Reseña de Star Wars: The High Republic #1

En una galaxia muy, muy lejana, existió el Periodo de la Luz, ese que tuvo su punto máximo durante la Alta República, cuya historia reciente (solo 200 años antes de los eventos ocurridos en el Episodio I), empezaremos a conocer con los lanzamientos editoriales que Lucasfilm Publishing publicó la semana pasada.

La nueva línea temporal.

El primero en ocuparnos será el cómic editado por Marvel con nombre hominino a toda la saga: Star Wars: The High Republic o Star Wars: La Alta República.

La presenta reseña contiene leves spoilers, mencionando elementos que ya se vieron en los tráilers, pero procurando mantener el eje de la historia sin mención para no arruinarte la experiencia.

Que tu primer diálogo valga la pena, Dot

“¿Eres una Jedi?” esa es la primer frase presentada en esta nueva era para los cómics de Star Wars y no es propiamente pronunciada, pues forma parte de los pensamientos de Keeve Trennis, padawan del maestro trandoshano Sskeer, mientras realiza su entrenamiento en el planeta Shuraden, al borde de la Galaxia. Trannis se encuentra en la última parte de su entrenamiento antes de presentar la prueba final para recibir el rango de Jedi y se encuentra con un ximpi llamado Kanrii que le pide ayuda pues algo amenaza a su ciudad, se trata de unos insectos gigantes llamados ridadi que perdieron el curso. Por supuesto, como buena padawan impulsiva decide botar la prueba y ayudar a su nuevo amigo dejando atrás a su maestro y sin ningún plan.

En todas las familias hay una sabionda
Mientras tanto…

En otro lado de los límites de la Galaxia se está planeando una gran celebración pues además de llevar a cabo la ceremonia de ascenso de los padawan, se hará la presentación del Faro Starlight, hagan de cuenta que una Atalaya de la Liga de la Justicia, pero más chida, pues se encuentra situada en una región sin estrellas y proporcionará guía a aquéllos que se encuentren asentados en el borde exterior. En esta parte es donde aparecen por primera vez la mayoría de los nuevos maestros de esta saga, entre los que están la humana Avar Kriss, el kesuriana Estala Maru, el gran maestro Veter de la especie tarnab y un viejo conocido de todos: El gran maestro Yoda, mucho más joven e irreverente.

Cuando los Jedis vivían en opulencia, también podían construir juguetitos en el cielo.
La opinión

Hay muchos puntos interesantes qué destacar de este primer número, el primero, por supuesto, es la presentación de estos nuevos personajes de los que vamos a estar oyendo hablar mucho en los próximos años. El cómic se centra principalmente en los que aparecen en portada: Trannis, Kriss y Sskeer, así como en la importancia del Faro Starlight.

La primera impresión que me causó Keeve Trannis se parece mucho a esa que me provocó Ahsoka Tano en su presentación, pues Trannis, al igual que Ahsoka, actúa como sabelotodo y como si fuera la mera mera, por lo que cae mal. Todos sabemos lo que pasó con Ahsoka y puede ser que esta nueva padawan corra la misma buena fortuna, pero algo que puede jugar en su contra, es justo que tiene una referencia inmediata muy difícil de igualar.

Sskeer por su parte, es un personaje interesante, pues lo primero que nos queda claro es que sus métodos de enseñanza no son tradicionales, que trae arrastrando una culpa y que incluso para el resto de maestros Jedi es un misterio. Ya el escritor del título, Cavan Scott, quien también está encargado de escribir varias de las novelas de esta nueva etapa, indicó que este será uno de los personajes que más juego le darán a la historia y de los más divertidos de crear, así que habrá que ponerle atención.

No es que el maestro Sskeer esté enojado, es que se acaba de pegar en el dedo chiquito del pie.

Por su parte, Avar Kriss parece la auténtica representación de un caballero (o bueno, dama) de la luz, un personaje que inspira confianza, en el que se apoyan el resto de maestros Jedi y que en este número recibe un cargo importante.

Y ¿Qué hay de nuevo, viejo?

Una de las quejas que siempre he tenido de Star Wars, es lo absolutista que a veces se presenta, por eso, mis personajes favoritos son los que forman parte de la resistencia, los rebeldes. Mi punto es: Te plantean que todo es blanco o negro, luz u oscuridad y si quieres seguir el camino de la luz, el camino Jedi, debes despojarte de tus emociones individuales. Los Jedi hasta ahora se habían mostrado como los practicantes “elegidos” (porque tampoco es que cualquiera que quiera puede ser uno) de una religión galáctica, capaces de manejar la fuerza y la gran mayoría siempre presenta un dejo de condescendencia y superioridad moral para con aquél que no forme parte de su selecto club. Te han dicho: Los Jedis son los buenos, son los poderosos, pero no te demuestran por qué y es así que personajes como Ahsoka o incluso Anakin, empiezan a ver fallas en sus preceptos, lo que los lleva a dejar la orden. Es aquí donde The High Republic tiene su punto más fuerte: En una época en donde los Jedi están en todos lados, se presenta la oportunidad de hablar más a cerca de su ideología, de los maestros que sentaron las bases de la orden que posteriormente conocimos en las precuelas y entender lo que realmente significa “manejar la fuerza”.

De hecho, ya desde este número se puede entender mejor cómo es que funciona ese poder místico propio de los caballeros de la luz, tanto en un comentario que Kriss le hace a Maru cuando le pregunta por el paradero de Sskeer, como en la forma que Trannis logra identificar a los atacantes de Shuraden y sus motivaciones.

Otra curiosidad es que el maestro Estala Maru y Avar Kriss sostienen una conversación de amigos, muy distinta al tipo de conversaciones formales que habíamos visto entre maestros Jedi y el propio Yoda se muestra algo sarcástico así que sin duda será interesante conocer a estos nuevos maestros y ver si por fin la orden Jedi logra convencer de por qué es el camino a seguir y por qué es importante el desapego emocional.

La maestra Kriss pensando en cómo hacer que al maestro Maru le salga el muñeco.

El cómic cierra con un par de paneles que te dejan intrigado queriendo saber más, así que logra engancharte. Hay algunos elementos que no se explican y que aparentemente ocurrieron en un pasado inmediato, que muy probablemente se podrían explorar en las novelas editadas para esta fase, pero que seguramente se irán abordando a lo largo de la serie.

Así que yo recomiendo este título para todo fan de Star Wars o para aquéllos que quieren entrar a este universo. Presenta buenos personajes, un conflicto a desarrollar que se irá desglosando y la posibilidad de un villano, aunque propiamente hasta aquí no se ha hablado de ninguno, solo ocurrieron contratiempos circunstanciales. Habrá que ver si logran crear un villano lo suficientemente sólido e interesante como para que le de sentido a esta etapa de la historia warsie. Por lo pronto, el arte de Ario Anindito vale mucho la pena.

Gran responsabilidad tenemos, si hacer que confíen en nosotros queremos.

Pero como siempre, tú tienes la última palabra, así que si ya lo leíste, piensas hacerlo… o no, déjanos tus comentarios.


Ficha Covacha

Escritor: Cavan Scott.

Artista: Ario Anindito.

Colorista: Annalisa Leoni.

Tintas: Mark Morales.

Letras: Vc’s Ariana Maher.

Portada: Phil Noto.