Powers of X / House of X – Reseña

deROCHAndo opiniones

No es un secreto que en los últimos años, los X-Men han pasado por tiempos difíciles. Y no es por falta de algunas buenas series, como la excelente X-Men Red escrita por Tom Taylor, sin embargo, la línea mutante ha sido incapaz de superar dos grandes retos desde hace más de una década.

Primero, la obsesión editorial con las tramas sobre extinción, lo que llevó a que los títulos se sintieran estancados y repetitivos.

Segundo, una severa falta de estabilidad causada ante constantes cambios de status quo, lo que evitó que los escritores pudieran desarrollar correctamente sus tramas sin interrupciones.

Habrá que esperar para saber si la editorial piensa arreglar este último problema, pero en cuanto al primero, Jonathan Hickman tomó las riendas de la línea mutante y, en apenas tres meses, nos llevó por territorio no explorado. Y de eso hablaré en esta ocasión.

A mí, mis X-Men… no se les olviden las tortillas.

MUTANTIS MUTANDIS

Para aquellos que no están familiarizados con el tema, en julio de 2019 el escritor Jonathan Hickman (Fantastic Four) quedó a cargo de relanzar a los X-Men, y como prólogo tuvimos dos miniseries, House of X y Powers of X, de seis números cada una, que fueron publicadas de manera intercalada.

House of X sigue el surgimiento de la nación mutante Krakoa, donde Xavier y Magneto han reunido a todos los mutantes, y me refiero A TODOS, bajo una misma bandera.

Powers of X nos cuenta historias ubicadas en los inicios de la historia de los X-Men, así como en el presente, en 100 y 1000 años en el futuro.

Dividir la historia en dos miniseries me parece absurdo porque realmente no puedes leer una sin la otra. Sí, House of X se centra más en el presente y Powers of X en otras épocas, pero ambas, además de entrelazarse, continúan directamente de un número al siguiente, por lo que si intentas leer sólo una miniserie, te faltarán capítulos.

Dicho esto, Powers of X se siente menos interesante, en parte porque los futuros post-apocalípticos son tan comunes en los cómics de superhéroes (y aún más en los X-Men) que, al menos de inicio, no puede evitar sentirse poco original. Tampoco ayuda que estos capítulos sirven principalmente para dar información y contexto más que para presentarnos momentos impactantes. Pero lo interesante es como las dos tramas interactúan entre sí.

En los primeros capítulos se establece que toda la dinámica involucra, de cierta manera, la existencia de varias líneas temporales y viajes en el tiempo, por lo que lo que los eventos en el futuro afectan de forma interesante e inesperada los sucesos en el presente.

El escritor estructura su historia de forma que cada capítulo va colocando nuevas piezas en el rompecabezas, y aún cuando algunos números pueden parecer flojos, más adelante, cuando vez la imagen completa, es muy satisfactorio. También se asegura de dosificar la información, dándote siempre suficiente para mantenerte intrigado, pero no demasiada para disipar el misterio.

Cuando el turno matutino ve a los del vespertino.

MUTANTES Y ORGULLOSOS

En mi reseña de House of X #1 mencioné lo siguiente: “Si han leído anteriormente el trabajo de Hickman para Marvel, tal vez habrán notado que no está muy interesado en los superhéroes en el sentido clásico, y más bien le gustan las posibilidades que ofrece un universo como el de Marvel para contar historias de ciencia ficción”.

Pues eso continúa aquí, ya que el escritor, más que un equipo o una organización, aborda a los X-Men como una sociedad y responde preguntas como: ¿Cuáles serían sus leyes?, ¿Cuál sería su forma de gobierno?, ¿Cómo podrían interactuar y protegerse del resto del mundo? Sin embargo, esto me lleva a mi principal problema con esta historia, lo impersonal que resulta.

Hickman sabe que está trabajando con personajes icónicos y que sólo necesita un par de líneas de diálogo y una buena escena de acción para recordarnos quiénes son, y entiendo que estos 12 números son acerca del gran panorama, de esta nueva sociedad que está surgiendo y los cambios a escala global que está generando, pero habría sido bueno ver las reacciones de algunos personajes. Saber si todos los X-Men están de acuerdo con convertirse en Corea del Norte.

Un pequeño paréntesis, esta serie ofrece el que es, probablemente, el momento más épico y “bad-ass” de Cyclops desde Astonishing X-Men. Si alguna vez has tenido dudas sobre por qué es el líder de los Hombres-X, ésta historia las disipará.

Trios que dan frío.

PLANETA X

El apartado artístico en House of X corre a cargo del español Pepe Larraz, mientras que Powers of X es responsabilidad del brasileño Rubens Bernardino da Silva (R.B. Silva para los cuates), mientras que el mexicano Marte Gracia se encargó del color en ambas series (trabajo que lo llevó al hospital).

Ambos dibujantes tienen estilos similares. Sus figuras son de proporciones realistas, pero saben cómo darles un aspecto icónico a todos sus personajes. Pero lo que más me agrada es la manera en que sus imágenes se sienten siempre dinámicas, ya sea a través de cosas como la ropa o elementos del ambiente. Se siente que sus personajes habitan un mundo en movimiento.

El coloreado es parte excelente y ayuda a mantener la uniformidad visual entre las series. Marte utiliza tonos brillantes con un marcado contraste, dándole a todo un aspecto más vivo y vibrante. Desde la paradisiaca Krakoa a la claustrofóbica estación espacial. Sabe darle el tono perfecto a cada lugar.

¡Baila como Moira la cubana!

AGENDA DE X-TINCIÓN

Quizá este prólogo de 12 números representa el más grande cambio en el status quo de la franquicia mutante en toda la vida. No es solo una bocanada de aire fresco, sino una completa revolución. Una historia que hace que los New X-Men de Grant Morrison se sientan seguros y conservadores.

Hickman es un autor ambicioso y decidió entrar a los X-Men por la puerta grande, con una historia compleja, llena de conceptos interesantes e innovadores. Presenta un mundo que se siente novedoso y de misterios que se van revelando a un ritmo perfecto, con giros de tuerca que te dejarán con la boca abierta.

Este es sólo el comienzo, y pienso estar aquí para ver lo que sigue.

Sabes que eres la consentida del profesor cuando te deja usar cosplay en el salón.