Juego de Tronos: Canción de Fuego y Hielo

“En los altos salones de los reyes ya olvidados, Jenny baila con sus fantasmas. Los que ha perdido, y aquellos que ha encontrado. Aquellos que más la amaron. Aquellos que han estado tanto tiempo ausentes, que ya no puede recordar sus nombres. Bailan con ella sobre viejas y húmedas piedras, haciendo girar su dolor y tristeza…”

La canción de Jenny


Esta serie de post inicio como un larguísimo rant acerca de la última temporada de la serie Game of Thrones, pero tras múltiples (múl-ti-ples) re-escrituras decidí que, en vez de dedicarme a lanzar popó, un mejor uso de mi tiempo y de su tiempo queridos lectores (porque, aunque no lo crean, en La Covacha nos preocupamos por ustedes) sería mejor ponerme a hablar sobre las series de fantasía que me gustan, y me gustaría convencerlos de que empezaran a leer estas épicas fantásticas. Así que, con eso en mente, este último, post lo dedicare a: Song of Ice and Fire.

EL CABALLERO SORPRENDE

I know, i know, éste es un terreno resbaladizo, ¿cómo hablar de la saga sin dedicarle un montón de tiempo a tirarle popó a la serie de televisión? Muy difícil, principalmente porque no puedo recomendarles los libros sin señalar, que en efecto, son mejores que la serie. No que el producto televisivo de D&D no haya logrado cosas interesantes o incluso superado a las novelas en algunos aspectos, inclusive en las odiosas últimas temporadas. La reunión de Sansa y Theon es uno de los momentos más preciosos de la saga y espero tenga alguna contraparte en los libros.

Empecemos por ahí, hablando de lo único bueno de la última temporada: A Knight of the seven kingdoms”, el único capítulo de la octava temporada que realmente podemos consideras “bueno”… y es el único que bebe enormemente del lore de los libros desde que, alrededor de la quinta temporada, la producción de HBO tomo una actitud muy condescendiente con la obra original.

Primero que nada, el nombre del capítulo es una referencia a una serie de cuentos escritos por el propio Martin y protagonizados por Duncan “The Tall”, un caballero errante, probablemente ancestro de Brienne Tarth, y su escudero Egg (o “ardilla” en la lengua de Chespirito Grandote), un pequeño niño que gusta de raparse el cabello y cuya identidad real es… uno de los secretos de la novela, y evitaremos tirar el spoiler.

Las historias tienen lugar aproximadamente 100 años antes del inicio de Song of Ice and Fire, Aemon Targayren, hermano mayor de Aegon V The Unlikely y el maestre de la Guardia de la Noche aún es un jovenzuelo, el último pequeño y enfermizo dragón tiene un par de décadas de haber muerto y la primera rebelión de los Blackfire acaba de ser sofocada.

Hasta ahora hay tres de éstas historias publicadas originalmente en antologías editadas por Martin y Gardner Dozois, pero hace un par de años se reimprimieron juntas en un solo tomo bajo el título de “Un caballero de los siete reinos”, título al que hace alusión el segundo capítulo de la última temporada y que tiene como momento dramático a Jaime convirtiendo en caballero a Brienne.

Escenas censuradas en la serie de televisión.

LA VIDA ES MEJOR CANTANDO

Pero eso no es lo único que el capítulo toma del lore de los libros, la canción que canta Podrick Pain pocos minutos después de que Brienne se levanta como Caballero es una de las muchas canciones que leemos a lo largo de las novelas y cuentos, y que la serie comisionó para ser acabada como pieza musical, similar a “The Rains of Castamere” en la segunda temporada.

De la voz e instrumentos de Florence and the Machine, la canción Jenny of Oldstones sirvió como teaser para el episodio. Cuando vi esto, me pareció un recurso muy, muy bajo para una serie que ya había caído, incluso, en desdeñar cosas de la obra original, como todo lo relacionado con la Larga Noche, donde francamente borraron muchos guiños a que el evento es mucho más grande que una invasión a Westeros, pero bueno, al final quedó claro porque…

Pero curiosamente el episodio no sólo le hace justicia. De cierta forma metatextual le viene como anillo al dedo a las últimas temporadas de Game of Thrones.

Jenny of Oldstone trata de una mujer que ha sido olvidada y abandonada por la gente que amo y ahora solo se dedica a bailar con fantasmas en las ruinas Sumerhall o de Oldstones, o de ambos, pues la letra es ambigua al respecto.

Es la historia de un personaje que vivió mas allá de su función en las grandes historias, por lo cual lo único que le queda es dar vueltas pensando en la gente que la amo y sus vieja aventuras. Como una serie que perdió el rumbo cuando supero lo que estaba adaptando.

La canción la conocemos como “la canción de Jenny” en la tercera novela de la saga, Storm of Swords cuando la Hermandad sin Banderas, de camino a Riverun, pasa la noche en Hight Hearth, un pequeño pueblo cuya población es afín a la causa que el grupo de Berrick y Toros abanderan.

