Los juguetes que nos trajo santa: Mighty Max

Opiniones Enanas

¡Aaah, la temporada navideña!, Época de comilonas, fiestas, alcohol y, lo más importante de todo: regalos. Especialmente esos que da el gordo barbón que llega de visita en las noches, no, no su futuro padrastro, me refiero a Santa Claus.

Aunque la mayoría de nuestros lectores ya están en edad de ser Santa ellos mismos, y les toca poner los regalos bajo el arbolito para sus hijos e hijas, no lo hacen, porque son puro ñoño virgen que no ha podido construir una familia debido a su obsesión por no dejar ir su inf… ok ya – Hoy vamos a ponernos nostálgicos y recordar algunos de los regalos que Santa nos trajo, más específicamente una línea de juguetes que es de mis favoritas y que siento no recibe el nivel de nostalgia que se merece: Mighty Max.

PEQUEÑOS GRANDES JUGUETES 

Siempre he sido fan de las miniaturas o los juguetes pequeños, especialmente “los coleccionables”, ya fueran los que venían en las cajitas de Sonric’s, o marcas más acá como LEGO o Playmobil. Pero de todos ellos Mighty Max siempre fue mi preferido.

Para quien no lo recuerde, Mighty Max era una línea de juguetes creada por la empresa del Reino Unido llamada Bluebird Toys PLC, que salió al mercado en 1992 como una versión “masculina” a su ya famosa línea Polly Pocket, una serie de maletitas o escuches de belleza que al abrirlos se convertían en pequeños escenarios donde podías jugar con la pequeña muñequita que venía incluida, o para los más jóvenes es Giggle McDimples, el pequeña policía de Toy Story 4.

Mighty Max era lo mismo, pero PARA HOMBRES, digo, niños. En vez de estuches de belleza, polveras o maletitas, eran CABEZAS DE MONSTRUOS, o el monstruo completo en caso de que el cuerpo del cryptido se prestara para ello, como las serpientes o arañas.

En Norteamérica (y aquí incluimos a México) era distribuida por la empresa Mattel, y sus dos líneas más famosas eran las cabezas del horror y las zonas del peligro (Doom Zones), que se diferenciaban por el tamaño, la cantidad de partes móviles y monitos que incluía.

Juguetes pequeños para una gran imaginación.

MÁS DE LO QUE VES

Como toda línea de juguetes posterior a los 80, Mighty Max venía con una historia detrás. El protagonista, un niño de 12 años llamado Max, cuyo muñequito aparecía en todos los sets vistiendo bluyins, camisa blanca (con una M roja en el pecho) y una gorra de color diferente, pues según la meta-historia, la gorra es un regalo de su difunto padre y es lo que le da los poderes para viajar entre dimensiones a las danger zones (los sets) y en cada zona la gorra cambia de color.

Las Doom Zones eran los sets más grandes, casi del tamaño de un puño adulto, con formas de cabezas de animales y monstros (o la cabeza de éstos) se abrían para dejar ver un escenario de “terror” en el que Mighty Max enfrentaba a un villano, un monstro, o vivía una aventura llena de emoción y peligros mortales, como un pre-puberto normal cuando abre YouTube.

Éstas zonas contenían un muñequito de Might Max, más otros tres o cuatro muñecos propios del escenario en turno (generalmente el villano y un monstruo secuaz/mascota), además contenían alguna parte “móvil” dentro del escenario, como la puerta de una celda, un puente levadizo, o cosas así.

Las cabezas del horror eran lo mismo, pero más pequeños, la cabeza de un monstruo (o un animal entero como una serpiente o una araña) que se abría para revelar un escenario, pero más minimalista. Estas también traían un Max, pero sólo lo acompañaban dos muñecos, el villano y un monstruo.

En el empaque venía la historia que se desenvolvía en ese escenario, ya fuera en forma de prosa o en forma de un mini cómic de tres o cuatro viñetas, dependiendo la serie a la que perteneciera la cabeza.

Cabezas llenas de pesadillas, casi literalmente.

ÑÁÑARAS ANIMADAS

Tras la salida de la primera serie de cada línea, la empresa ya tenía lista la serie animada, algo que tampoco podía faltar en ninguna propiedad juguetera tras las des-regulaciones de la era Reagan.

