¡Ya basta, Alan Moore!

Derrochando Opiniones

Hoy cumple 64 años, y por su salud creo que deberíamos dejar de escuchar a Alan Moore.

Antes de se me lancen a la yugular: Sí, Alan Moore es uno de los mejores escritores de cómics de la historia con un currículo muy impresionante con muchas y grandes obras publicadas . Este artículo no es una crítica o análisis a su obra, sino a él como persona y a nosotros como fans.

TODOS SOMOS CRÍTICOS

Durante años Alan Moore ha sido muy crítico de la actual industria del cómic, haciendo comentarios constantemente de que se encuentra en bancarrota creativa, alegando que no existen creadores de calidad y que los nuevos autores sólo usan las ideas de Moore para producir nuevas historias en vez de crear conceptos nuevos.

Normalmente no tomaría en cuenta el berrinche de un anciano ebrio, incluso si se trata de un anciano ebrio que admiro como creativo. Pero hay un problema con la reacción de la gente y cómo seguimos escuchándolo, repitiendo lo que dice, y validando sus comentarios. Creo que es hora de tirar el ídolo y verlo con ojos más honestos. Veamos un par de sus declaraciones más recurrentes.

Aquí, esperando cualquier pretexto para hacerla de emoción

 

1 | ACTUALMENTE NO HAY GENTE CREATIVA EN LA INDUSTRIA

Uno de mis grandes problemas con los comentarios de Alan Moore es lo increíblemente hipócritas que son cuando uno ve su carrera. Una de sus principales críticas es cómo utilizan conceptos ideados por él para construir nuevas historias.

Esto me resulta absurdo considerando que gran parte de su trabajo ha consistido en deconstruir o re-interpretar conceptos ya existentes (Swamp Thing, Miracleman, Watchmen) o fan-fiction de alta calidad (League of Extraordinary Gentlemen, Top 10, Supreme).

Y no hay nada malo en eso, es natural que los creadores se paren sobre los hombros de lo que vino antes. Un medio evoluciona (entre otras formas) tomando las historias de antes y creando mejores versiones de ellas. Alien y Star Wars son versiones bien hechas de las clásicas películas de monstruos y los seriales de Flash Gordon respectivamente.

Entonces ¿por qué apoyamos esta crítica a los autores actuales? Conceptualmente hablando ¿realmente es muy diferente lo que hizo Moore en Miracleman a lo que hizo Nick Spencer en Captain America a prácticamente la mitad del trabajo del barbudo? ¿O realmente se distancia mucho la manera en que Geoff Johns amplió la mitología de Linterna Verde de lo que hizo el británico en Swamp Thing?

Hasta donde sé, Len Wein nunca emitió alguna opinión negativa sobre ese escuincle británico que no tenía ideas nuevas y en su lugar se apoyó en su creación, Swamp Thing, para tener éxito.

La gente no duda en repetir lo que dice este señor cada vez que quieren atacar al estado actual de la industria. Y eso está mal, porque sólo te escondes detrás de las barbas de alguien respetado en el medio para repetir esa falacia de “todo tiempo pasado fue mejor”, y considerando que en los últimos 15 años hemos visto el surgimiento de gente como Brian K Vaughan, Jason Aaron y Tom King, todos ellos creadores que pondría a la altura del Sr. Moore, me parece una actitud especialmente absurda.

2 | LAS DESHONESTAS PRÁCTICAS DE LAS EDITORIALES

Ok, quizá con esta declaración no se equivoca. En esta industria ocurren muchas cosas desagradables y los creativos suelen ser maltratados por las grandes editoriales. Eso es muy cierto. Mi problema no es con el comentario sino en cómo lo aborda y crea una imagen de lo que es un artista.

Básicamente Alan Moore se ha reusado a recibir regalías por cualquier adaptación y, en algunos casos, re impresión de su trabajo porque considera que se violan la integridad creativa de sus obras y por no tener control creativo sobre estas.

Es una queja razonable, como creador quiere tener voz y voto acerca de cómo su trabajo se refleja en la gran pantalla o cualquier otro medio. Y su reacción es hasta cierto punto loable, ciertamente encaja con el ideal romántico que tenemos de lo que debe ser un artista, escupiendo en la cara de los ejecutivos que llegan ofreciéndole millones por su trabajo.

Próximamente por DC Entertainment

El asunto es que eso es fácil de hacer cuando eres uno de los autores más buscados de tu campo, es fácil rechazar el dinero cuando sabes que si un día decides escribir pornografía podrás venderla en ediciones de lujo de pasta dura (cosa que ya hizo). Pero no todos cuentan con esa ventaja, muchos otros creativos igualmente talentosos no han tenido el éxito que él y deben arreglárselas tratando de vender su trabajo.

Sé que puede causar un gran impacto en muchas personas darse cuenta que los artistas no viven sólo de creatividad y las energías del universo, siento decírselos así, pero los artistas son personas que igual que uno deben de comer, vestir y tal vez mantener a una familia. Claro que existen algunos que logran encajar en esa versión idealizada de lo que imaginamos es un artista, pero la gran mayoría seguro esperan poder vivir de su arte.

Y tratar de vivir de los cómics suele ser especialmente difícil, pero lo intentan y se esfuerzan, y seguramente leen mejor sus contratos antes de firmarlos. Mientras que Alan Moore regresó a su casa a hacer berrinches cuando un contrato que él accedió a firmar no resultó como esperaba, gente como Robert Kirkman, Ed Brubaker y Mark Millar logran avances en la manera en que se trata al artista con base en su esfuerzo y trabajo, y antes que ellos Frank Miller, Rob Liefeld y Jim Lee cambiaron por completo el paradigma de trabajo a mediados de los 90.

Moore no es el único que decidió abandonar el cómic mainstream por este tipo de temas. Christopher Priest también abandonó el barco, y eso es respetable, pero no lo ves dando entrevistas, hablando mal de los nuevos creadores, y tampoco no tenían el peso dentro del medio para hacer algo al respecto.

Pero ¿ALAN MOORE? Él podría hacer mucho más que eso, se trata de alguien con el renombre suficiente como para realmente provocar cambios en esta industria. Se trata de alguien a quien una vez DC le creó su propia línea editorial para que publicara su trabajo.

Cuando ganas en el juego puedes cambiar las reglas, y hay pocos que han ganado como él. Pero en vez de intentar hacer algo y usar la tracción que tiene como uno de los creadores más importantes del medio para causar un impacto positivo, decide retirarse. Y si esa es su decisión está bien, pero no es elegante hablar mierda de los que se quedaron.

 

Aquí Alan Moore fumándose un cigarrillo de “Me-vale-tu-opinión”

Cerrando el tema, Alan Moore es un gran escritor pero no nos engañemos, tiene poco respeto por sus compañeros creadores y por los lectores, y en serio no deberíamos de escuchar tanto lo que nos dice.