God Country – Reseña

Derrochando Opiniones

Escrita por Donny Cates y con arte de Geoff Shaw & Dave Stewart, God Country es una miniserie fue 5 números publicada por Image en 2017; fue una de las sorpresas más agradables del año pasado.

LA CALLE DE LA MEMORIA

God Country cuenta la historia de Emmett Quinlan, un anciano que sufre de alzhaimmer, esto lo ha vuelto un problema para su hijo Roy, quien cada día encuentra más difícil lidiar con la pérdida de memoria de su padre, que va acompañada de arranques de violencia. Hasta que un día, una espada mágica llega a sus manos regresándole su mente, pero seres poderosos desean el arma y Quinlan tendrá que luchar por sus memorias.

La historia es bastante sencilla, Quinlan obtiene la espada y una sucesión de enemigos intenta quitársela hasta que debe de enfrentar al jefe final. Nada extraordinario aquí. Sin embargo es la manera en que enmarca todo la separa del resto de los cómics de la semana.

LOS PERSONAJES

Las dos figuras principales son Quinlan y su hijo Roy, quien a su vez ya es padre. Estos dos hombre están intentando rescatar su pasado, uno a través de sus memorias y el otro a través de la relación con su padre, y ambos intentan definir su legado a través de sus hijos.

Quinlan es un hombre cerca del final de su vida, pero más que a morir, a lo que más teme es olvidarse, dejar de ser la persona que era. Es claro que su vida no ha sido perfecta y que tiene más de un recuerdo doloroso, pero en sus propias palabras, “esa no es una memoria agradable, pero me pertenece a mi maldita sea”.

Se trata de un hombre que literalmente está perdiendo toda su vida y a quien se le ha dado una última oportunidad para luchar por ella.

Roy es una persona en el proceso de construir su futuro con su joven esposa y su hija, aún una niña pequeña. Él se encuentra divido entre sus responsabilidad hacia su nueva familia y el deseo de cuidar a su padre.

Su relación con él es complicada, como casi todas las relaciones padre/hijo reales, no es sólo ciega devoción, es amor real hacia un hombre complicado y con defectos, al que no entiende por completo. Su renuencia a dejarlo a pesar de no poder hacer nada por él es triste y bella a la vez.

REALISMO MÁGICO

Aunque la historia en sí consiste en una serie de batallas en contra de los malvados dioses espaciales, las relaciones entre los protagonistas y la manera en que explora cada lo que eleva la serie a un nivel por encima de tu historia de peleas con poderes estándar.

Me parece una excelente elección la idea de tomar un contexto fantástico, en este caso una saga sobre espadas mágicas y dioses cósmicos, para retratar un problema real como el efecto que la demencia tiene sobre una persona y quienes lo rodean. Esto ayuda a una narrativa más dinámica y digerible sin ignorar las terribles consecuencias que esta enfermedad.

El primer capítulo es particularmente efectivo en esto, donde se nos muestra a un hombre perdido en sí mismo, confundido y enojado ante una realidad que ya no comprende. Su propia familia se siente intimidada por este hombre al que ya no reconocen.

Esto hace que su cambio al tomar la espada no sólo sea muy notorio, también resulte en un verdadero momento emotivo para nosotros, al dejar en claro la tragedia de este hombre que ahora vemos sonriendo y jugando con su nieta, y vuelve a su lucha algo mucho más personal.

EL ARTE DEL OLVIDO

La parte artística corre a cargo de Geoff Shaw, quien hace un trabajo excepcional, con un estilo realista pero algo estilizado para dotar de dinamismo a sus personajes.

Su trazo funciona también para reflejar la mundanidad de la vida diaria y los elementos cósmicos que comienzan a aparecer.

Su narrativa es igualmente es clara y sus secuencias de acción competentes sin hacer nada particularmente exótico, pero creo que lo más destacable son los trucos de “cámara y edición” que utiliza, como no mostrar nunca el rostro completo de Quinlan durante sus momentos de demencia, acentuando lo salvaje y distante que es, o la manera en que mezcla viñetas que con recuerdos en medio de la narrativa para darle más peso a ciertos momentos específicos.

OBLIVIATE

God Country es una obra excelente, con arte de primera que utiliza épicas batallas entre dioses cósmicos para contar una historia emotiva acerca de padres e hijos, de la importancia de nuestros recuerdos y del legado que dejamos atrás, y cuyo final podría sacarles más de una lágrima.

Es claro por qué Marvel recientemente jalo a ambos creativos a sus filas y no puedo esperar a ver lo que producen.