obra, pero al menos está presentado de una manera interesante. Por lo menos tiene algo que ver con el resto de la trama y resulta una lectura mucho más agradable, aunque sí es raro leer un capitulo que bien podría estar narrado por el Doctor Manhatan en una obra tan sobria y realista.

Caballitos míos.

PLANETA ACERCÁNDOSE

Editorial Planeta nos trae desde España este tomo de muy buena calidad, tiene el tamaño estándar de un cómic pero presenta una excelente manufactura. Es de pasta dura con un acabado en las portadas que lo hace parecer un libro viejo. La calidad del papel es excelente y evita que se transparenten los dibujos de la siguiente página en las partes blancas, algo muy importante si tu cómic es a blanco y negro.

Además cuenta con 70 páginas de extras, donde se explican capitulo por capitulo las distintas referencias y guiños presentes en la historia.

También debo aplaudir el esfuerzo en la traducción donde, al pie de algunas páginas, se agrega una pequeña explicación de cosas que podrían perderse en la traducción, como juegos de palabras que no tienen mucho sentido en español.

EL CORTE FINAL

Aún con sus fallas, sin duda From Hell es una obra maestra del medio y una lectura obligada, un cómic que logra ascender a los rangos de la “literatura seria”, por mucho que odie el término. Se trata de dos maestros en acción, con un guión ambicioso y un dibujo que lo complementa a la perfección.

Un cómic que ofrece muchas lecturas temáticas al mismo tiempo que nos cuenta una atrapante historia acerca de un grupo de personas que simplemente fueron arrastradas y destrozadas, a veces literalmente, por los caprichos de una sociedad a la que no le importan.

Así que este tomo va con mi más alta recomendación. Aunque les resulte difícil ese capítulo IV, hagan el esfuerzo, porque lo que viene después vale muchísimo la pena.

¿Y tú qué me ves?

FICHA COVACHA

FROM HELL

Escritor | Alan Moore
Artista | Eddie Campbell

Planeta Cómics | HC | 584pgs | Castellano | $448 pesos (MX)

A la venta en Mix Up, Librerías El Sótano, Librerías Gandhi, Usagi to kame, tiendas especializadas.

DISPONIBLE EN EL PÉNDULO A TRAVÉS DE AMAZON MÉXICO