¿Son los X-Men una copia de la Doom Patrol?

Leyendas de la Comicteca

Lo mejor es evitar caer en especulaciones y malentendidos, así que dejemos esto claro de una buena vez: Los X-Men no son una copia de la Doom Patrol.

Desde hace varios años es común leer opiniones de “expertos” que afirman que los X-Men fueron creados como una copia de la Doom Patrol, y la “prueba” que ofrecen es que el equipo de DC creado por Arnold Drake, Bob Haney y Bruno Premiani hizo su debut, en las páginas de My Greatest Adventure #80 unas diez semanas antes de que los mutantes adolescentes de Stan Lee y Jack Kirby tuvieran si primera aparición en el número debut de su propia serie.

Pero la realidad es otra. Marvel era una editorial joven y en ascenso, caracterizada por su distintiva forma de contar historias, con marcados elementos de drama y una continuidad que se construía y crecía con cada número, además de un estilo de dibujo que añadía un excitante dinamismo a sus historias, sobre todo si Kirby estaba involucrado. ¿Por qué habrían de copiar una idea nueva DC, y más tratándose de un equipo que ni siquiera tenía su propio título?

Los tiempos son demasiado apretados para que la idea tenga sentido. Para mediados de 1963, Kirby era el dibujante regular de Fantastic Four y Sgt. Fury, además de realizar al menos media docena de portadas adicionales cada mes, y realizar la ocasional historia corta para los títulos de antología de Marvel. Si el título se hubiera creado al vapor, muy difícilmente hubiese tenido a Kirby como artista regular, pues eso hubiera representado hacer muchos ajustes a su calendario de trabajo.

Hay quienes dicen que el tiempo no es problema pues podían haber contratado a un estudio de maquilado, empresas dedicadas a realizar todo el trabajo de un cómic por encargo de editoriales, las cuales tenían la ventaja de contar con varios artistas que se repartían el trabajo para completarlo en menor tiempo, pero parecen ignorar que tanto Marvel como DC preferían no lidiar con esas maquiladoras para tener un mayor control del producto final. De hecho, esa fue la razón por la que DC contrató al equipo de asistentes de Bob Kane, eliminando a éste como intermediario en el proceso creativo.

En contra, DC quería replicar el éxito de los Fantastic Four, equipo aparecido casi un año y medio antes y cuya popularidad y ventas seguían en ascenso. Necesidad y oportunidad se encontraron gracias a una propuesta presentada por el excelente guionista Arnold Drake, quien tenía la intención de crear un título acorde a la tradición de DC, pero que incorporase la sensibilidad narrativa de los cómics de Marvel. La editorial quería una mezcla de supergéroes y aventura y aceptó la idea, pensando que era la oportunidad ideal para tener sus propios FF. Esa propuesta se convirtió en The Legion of the Strange, posteriormente rebautizados como Doom Patrol.

El nombre no parece tener sentido. La Patrulla de la Perdición implica, o que se trata de un grupo condenado, o que sus aventuras giran alrededor de una catástrofe en ciernes, y ninguno de los dos es el caso. La verdad parece obvia: uno de los personajes más populares en el cómic de los FF era el Dr. Doom, así que si podían generar emoción alrededor de ese nombre, DC lo iba a intentar.

En colaboración con Bob Haney y el artista Bruno Premiani, Drake creó a un cuarteto de aventureros y les dio una dinámica en la que había riñas entre sus miembros y problemas personales, características comunes en los títulos de Marvel. Pero el aspecto que compartían estos inusuales héroes, el tema central en sus poderes era el horror corporal. Los Fantastic Four son bañados por radiación cósmica, y sus cuerpos se ven alterados. Eso es lo que se conoce como “horror corporal”.

Ben quedó permanentemente desfigurado, aunque el resto del equipo obtuvo poderes que aprendió a controlar, lo que minimizó ese aspecto de su origen. Sin embargo, todo apunta a que la idea original era que Sue sería invisible todo el tiempo y que Johnny no tendría control total de sus poderes y sólo podría permanecer en llamas por un periodo limitado a la vez. Además, estirar su cuerpo representaría una acción dolorosa para Reed, lo que lo hacía limitar el uso de sus habilidades a situaciones drásticas. Todo eso hubiera hecho de la serie algo muy distinto y quizás más cercano a lo que fue la Doom Patrol original, pero Lee y Kirby optaron por otra dirección.

