Batman 85: El fin de la etapa de Tom King.

Salió a la venta el número 85 de Batman Rebirth, que pone fin a la etapa de Tom King como escritor del título principal de Batman y con ello es tiempo de recapitular sobre lo que el escritor nos dejó en su paso por la historia del Caballero Nocturno.

Esta nota contiene spoilers así que léelo bajo tu propio riesgo.

El Número 85

Al final del número no puedes evitar tener la sensación de que te doraron la píldora bien bonito durante 85 números para nada. Es anti-climático y comparado con el anterior, puede incluso sentirse innecesario, pues lo que se resolvió en este, perfectamente pudo pasar en el anterior: Bruce enfrenta a Thomas y le deja claro que puede elegir ser Batman y al mismo tiempo elegir tener una familia y ser feliz. Más que ganar la batalla de fuerza (en la que nuevamente necesitó ayuda porque parece que ningún escritor cree ya que el murciélago pueda luchar solo), venció una batalla emocional, no contra su padre de otra tierra, sino contra sus propias dudas. Con esto King le da cerrojazo a uno de los temas centrales de su historia: Durante 85 números, según múltiples personajes, Batman estaría condenado a ser un solitario infeliz y amargado y hasta ahora Bruce responde que no, él puede tener todo porque “I’m Batman”, o algo así.

Otra de las cosas que el escritor debía rescatar era a su personaje, Gotham Girl, que aparece en el primer número de su run y en este último para cerrar el ciclo, pasando de amiga a aliada, chica problema, Robin alterna (que tenía buen diseño, eso sí) y hasta confidente (no lo vimos hablar así con su propio hijo pero sí con una desconocida súper poderosa e inestable). En mi opinión fue un personaje gris y totalmente prescindible.

Muchacha, pásale el número de tu diseñador a los otros Robin.

El tercer tema fundamental en este arco fue la relación de Batman y Catwoman, misma que le generó tanto fans como detractores. Aquellos que se bajaron del barco después de la malograda batiboda en el número 50, hoy podrían sentirse orgullosos de su decisión, pues King se va del título dejando esa relación sin mayor cambio y aunque tenga 25 números más para desarrollarla en el nuevo cómic de Batman/Catwoman, al quedar fuera del título principal, cualquier cosa que quiera contar allá podrá considerarse fuera de canon con mayor facilidad.

Quizá de manera menos evidente, hubo un cuarto tema en el que el autor también puso énfasis y fue lo único que realmente cambió: La relación de Bruce/Batman con Alfred, que profundizó sobre todo en los anuales y en la boda. El número 85 sí incluye un par de paneles emotivos dedicados al mayordomo de Bats pero solo eso.

Cierra su ciclo con arte hermoso, que sin duda apreciarán los fans de la pareja más famosa de Gotham, a cargo de Mikel Janín y Hugo Petrus con Jordie Bellaire en los colores y cuyos paneles más emotivos y significativos son aquéllos sin globos de diálogo.

Esta escena ya la vi.
Lo que nos dejó

Poco antes de anunciarse su salida prematura del título, King había declarado que estaba emocionado pues cambiaría la historia del caballero de la noche para las generaciones futuras. Al anunciarse su cambio al nuevo título dedicado a la pareja, dijo que así abordaría mejor la historia que quería contarnos, pero al tiempo, suena a que realmente no lo dejaron hacer todo lo que planeaba. Quizá sí quería hacer una boda canónica y quitarnos a Alfred y solo le permitieron una de las dos, puede que nunca lo sepamos, lo cierto es que aunque Alfred no podía ser eterno, su muerte no parece haber sido lo suficientemente emblemática para un personaje con tanta historia y trascendencia.

También es claro que aunque no se hayan casado, volvió a darle reflector a la pareja del murciélago y la gata como tenía años que no se le daba y nos regaló momentos que muchos fans quisimos ver siempre como la cita doble con Superman, la declaración de matrimonio, los preparativos de boda o el presentarla a la familia y las despedidas de solteros. Selina es un personaje fuerte y quedó claro por qué ella es la pareja perfecta del encapuchado y del hombre detrás de la máscara. Gracias a su historia aquí tuvimos un nuevo título de Catwoman a cargo de Jöelle Jones (que se desinfló después del número 2 y a nadie convence).

Todas mis fichas por ver de nuevo a Bats ganando ese oso de peluche y disfrazándose de Superman.

Y por último nos mostró al que está detrás de la máscara, desmitificó la figura del hombre murciélago, le recordó a los lectores y quizá a su misma editorial que no es un Dios, es un humano falible, pero con una gran voluntad (no por nada puede portar un anillo de Green Lantern) y con un voto por la justicia inquebrantable. Desafortunadamente en el proceso el escritor parece haber olvidado algunas de las fortalezas de nuestro antihéroe e ignoró casi por completo su capacidad detectivesca, sus habilidades intelectuales y su infinita cultura, para relegarlo a lamerse las heridas o literalmente dejar que se las lamieran en una playa paradisíaca mientras mataban a su compañero de vida y su ciudad se iba al caño.

Resulta triste que lo más emocionante del cómic que concluye su etapa en el título, sea el épilogo, que nos introduce a la historia que escribirá alguien más: James Tynion IV, pero ya era sintomático que aunque fue el máximo ganador en la entrega pasada de los premios Eisner, la única de sus historias que no se llevó premio fue precisamente la de Batman.

Adiós a Tom King, gracias por los buenos momentos, pero algo que nadie debería perder de vista es que los escritores van y vienen, lo único que permanece es el personaje y hay cosas fundamentales, partes de su esencia que los hacen distintos a los demás, que no se deben olvidar al contar sus historias si es que realmente quieres que trasciendan. Le pasa a Batman, le pasa a Superman, le pasa a Spider-Man, le pasa a todos.

¿Seguiste el arco completo de King? Cuéntanos qué te pareció.