Justice League vs Avengers

Normalmente no soy fan de los que discuten cuál es mejor, si Marvel o DC, porque es cansado ver a fans destrozarse y agredirse mientras defienden el honor de gigantescas corporaciones. Pero ambas editoriales están publicando un producto temáticamente muy similar que, creo, hacer una comparación es de hecho algo interesante.

Me refiero a La Liga de la Justicia de Scott Snyder y a Los Vengadores de Jason Aaron. Dos series con un enfoque y objetivo muy similar. Ambas parecen creadas con el expreso propósito de regresar a los equipos más importantes de ambas compañías a la gloria, aunque por razones un tanto diferentes.

RAZONES

Por el lado de Marvel, debido a la inmensa popularidad de la franquicia, el nombre de “Avengers” comenzó a utilizarse para cualquier título remotamente relacionado con el concepto, y a veces ni eso, como en el caso de Avengers Arena.

Y aunque esta situación produjo algunos cómics buenos, realmente diluyó la marca al grado de que co-existieron 4 equipos de Vengadores simultáneamente, al punto en el que si alguien te decía que quería leer Avengers no sabías qué título recomendarle.

Este nuevo volumen de Avengers busca regresar a lo clásico: un equipo formado por los héroes más poderosos de la Tierra lidiando con las amenazas más grandes del universo, sin ninguno de los otros títulos con temáticas específicas.

Mientras que en DC Comics no era tanto que la Liga de la Justicia tuviera una crisis de identidad, más bien el título llevaba varios años sin lograr destacar, sintiéndose más como una serie segundona, produciendo en su mayoría historias mediocres y olvidables, aún con nombres como Geoff Johns y Bryan Hitch.

Volviendo a lo básico. El alcohol.

EL EQUIPO

The Avengers tiene una alineación con una estructura clásica: La trinidad  vengadora – Iron Man, Thor y Capitán América -; unos miembros clásicos como She-Hulk (que ahora es sólo Hulk), Black Panther y Capitán Marvel; un par de nuevas adiciones más exóticas que son Ghost Rider y Doctor Strange (aunque éste sólo está en el primer arco, posteriormente es remplazado por Blade).

Este estilo de alineación es muy común y es usada por la mayoría de los escritores al tomar un título de súper equipo icónico: algunos de los miembros más reconocibles mezclados con personajes menos icónicos para dar juego.

El autor parece tener muy claras las dinámicas que desea crear y las establece rápidamente creando arcos para todos, dejando los arcos más complejos para los personajes exclusivos de este título como Ghost Rider y Hulk.

En el caso de Justice League, pues Scott Snyder se fue a la segura con la alineación clásica de LOS 7: La trinidad deceíta -Wonder Woman, Superman, Batman-; más Flash, Green Lantern, Aquaman y Martian Manhunter; con dos agregados, Hawkgirl y Cyborg.

La alineación me gusta, digo, es icónica por una razón, y sobre todo aprecio la elección de usar a John Stwart como Linterna Verde, y no sólo porque me recuerda a la serie animada.

Al parecer Snyder planea usar la misma estrategia que Jason Aaron, estableciendo arcos argumentales más intensos para los personajes que puede usar libremente como Martian Manhunter, Hawkgirl y Green Lantern, aunque lamento decir que el escritor se une a la larga lista de autores que no saben qué hacer con Cyborg dentro de la Liga de la Justicia.

Los más poderosos. Y Batman.

EL PRINCIPIO

Ambas series decidieron iniciar su primer arco con una historia gigantesca y ÉPICA.

Los Vengadores arranca con “The Final Host”, una historia que involucra a nuestros seres cósmicos en armadura favoritos, los Celestials. El arco inicia bastante bien, mostrándonos que las apuestas están muy altas con cadáveres de docenas de dioses cósmicos cayendo del cielo.

La presentación de los personajes es muy buena, siguiendo la tradición de que los Avengers se reúnen por azar del destino y no como parte de un plan.

Jason Aaron sabe manejar las personalidades de todos los miembros del equipo, y juega bien con la historia entre ellos, con todas sus fricciones y amistades.

Desafortunadamente conforme avanza la historia se vuelve menos interesante. La trama se siente saturada y a la vez vacía. Esto en gran parte tiene que ver con los antagonistas, los Dark Celestials, y lo poco interesantes que son. Básicamente son monstruos gigantes con diseños divertidos.