La Doom Patrol estaba formada por cuatro héroes: un brillante líder científico, un hombre fuerte de apariencia inhumana y de color anaranjado, un joven que vuela rodeado de energía, y una chica que puede alterar el tamaño de su cuerpo, a diferencia de los Fantastic Four, donde es el científico quien tiene la habilidad de alterar la forma de su cuerpo. Otra curiosa inversión de papeles entre los héroes de ambos equipos es que uno de ellos permanece oculto la mayor parte del tiempo. Sue Storm en el caso de los FF, invisible constantemente, y Niles Calder, el científico y líder de la DP, que suele operar desde las sombras.

Y ni hablar de los trajes. Al principio la Doom Patrol usaba trajes tipo overol, sencillos, similares a los de los FF, o más aún a los de los Challengers of the Unknown, equipo de DC creado por Kirby que fue una fuerte influencia en la creación de los FF. Más tarde cambiaron a uniformes más distintivos y heroicos (el diseño rojo y blanco), pero para entonces los X-Men ya tenían meses usando los suyos.

En todo caso, el mayor acierto de Drake y Haney fue copiar algunos elementos como punto de partida, pero hacer algo distinto con ellos. Mientras que Lee y Kirby hicieron énfasis en el aspecto de familia y en llevar a los FF en aventuras alrededor de temas científicos, la Doom Patrol se enfocó en el tema del horror corporal, que eventualmente llevó a que se hiciera hincapié en el aspecto de fenómenos marginados por la sociedad, que a la larga fue una de las causas para las comparaciones con los X-Men.

También hay detalles curiosos que al final deben ser descartados como meras coincidencias. Por ejemplo, los equipos rivales de ambos grupos de héroes: La Hermandad del Mal (Brotherhood of Evil) en el caso de la Doom Patrol, y La Hermandad de Mutantes Malvados (Brotherhood of Evil Mutants). La similitud en los nombres es demasiada, y para complicar las cosas, ambos grupos debutaron el mismo mes.

Caso similar al del eslogan publicitario que acompañaba a estos cómics. En la portada de X-Men #1 se puede leer “The Strangest Superheroes of All” (Los superhéroes más extraños de todos), mientras que “The World’s Strangest Heroes!” (Los héroes más extraños del mundo) apareció hasta la portada de Doom Patrol #86, seis meses después del debut del equipo. En las aventuras publicadas antes del cambio de nombre de la revista, de My Greatest Adventure #80 al 85, hubo otras variaciones de esa frase que aparecieron en las páginas interiores de la revista.

Cabe apuntar que las primeras comparaciones entre los X-Men y la Doom Patrol, por obvias que puedan parecer, no vienen de la época en que ambas series aparecieron. En fanzines y páginas de cartas de los 60 y 70 se llega a mencionar la influencia del “estilo Marvel” en la DP, pero nada más. Fue hasta los años 80 que alguien empezó a destacar las similitudes entre ambos equipos. La instancia más popular debe ser un texto publicado en la revista de fans Amazing Heroes. Con los años las comparaciones se hicieron cada vez más comunes.

El propio Drake comentó en una entrevista de 2005 que con el paso de los años, se sentía cada vez más convencido de que alguien en DC había escuchado alguna de sus charlas con Murray Boltinoff, el editor de My Greatest Adventure, y le había informado a Lee y compañía de los planes para la Doom Patrol. Este argumento pierde fuerza si consideramos que para 1968 Drake trabajaba en Marvel como escritor de… X-Men. Y bajo la supervisión del editor de la serie y editor en jefe de la compañía, Stan Lee. ¿No tendría más sentido que hubiera buscado aclarar las cosas en ese entonces, cuando el tema era notablemente más fresco?

Y no olvidemos que ninguna editorial de cómics tiene un historial más grande de demandas por plagio o incumplimiento de copyright que DC, que desde la aparición de Superman contaba con un equipo legal encargado de cuidar que nadie usara sus conceptos en nuevos títulos o personajes. Lo más lógico sería pensar que, de haber tenido los elementos suficientes para hacerlo, habrían procedido legalmente.

Como sea, es importante destacar algunos detalles de la industria del cómic en los albores de la Edad de Plata. El personal creativo y editorial solía saltar de Marvel a DC con bastante facilidad y frecuencia, y no era nada extraño que ideas pensadas para una fuesen recicladas y publicadas en la otra, o que en algunos proyectos se notara una marcada influencia de títulos de la competencia. Eso sin contar que el género de superhéroes es sumamente derivativo, y muchas “novedades” eran, fueron y siguen siendo) variaciones de conceptos ya existentes.

Así que, ¿copia? ¿plagio? No. Más bien una extraña mezcla de elementos y sincronía de tiempos. Porque no importa que tanto nos guste especular sobre teorías de conspiración, en ocasiones es necesario admitir que, sobre todo en un mundo tan delimitado como el de los cómics, existen las coincidencias.