Hard Boiled: Re-coloreando cómics clásicos ¿Acierto o afrenta?

Predicando Para El Coro

En estos días empieza a circular la edición de Panini Cómics México de Hard Boiled, historia creada por el aclamado equipo creativo de Frank Miller y Geof Darrow, y el lanzamiento parece haber generado cierta polémica entre algunos lectores.

Publicada originalmente entre 1990 y 1992, esta obra marcó el debut en el mercado norteamericano de Geof Darrow, artista admirado por su impresionante atención al detalle. Hace unos meses se editó en Estados Unidos una nueva versión en formato de lujo en pasta dura y con otra importante diferencia contra las versiones anteriores: el arte fue recoloreado por el talentoso y multipremiado Dave Stewart, quien colabora con Darrow desde hace años, tanto en Shaolin Cowboy, serie creada por el artista, como en portadas y proyectos especiales.

Hard Boiled, cómic realizado por Frank Miller y Geof Darrow, no se había publicado antes en México.

Panini anunció el año pasado que publicaría Hard Boiled, pero retrasó su aparición para poder ofrecer la nueva versión, y desde entonces comenzaron las quejas. Hay quienes piensan que no debiera meterse mano a los cómics clásicos y que es una afrenta a la integridad artística de una obra cambiar algo respecto a su versión original, y por tanto consideran que Panini debió publicar la versión con el color original, sin importar que la nueva versión no sólo haya sido aprobada por Darrow, sino que fue creada por sugerencia suya pues está feliz con el resultado de sus colaboraciones con Stewart.

Y no es la primera vez que cambiar los colores genera polémica. Tal vez el caso más famoso sea el de Batman: The Killing Joke, de Alan Moore y Brian Bollland. Cuando se publicó originalmente el trabajo de color era obra de John Higgins (Watchmen) y le ocasionó una fuerte molestia a Bolland. El artista británico había dado instrucciones precisas de las atmósferas y tonos que quería se usaran para colorear sus páginas, pero Higgins las ignoró por completo, optando por una paleta muy similar a la que había usado en Watchmen.

Al celebrarse el vigésimo aniversario de la aparición de la obra, y ante la posibilidad de una edición conmemorativa, Bolland solicitó que lo dejarán colorear la historia cómo la quería originalmente y recibió la aprobación de DC Comics. A la fecha existe división de opiniones entre los fans sobre cuál versión es la mejor, y este año habrá una nueva edición en formato Absolute que por primera vez presentará ambas versiones en el mismo volumen.

En su momento, el nuevo color en Batman: The Killing Joke, fue motivo de polémica y discusiones.

En el caso particular de Hard Boiled, me parece importante hacer un poco de historia acerca del coloreado. El responsable de colorear la edición original fue Claude Legris, y lo hizo con lo que entonces era considerada la técnica más avanzada en cómics. Pintaba el color directamente sobre fotocopias del arte original, del que se hacía también una copia en acetato. Éste se colocaba sobre el color pintado para obtener una versión del arte final, con las líneas negras sobre el color, y el resultado compuesto era usado para generar los negativos de impresión.

Aunque esta técnica (importada de la industria europea) ofrecía resultados superiores a los obtenidos con el estilo tradicional usado entonces en los cómics comerciales en Estados Unidos, tenía muchas limitaciones en comparación con el trabajo de color y separación digital usado hoy en día, y en el caso particular del trabajo de Darrow, no había forma de que hiciera justicia a la gran cantidad de detalles incluidos en su trazo. En 2015 el propio Stewart se encargó de crear una versión recoloreada de Big Guy and Rusty the Boy Robot, otra obra de la mancuerna Miller/Darrow, que en 1995 se había publicado con color de Legris, y aunque hubo polémica, en términos generales fue bien recibida.

Hace un par de años Dave Stewart recoloreó otra obra de Miller y Darrow.

El resultado gustó tanto a Darrow, que planteó a Dark Horse la posibilidad de hacer algo similar con Hard Boiled para celebrar el 25 aniversario de su conclusión, y el resultado fue la edición más reciente, que es la que Panini utilizó como base para publicar esta historia, hasta ahora inédita en nuestro país. Personalmente me gusta mucho más esta versión, porque permite apreciar de mejor manera el arte de Darrow en todo su esplendor al permitir que las líneas contrasten claramente con el color. Al final de estas líneas encontrarán una galería que muestra algunos ejemplos de cómo cambia la historia con el color de Stewart.

Entiendo la noción de preservar una obra de arte en su forma original, pero comprendo también que artistas y editoriales quieran hacer uso de las herramientas y recursos tecnológicos a su alcance para ofrecer productos más atractivos en un mercado altamente competitivo. Hay una generación de lectores que creció con cómics coloreados de forma digital a quienes pudiera resultarles poco atractivo un cómic con colores tan planos y “sin chiste” como los que se usaban décadas atrás. Además, si alguien tiene la versión original, puede ser que la posibilidad de volver a disfrutar una obra de una forma distinta pueda ser un aliciente para adquirirla una vez más.

A ustedes, ¿qué les parece? ¿Es correcto actualizar una obra clásica y optimizarla para una nueva audiencia, o debiera ser preservada en su forma original? Déjennos sus comentarios al respecto, nos interesa conocer su opinión.