Punisher Max de Garth Ennis

Derrochando opiniones

The Punisher es un personaje con una historia curiosa, creado originalmente como un enemigo del Hombre Araña, su popularidad explotó durante los oscuros y extremos años 80 y 90, hasta llegó a protagonizar tres series regulares al mismo tiempo.

Eventualmente su popularidad fue menguando, después de todo al final era sólo uno más en una industria saturada de anti-héroes extremos y violentos. La editorial intentó darle un par de giros al concepto, pero una vez que la frase “matón al servicio del Cielo” apareció en un cómic decidieron que era mejor darle un descanso.

EL PERSONAJE

Con Welcome back, Frank (Marvel Knights), Garth Ennis regresó al personaje a un estado de gracia. Lo escribió durante varios años, pero específicamente quiero hablar de su etapa más conocida y aclamada. Los 60 números de Punisher Max publicados entre 2004 y 2009.

El autor irlandés tomó al personaje y lo dístilo a su más pura esencia, un loco con entrenamiento militar que mata criminales. No es un héroe, no es un anti héroe, es un asesino en serie que sólo mata personas que él considera se lo merecen.

Esta es la parte más interesante del trabajo de Ennis con el personaje, la manera en que entiende a Frank Castle: No es un hombre en busca de venganza, a estas alturas cualquier persona remotamente ligada a la muerte de su familia seguramente está 3 metros bajo tierra, es una fuerza de la naturaleza, una plaga bíblica (Viejo Testamento, obviamente), un ser con una sed de sangre insaciable con quien no se puede razonar y quien no se detendrá en su búsqueda de castigar a los culpables.

El autor liga fundamentalmente al personaje con la guerra de Vietnam, imaginándolo como el trauma colectivo de una nación hecho hombre. Mark Millar en Civil War definió a Frank Castle comparándolo con Steve Rogers, “mismo hombre, diferente guerra”. La idea es que un hombre que decidió ir una y otra vez a pelear a Europa contra el Eje volvería a casa hecho un héroe, este mismo hombre en Vietnam volvería siendo un demente homicida.

Pero con Frank llega un poco más lejos. Se trata de un hombre que fue a ese infierno y encontró su lugar, un hombre que se enamoró de la guerra. Pero Ennis se pregunta qué clase de hombre haría esto, qué clase de persona se sentiría tan en paz en medio de la masacre que si esta no lo volvía a encontrar, él iría a buscarla eventualmente.

Básicamente el autor nos dice, que la muerte de la familia de Frank no fue un detonante, fue una excusa.

Grath Ennis entiende que es lo que hace diferente a Punisher y con esto logró crear un retrato complejo e interesante del personaje y eso es algo digno de aplausos, sólo que no creo que haya contado historias particularmente interesantes con él.

LAS HISTORIAS

Con la manera en que el autor estableció a Frank Castle quedó bastante limitado. No puede hacerlo dudar, darle un arco de redención o hacerlo cambiar. Esta versión del Castigador sólo puede matar y matar. La solución que usa Ennis es crear personajes secundarios que se vean afectados por la imparable carnicería.

Esta es una buena solución en papel, pero el esquema que sigue la serie con arcos semi-independientes de seis capítulos significa que estos personajes cambian en su mayoría cada seis números, y aún los que permanecen vivos no son particularmente interesante.

Ennis no se esfuerza mucho en crear personajes complejos e incluso los semi recurrentes son básicamente caricaturas. Por ejemplo, uno de los más importantes en esta etapa es Kathryn O’Brien, una agente de la CIA que encuentra a Frank Castle increíblemente candente y quiere tener sexo con él, y esa es básicamente su personalidad.

Los villanos, con algunas excepciones, reciben más o menos el mismo trato. Todos son básicamente versiones extremas de villanos de caricatura dominguera. Son unos malvados y degenerados sin mucha motivación real para hacer lo que hacen.

LOS TROPIEZOS DEL AUTOR

Como suele ser con casi todos los trabajos de Garth Ennis, su mayor problema con esta serie es su fascinación por crear momentos IMPACTANTES a través de la violencia extrema y su excesiva duración.

Punisher MAX se presenta como una versión realista y cruda de Punisher, pero realmente no lo es. Se trata solamente de una versión muuuy violenta. Los personajes son tan irreales y la violencia tan extrema que a veces no puedes tomarla en serio.

A su vez, la serie se rehúsa a irse por completo al lado absurdista. Mientras que historias como Welcome back, Frank ubican al personaje en un mundo casi de caricatura, un universo de comedia negra donde este tipo de actitud tiene cierto sentido; mientras que en MAX insiste en ubicarlo en el mundo “REAL”, pero en su mayoría se niega a explorar ese realismo.

No me mal interpreten, hay arcos verdaderamente buenos como Valley Forge, Valley ForgeIn the beginningLong, cold, dark, o mi favorito The Slavers, el cual merece mención aparte como uno de los mejores trabajos que Ennis ha hecho en su carrera en el que se deshace de todos los aspectos extravagantes para contarnos una historia de verdad cruda y realista al nivel de meterte bajo la regadera mientras piensas en cosas bonitas para olvidar lo que acabas de leer.

Pero son pocas las ocasiones en que esta serie decide ir tan lejos, donde en serio decida comprometerse y explorar las consecuencias de la violencia que estamos presenciando, el resto de las historias tienen la profundidad de cualquier película de acción estándar de los ’80. Y realmente no tendría que haber nada de malo con eso, excepto que la serie dura 60 números, 10 arcos.

Soy tan fan como cualquiera de los balazos y el impartir cruel justicia a los culpables (en la ficción), pero la serie dura demasiado sin ningún tipo de arco principal, desarrollo de personajes o profundidad temática, llega un punto donde se vuelve aburrido.

TIRO DE GRACIA

Punisher Max está bien escrita y dibujada, y como casi todos los trabajos de Garth Ennis existen varios momentos donde roza con la genialidad. Pero en su mayoría es demasiado seria y oscura para ser el fiestón vulgar que fuera Welcome back, Frank, y a la vez es demasiado ridícula, vacía y con personajes simplones como para ser algo más.

Y con 60 números, más miniseries y especiales, la serie te da tiempo más que suficiente para notar sus errores.