Ahora, el uso de un enemigo monstruoso y muy básico es algo común en las primeras historias de este tipo de títulos, permitiéndole al escritor enfocarse en los personajes y las dinámicas entre ellos sin verse en la necesidad de darle una motivación o personalidad al villano.

Aquí el problema es que Jason Aaron creó una mitología excesivamente compleja para estos monstruos que tiene que explicarnos, por lo que de pronto la historia se detiene por completo para arrojarnos un montón de exposición poco interesante.

La batalla final contra las criaturas es igualmente decepcionante, con nuestros héroes básicamente volviéndose gigantes y golpeándolos hasta ganar. Hay un par de momentos bastante geniales, y la caracterización es buena, pero en conjunto The final Host es una saga decepcionante y aburrida.

En el arte tenemos a Ed McGuinness, quien usualmente es una buena elección para este tipo de cómics pues tiene un trazo exagerado pero dinámico, sin embargo aquí se siente flojo, menos detallado que de costumbre. Claro que aún hay muchas páginas increíbles, pero la calidad no es constante. Igualmente su narrativa se siente un tanto floja, con más de un momento donde no estarás muy seguro de lo que está pasando.

Listos para patear traseros Celestials.

Por su parte, Justice League inicia con “The Totality”, una saga tan grande y épica donde ocurren tantas cosas que francamente se me dificulta describirles la trama, pero va más o menos así: La Totalidad, un fragmento de la energía de más allá de la Pared de la Fuente ha caído en la Tierra, y la Liga de la Justicia se propone a alcanzarla, pero al mismo tiempo una nueva Legion of Doom dirigida por Lex Luthor busca ganarles la carrera.

Al mismo tiempo los otros miembros de la Legión inician un ataque con Sinestro liberando al espectro invisible y en camino a consumir a la Tierra, y Gorilla Grodd usa la “Still force” para eliminar los poderes de Flash.

Mi experiencia con esta saga fue la opuesta al primer arco de los Vengadores. Los primeros números de la historia me parecieron confusos y aburridos, realmente me estaba costando trabajo avanzar. Parte del problema es la cantidad de conceptos y sucesos que el escritor nos arroja, Scott Snyder está intentando canalizar a su Grant Morrison interno.

Pero parte de lo que vuelve un gran escritor a Morrison es que su estilo parece fácil de imitar, sólo arroja un concepto alocado tras otro al lector y asegúrate de usar palabras grandes. Pero no es tan sencillo, el escocés sabe cuándo detenerse y en qué cosas enfocarse, Snyder trata todo con la misma gravedad por lo que un momento como la destrucción de la Luna o el desmoronamiento de la corteza terrestre ni siquiera es presentado visualmente, por lo que es muy probable que olvides que eso ocurrió.

Algo que también tiene Morrison es que la mayoría de sus conceptos son alocados y cósmicos, pero relativamente fáciles de entender, por lo que usualmente sólo con el nombre y un par de líneas de dialogo sabes de lo que se trata. Snyder en cambio crea una mitología extremadamente compleja para todo lo que está sucediendo, por lo que a la fecha aún no tengo idea de cómo diablos funciona el espectro invisible.

Pero una vez que cruzamos la mitad del arco, la historia se vuelve mucho más disfrutable, aún no entenderás muy bien lo que ocurre pero la pasarás bien. Una de las ventajas son los antagonistas, en vez de fuerzas cósmicas sin personalidad aquí tenemos algunos de los mejores villanos del universo DC, por lo que es mucho más satisfactorio cuando chocan con nuestros héroes. Además de que cada uno de los problemas es de naturaleza diferente, por lo que las soluciones no se reducen a una sola como con los Vengadores.

Pero quien sin duda es el MVP de la saga es Lex Luthor, y no sólo porque Snyder lo escribe genial con todo su ego e inteligencia. Es porque ésta es realmente su historia, es él quien pone en marcha muchos de los sucesos y a quien se le da más tiempo para explorar sus motivaciones, con un número completo dedicado a su calva persona Su sola presencia vuelve las escenas más interesantes.

En el lado artístico tenemos a Jorge Jimenez durante la mayoría del arco, y hace un trabajo espectacular. Este hombre merece ser uno de los grandes. Su trazo es dinámico y atractivo, perfecto para este tipo de historia, y me alegra que le den la oportunidad en un título de este calibre.

