Cine | La magia de Ray Harryhausen

Simios gigantes y monstruos mitológicos, la magia de Harryhausen

Por Agustín “Pepper” Amezcua.

Hemos visto miles de películas de animación realizada con distintos procesos, desde la tradicional hasta el CGI, y pasando por claymation y stopmotion. Es esta última la que se separa de sus hermanas por el proceso que involucra su creación, que requiere varias horas de realizar tomas con movimientos mínimos para conseguir que todo se vea vivo. Dentro de esta disciplina hubo un nombre que cambio el juego completamente con su visión y capacidad: Ray Harryhausen.

harryhausen01

 

Su amor con el cine comenzó desde muy pequeño. A los 5 años vio The Lost World y algo cambio para siempre en él. A los trece años, joven e impresionable, como él mismo se describía, vio King Kongy a partir de ahí no desistió en su meta de crear una película como esa. Su padre trabajaba en los estudios RKO, y le confesó el secreto de cómo eran hechas estas producciones, así que Ray comenzó a hacerlas por hobby en su garage y jardín. Pronto Ray conoció a Willis O’Brien, el hombre que animó las dos producciones, y le mostró un modelo de estegosaurio en el que había estado trabajando.

O’Brien le recomendó que estudiara algo de anatomía para que sus modelos se vieran mejor, así que Ray tomó cursos de anatomía, arte y cine para poder mejorar en todos los aspectos. También se inspiró ampliamente en el arte de Gustave Doré, ilustrador de El Infierno de Dante y en quien O’Brien se inspiró para los juegos de luces en King Kong. Gracias a esto consiguió trabajo haciendo cabezas de repuesto para los Puppetoons de George Pal, pero en 1942 tuvo que enlistarse en el ejército. Durante su servicio militar fue camarógrafo en el campo, además de animar algunos mapas e instrucciones. En 1946 regresó a Estados Unidos con un montón de cinta sobrante del ejercito con lo que comenzó a producir sus Mother Goose Stories, que eran para escuelas, con ayuda de sus padres.

jasonandtheargonauts1

Fue hasta 1949 que tuvo su primera gran oportunidad cuando O’Brien lo contactó para pedirle ayuda en la cinta Mighty Joe Young. Harryhausen, entusiasmado por las posibilidades, aceptó sin pensarlo dos veces. La cinta fue un éxito total y le valió un Oscar a O’Brien (aunque fue Harryhausen quien hizo casi toda la animación). Sin embargo y desafortunadamente, este éxito representó un revés para el stopmotion, pues ahora los estudios lo veían como un lujo demasiado costoso como para permitírselos.

Esto relegó a Ray a una racha de películas de serie b, de muy bajo presupuesto, cuya única ventaja es que tenía control creativo completo. Lamentablemente el ritmo de trabajo y la monotonía tenían harto a Ray. “Me había cansado de destruir ciudades, destruí Washington, destruí el Golden Gate, destruí Coney Island y se vuelve cansado. Tengo la mira en una nueva aventura, desde pequeño he querido hacer algo mitológico, han hecho películas del corte pero nunca muestran a las criaturas, siempre se encargan de ellas fuera de cámara, quiero cambiar eso”, comentó en alguna entrevista.

 

harryhausen03

 

Y lo logró, comenzando en 1958 con The 7th Voyage of Sinbad, Ese fue el inicio del viaje fantástico de Harryhausen, pues en esa cinta vimos a seres cómo el Cíclope, la Mujer Serpiente y un Dragón, mientras que para Jason and the Argonauts lo vimos dar vida a Talos, arpías, y la que fue quizá su escena mejor lograda, los esqueletos que salen del suelo. También aprendimos más sobre el amor que Ray sentía por los dinosaurios gracias a todas las creaciones que realizó para 1,000,000 Years B.C. y su épica Western cuasi-prehistórica Valley of the Gwangi. Fue con estas cintas que Ray nos presento diferentes estilos en los que realizaba la animación, las nombró como Dynamation, Super Dynamation y Dynarama.

Con cada película que pasaba se le veía cada vez más consagrado en su ramo. Entregó bestias preciosas en las siguientes películas de Sinbad, pudimos ver a Kali, un centauro, el Minoton, y a cientos de perturbadores y mega detallados monstruos varios. El canto del cisne de Ray dentro del mundo del cine se dio en 1981 con la original Clash of the Titans, siendo la Medusa y el Kraken los más majestuosos monstruos que pudimos ver en pantalla hasta ese momento. Tristemente los estudios ya no querían financiar sus siguientes proyectos por lo que decidió retirarse del mundo del cine. A pesar de ello, Ray siguió siendo una figura imponente y fue mentor espiritual de una enorme cantidad de animadores, a tal grado que el restaurante de sushi que aparece en Monsters Inc. es nombrado por él.

Ray murió en 2013 dejando un legado enorme de cintas y creatividad que parece nunca dejará de rendir frutos.

harryhausen04