Producida por Film Roman y distribuida por Bohbot Enterteiment, esta caricatura constó de dos temporadas sumando un total de 40 capítulos, y alteró la meta-historia, cambiando varios conceptos: La gorra ya no era regalo de su padre, sino un token que encuentra en la estatua de su madre muerta (#feminism), ya no cambia de color y ahora tiene dos compañeros de aventuras, un búho humanoide llamado Vitrubio que le sirve de guía espiritual, y un bárbaro que le sirve de amigo-guardaespaldas. Nunca la vi.

Estos cambios ocasionaron que, a partir de la segunda serie de ambas líneas, Mighty Max sólo apareciera con una gorra roja, y se tuviera que incluir a los nuevos personajes en algún set por aquí y por ahí.

LA CAÍDA DEL PODEROSO

La IP tuvo muchos más productos, aparte de estas dos líneas y la caricatura, hubo otras sublíneas de juguetes como las Monster Heads (mucho más pequeñas y sólo contaban con el muñeco de Max), Hairy Heads (traían pelo), Shrunken Heads (casi llaveritos), Bable Warrior (muñecos que se abrían cual Transformers), un par de play sets de mayor tamaño que sí estaban chidos, relojes que eran micro playsets.

Además existió mercancía para promociones en otros productos, como la cajita feliz de McDonald’s, y también hubo una serie de cómics hecha por Marvel Uk y un par de juegos de video para computadora.

Lamentablemente con el paso del tiempo los sets de las series cayeron en calidad. A partir del tercer set de cada línea el plástico era más endeble, el diseño más chafón, y en algunos casos sólo incluían dos muñequitos, uno de ellos el mismo Max con la misma gorra roja en todos.

Yo llegué a tener a Motosaurio/Dino Lab de la serie 2 de las Doom Zone, que tenía la forma de la cabeza de un triceratops marrón con detalles en verde que al abrirlo descubrías un escenario que era mitad laboratorio de científico loco y mitad jungla perdida en el tiempo (porque los diseñadores eran como Didi jugando D&D), aparte de Max incluía un par de dinosaurios y un científico loco.

De las cabezas del horror tuve al Nuke Ranger, una especie de mutante que traía un tronito en una cabeza con forma de Inmortal Joe de antaño, la de Kronosaurio, otra con forma de dinosaurio (t-rex) que incluía un estegosaurio y un cavernícola, con su escenario selvático, y de la serie 2 Hammer Spike, que traía una especie de Leather Face, en una cabeza de mutante verde con un hacha clavada en la frente.

Con la excepción de Hammer Spike, todos los sets eran hermosos, el diseño de los muñequitos, aunque minimalista no dejaba de ser detallado, además estaban estilizados de forma muy similar a lo que sería después el “estilo Nintendo 64”, sacándole provecho a figuras geométricas.

Me encantaba cómo usaban la forma y los detalles de la cabeza para formar el set. Un volcán era uno de los cuernos del triceratops, o la espina dorsar del estegosaurio que acompañaba a Max y a un cavernícola, siendo las espinas de la nariz del kronosaurio, y así.

El regalo perfecto.

PERDIDO EN EL TIEMPO

No creo que Mighty Max haya tenido un impacto duradero, a pesar de que en su momento generó imitadores, entre ellos productos de Star Was, Batman o las Tortugas Ninja, pero por los precios que he visto en e-bay de sets incluso incompletos, creo que sí existe un nicho de coleccionistas nostálgicos de la marca.

Además, he leído que la serie de TV no era mala y que incluso es un ejemplo de serie con buen final (ESCUCHARON, GENTE DE GAMEOFTH… ok ya), además, la voz del villano (una copia de Skeletor) la aportaba Tim Curry, el santo patrono de las cosas “de culto”.

Para acabar, debo admitir que no recuerdo realmente si estos juguetes me los trajo Santa Claus o los Reyes Magos, estoy seguro que la del mutante Leather Face fue un regalo por haber ido al dentista, pero ¡hey!, ¿qué demonios?, es Navidad.

Caricaturas para vender juguetes, ¡oh, los 80!