La hermandad aprovecha su paso por Highthearth para consultar a una anciana conocida como “el fantasma de Altocorazón”, una pequeña mujer con enanismo, o tal vez con sangre de los Niños del Bosque, que tiene la capacidad para ver el futuro. Como compensación la ancianita solo pide una cosa, siempre la misma, que Tom Sietecuerdas, el bardo que acompaña a la Hermandad, le cante “La canción de mi Jenny”.

En la serie vimos de cierta forma la escena. Es aquella en la que Melisandre de la nada viaja hasta El Tridente para hablar con Toros de Mir y se encuentra con Arya y le dice que solo ve muerte en sus ojos. En el libro es El Fantasma de Altocorazón quien presagia esto y es básicamente la función que la escena tiene en la historia.

Hay rumores de que esta anciana es la misma bruja que profetizara que el “Príncipe Prometido” nacería de la línea de Aerys y Rhaella, la gran leyenda de la casa targayren que obsesionara al príncipe Raeghal (entre otros miembros de la familia) primero pensando que el mismo era dicho príncipe y luego previendo que sería uno de sus hijos.

De ser así explicaría por qué el fantasma de Hightheart le tiene tanto cariño a la canción (llora cada que la escucha), pues Jenny of Oldstone era la mejor amiga de dicha bruja, de hecho, fue ella quien la llevo a la corte y juntas sufrieron el desprecio de una nobleza que no tenía mucho amor por el vulgo.

La historia de Jenny es una historia romántica, siendo una simple plebeya que creció de forma feral cerca de las ruinas de Oldstones, decía descender de los reyes de los primeros hombres, aunque la gente de las villas cercanas la consideraba una loca, y no habría pasado a la historia si no fuera porque un día, el Príncipe Duncan Targayren heredero del trono de hierro y príncipe de roca dragón, la encontró en un camino cuando este iba rumbo a Riverrun.

Fue amor a primera vista y desafiando los deseos de su padre, el rey Aegon V Targayren, quien ya había pactado un matrimonio con la casa Baratheon, decidió casarse  con Jenny.

En palabras de Baristan Selmy “El príncipe de las libélulas amaba tanto a Jenny de Oldstones que hizo a un lado su corona… y westeros pago el precio en cadáveres”.

Bailando con bobos.

BESOS DE CENIZA

Lyonnel Baratheon, señor de Storm`s End y uno de los pocos señores que era fiel a Aegon V y sus reformas en pro del pueblo (a quien le agarró carillo en sus años como escudero) y había peleado del lado del Trono de Hierro en las muchas rebeliones que el resto de grandes señores armaron en contra de The Unlikely (Aegon, al ser el cuarto hijo de un cuarto hijo, ni figuraba en la línea de sucesión), pero tras semejante insulto se le hizo fácil declararse en rebelión contra el Trono.

La rebelión acabó gracias a un combate cuerpo a cuerpo entre Lyonell “La tormenta que ríe” Baratheon y Duncan The Tall, el caballero errante al que sirvió Aegon V de niño, y que de adulto (y Rey) convirtió en líder de la Guardia Blanca.

Tras poner en paz al reino, el segundo hijo de Aegon, Jaehaerys, hereda el manto de Príncipe de Dragonstone (y heredero al Trono de Hierro) mientras Duncan Targayren se gana el apodo “el Príncipe de las Libélulas” (Dragonflies).

Por desgracia éste no es el final de las tragedias para Aegon V y sus hijos. Si bien con el tiempo Jenny fue aceptada por La Corte, más que nada porque el pueblo llano la adoraba, su historia siempre se cuenta con un tono triste y sombrío, de un amor que les costó a ambos la felicidad.

Después de esto, Aegon V comenzaría una obsesión por revivir a los dragones que culminaría en la tragedia de Summerhall, en la que al intentaría hacer eclosionar unos huevos de dragón petrificados, prendió en llamas el Palacio de Verano de los Targayrens, matando a los pocos miembros de la familia de jinetes de dragón que quedaban, con excepción de Jaehaerys, y sus hijos Aerys y Raella… y su literalmente recién nacido Raeghal Targayren.

Para un cabello sedoso usa Alberto V-O 5.

ALMA QUEBRADIZA

Todo esto sale de una pequeña escena y una canción, ni siquiera es “parte importante” de la historia. Así de complejo es el mundo de George R. R. Martin, que puede contener una historia de amor y tragedia que ya quisieran muchas historias Young Adult, y aquí es como un plato de segunda mesa.

Por eso los invito a leer las novelas A Game of thrones, A clash of kings, A storm of swords, A feast for crows y A dance with dragons; los cuentos de A Knight of the Seven kingdoms, y la historia de los Targayren Fire and Blood (primera parte), escrita como si fuera un texto de la ciudadela de lo maestres.

Y si tienen tiempo también chequen “The world of ice and fire” escrito por Elio M. Garcia y Linda Antonsson usando las muchas notas de George R. R. Martin, incluyendo un par de revelaciones que son “canon”. Y también The Land of Ice and Fire, un libro de ilustraciones que contiene mapas de Westeros, Essos y más allá.

El dragón aquí es que el barrio te respalda.