Tristemente para el primero y el último capítulo utilizan a Jim Cheung, quien normalmente diría que es un gran artista, pero que aquí hace un pobre trabajo. No en su trazo pero sí en su narrativa. Claro que es difícil diferenciar donde termina el guion e inicia el dibujo en estos casos, pero sus números son simplemente difíciles de seguir. Una severa decepción.

Dijeron que las ratas eran grandes en Metrópolis pero esto es una burla.

EL AFTER

Al momento de escribir este artículo he leído hasta el número 10 de ambos títulos, así que habrá qué esperar a ver cómo se pone el panorama para las series.

En The Avengers, el capítulo 10 me deja a mitad del arco “World Tour” con un pequeño interludio para contarnos la historia del Ghost Rider prehistórico.

Estos números sirven muy bien para sembrar las bases de lo que será esta serie, y debo admitir que hacen un muy buen trabajo, en especial después del mediocre primer arco. Parece que Jason Aaron tiene grandes cosas planeadas para este título y aquí nos da pistas de lo que veremos en los próximos años.

El tema principal parece ser una especie de carrera armamentista superhumana que de momento involucra a Rusia, Estados Unidos y a la Atlántida, quienes han decidido crear a sus propios súper equipos al desconfiar de los Vengadores.

Esta trama tiene mucho potencial, en especial me agrada la idea de que en el equipo tienen a Black Panther, líder de una nación, lo que causará inmediatamente incomodidad en la comunidad internacional. En especial por parte de Estados Unidos, quienes sienten que el Rey de Wakanda se ha conseguido un equipo de matones superhumanos para él solo.

Aparte de eso, tenemos guiños más pequeños a elementos que también serán de importancia como los agentes de Wakanda y una guerra civil entre los vampiros.

En el arte está David Márquez, quien es un señorón aunque su estilo es muy diferente al de McGuiness. Los cambios sí resultan un poco incomodos. Parece que Ed McGuiness y David Márquez se intercalarán cada arco, con dibujantes invitados para los números auto-conclusivos.

En general este segundo arco mejoró mucho con respecto al anterior y realmente me dejó emocionado por lo que vendrá, ya que nos muestra un gran abanico de posibilidades narrativas.

Para ese apetito feroz.

En Justice League, el número 10 es el prólogo a la saga/crossover “Drowned Earth”, de la que debo confesar no estoy muy seguro de cómo leer. Veo que hay especiales e involucra a Aquaman y a los Titanes.

El esquema es un tanto similar, usar estos números para darnos una idea de lo que viene. Aquí la trama parece ser que tratará de encontrar las energías que se relacionan con la Totalidad y evitar que la Legión del Mal las utilice para, pues, para el mal.

El problema es que todo ese asunto con las energías cósmicas está tan poco definido que me resulta un poco difícil emocionarme. Simplemente no puedo visualizar el conflicto que se avecina. Entiendo que el “universo mismo” está en juego, ¿pero qué significa eso?

En cuanto al equipo, parece que además de la alineación principal tendremos personajes participando en los diferentes arcos de acuerdo a las necesidades de la situación, esto le da variedad al título y da la sensación de que esta historia involucra a todo el Universo DC y que la Liga es una institución mucho más grande que sólo una decena de héroes.

En cuanto al arte, parece que tendremos a Jorge Jiménez como dibujante principal intercalándose con otros artistas en arcos cortos o interludios. En este apartado DC no está escatimando en talento, con ilustradores como Francis Manapul, Doug Mankhe y Mikel Janin participando en varios capítulos.

Ahogando las penas.

CONCLUSIÓN

En general en esta “batalla” creo que me inclino un poco más por los Vengadores, aún con su decepcionante arco inicial. Jason Aaron ha creado un equipo con una serie de dinámicas interesantes y bien definidas, y ha establecido subtramas y misterios que resultan sumamente interesantes, creando expectativa.

Por su parte, Scott Snyder creó un título que desborda imaginación y creatividad, y aunque muy divertido, al autor le falta encausar todos esos conceptos para producir una historia más satisfactoria. Tampoco siento que esté creando dinámicas interesantes entre la mayoría de los miembros de su equipo, aunque en general disfruto mucho las voces que les ha dado a estos personajes, dotándolos de una agradable humanidad.

Pero ésta es sólo mi opinión, realmente creo que ambos títulos son de muy alta calidad y dependerá más del tipo de historia que a ti te interese leer, así que dime ¿a ti qué te han parecido hasta ahora estas series?

Sí, bueno ¿por cuál vota?